Arrojar basura desde el carro
Es un milagro que Panamá sea tan hermosa teniendo a los panameños como habitantes. Pero no nos referimos a todos, sino a los muchos que tienen el mal hábito de arrojar basura a las calles y aceras desde los automóviles y buses. A veces hasta parece que estuvieran en competencia con las "brigadas celeste" encargadas de recoger los desperdicios que esos insensatos arrojan, para ver quién gana entre ensuciar y asear. Lamentablemente, en ese terreno, los malos siempre triunfan; y el país es el que pierde, presentando a propios y visitantes el lastimoso espectáculo de un país inmundo.
De todos los cochinos que conviven en esta Patria querida de Miró y Amelia Denis, de Sinclair, Trujillo, Chong Neto, Juvenal Rodríguez, Young Núñez y tantos otros que la han inmortalizado e idealizado en versos, lienzos y prosas, los conductores de autos y sus pasajeros, que arrojan basura por las ventanas a las vías públicas son los peores. Porque lo hacen con descaro, a vista de los demás, sin remordimiento, sin importarles nada. Para ellos, ensuciar es de lo más natural, reflejo de su propia persona. Generalmente son igual de puercos en sus casas y barrios. Carecen de vergüenza y de sentido de Patria. Viven en ella, pero no la sienten y, por el contrario, la desprecian.
Ello nos mueve a reiterar que es necesario arreciar la campaña de limpieza del entorno, no sólo de las calles, sino de ríos y playas; y al mismo tiempo, enseñarlo en las escuelas y hogares. Además, se deben aplicar multas y castigos como el de tener que recoger basura de la vía por uno o más días. Hay ocasiones que admiramos más el lema del escudo de Chile: "Por la razón o la fuerza".
De todos los cochinos que conviven en esta Patria querida de Miró y Amelia Denis, de Sinclair, Trujillo, Chong Neto, Juvenal Rodríguez, Young Núñez y tantos otros que la han inmortalizado e idealizado en versos, lienzos y prosas, los conductores de autos y sus pasajeros, que arrojan basura por las ventanas a las vías públicas son los peores. Porque lo hacen con descaro, a vista de los demás, sin remordimiento, sin importarles nada. Para ellos, ensuciar es de lo más natural, reflejo de su propia persona. Generalmente son igual de puercos en sus casas y barrios. Carecen de vergüenza y de sentido de Patria. Viven en ella, pero no la sienten y, por el contrario, la desprecian.
Ello nos mueve a reiterar que es necesario arreciar la campaña de limpieza del entorno, no sólo de las calles, sino de ríos y playas; y al mismo tiempo, enseñarlo en las escuelas y hogares. Además, se deben aplicar multas y castigos como el de tener que recoger basura de la vía por uno o más días. Hay ocasiones que admiramos más el lema del escudo de Chile: "Por la razón o la fuerza".