Arte, crítica y economía
Es común escuchar la frase "el dinero corrompe" y resulta tan cierto como que vivimos en 1999. Ha calado tanto la corrupción que cualquier estrato social, político, científico o artístico es afectado por don dinero y quienes no se someten están expuestos a cualquier tipo de daño.
Al fenómeno no escapa ningún país del mundo, y en cuanto mas dinero tengan, más corrompen. Las consecuencias que se derivan de este fenómeno tienen que ver con el consumismo, son de progresión geométrica y fatales para la sociedad mundial. Pero al tema que me refiero esta vez, es sobre cómo el dinero ha acabado con la crítica artística a tal punto que hoy sólo existen aduladores y papagayos que repiten lo que oyen decir.
Hoy, cualquier pintor, escultor, escritor o cantante mediocre sólo tiene que buscarse una empresa, consorcio o persona con dinero que lo apadrine y listo, al estrellato. ¿Quién va a hacer de crítico objetivo de esos "artistas"? Nadie.
Vea y lea usted a ver quién se atreve a hacer una crítica. Todos los cantantes son buenísimos, no hay uno regular siquiera. Las telenovelas, todas son tan buenas que hasta pagan para transmitirlas. Y así queremos que la actitud de nuestros pueblos cambie, mejore. Pero, qué alimento les damos cada día a través de los medios de comunicación de masas?.
Y no es que no hayan valores en cada género del arte, los hay, pero da pena y hasta vergüenza muchas expresiones del arte que vemos, oímos o leemos, y que no debieron siquiera salir al aire, al público.
A manera de ejemplo, cómo comparar la calidad artística de cantantes como José José, José Luis Perales, Miguel Gallardo, Roberto Carlos, Juan Gabriel o un Andrea Bocelli, quienes en sus géneros de interpretación muestran giros, melodía, sentimiento, medida, nacieron y son eso, cantantes, voces profundas, líricas que no podemos comparar con los gritos gangosos de Luis Miguel o los quejidos de los Iglesias.
Hoy, como en las familias de políticos donde todos los hijos se creen con derecho, también existen familias de artistas, y así vemos cómo los hijos de Julio Iglesias que sólo han cambiado el tipo de quejido ya son "estrellas". Contactos y dinero que fabrican artistas.
En diferentes países del mundo existen grupos financieros dedicados a promover, yo diría a comprar espacios, para que se transmitan hasta el cansancio los "éxitos", que no son otra cosa que obras sin mensaje, con melodías iguales que en nada contribuyen con la educación y la cultura. Muchas veces hasta dañan obras con supuestos arreglos.
Ya hasta existen países en donde todos son cantantes. Lo más penoso y lastimero es que hay también tanta falta de ética, de moral, de cultura, que tanta gente se presta, por dinero, a hacerle el juego de tanta desfachatez, vendiéndole al conglomerado social un fardo de obras y "artistas" mediocres.
Hay quienes prefieren ignorar su derredor; también hay quienes no quieren enfrentar esas poderosas redes financieras bajo las que se escudan los mediocres; otros no tienen la capacidad o el interés de ejercer su derecho a la denuncia, a la crítica; otros opinan que existe un retroceso en algunas corrientes del arte, pero no las identifican frente a la sociedad. Lo cierto es que la crítica al arte, que es la que le da el verdadero valor al que lo merece, ha caído frente al poderoso don dinero. Yo rompo mi castillo de silencio gracias a la oportunidad de algunos medios que son conscientes de la dimensión de lo que me ocupa.
En la medida en que aceptemos lo mediocre, retrocederemos. Tenemos que empinarnos sobre ella con una crítica tenaz y objetiva. La crítica ha sido erradicada permitiendo que cualquiera sea cantante; los fabrican. No estoy con la idea del progreso indefinido, me identifico con la calidad del arte en sus diferentes expresiones y géneros ; no lo creo mejor que los anteriores y menos lo acepto peor y manipulado por factores económicos, pierde su esencia.
Miles de millones de dólares de E.U.A se manejan en estas operaciones alabarderas de fabricación de cantantes que incluye compositores, periódicos, revistas, publicitarias, en fin, una gama de medios necesarios, aunque los que más mueven dinero en esa red, según se dice, son la T.V. y la radio.
Es necesario y urgente que los gobiernos tomen cartas en el asunto, pues en el fondo, el pueblo compra un producto que no necesita ni le ayuda a elevar su nivel cultural, su salud, todo lo contrario. Subdesarrollo es un concepto o estado mental, artísticamente, culturalmente, es un estado real que no debemos permitir.
Al fenómeno no escapa ningún país del mundo, y en cuanto mas dinero tengan, más corrompen. Las consecuencias que se derivan de este fenómeno tienen que ver con el consumismo, son de progresión geométrica y fatales para la sociedad mundial. Pero al tema que me refiero esta vez, es sobre cómo el dinero ha acabado con la crítica artística a tal punto que hoy sólo existen aduladores y papagayos que repiten lo que oyen decir.
Hoy, cualquier pintor, escultor, escritor o cantante mediocre sólo tiene que buscarse una empresa, consorcio o persona con dinero que lo apadrine y listo, al estrellato. ¿Quién va a hacer de crítico objetivo de esos "artistas"? Nadie.
Vea y lea usted a ver quién se atreve a hacer una crítica. Todos los cantantes son buenísimos, no hay uno regular siquiera. Las telenovelas, todas son tan buenas que hasta pagan para transmitirlas. Y así queremos que la actitud de nuestros pueblos cambie, mejore. Pero, qué alimento les damos cada día a través de los medios de comunicación de masas?.
Y no es que no hayan valores en cada género del arte, los hay, pero da pena y hasta vergüenza muchas expresiones del arte que vemos, oímos o leemos, y que no debieron siquiera salir al aire, al público.
A manera de ejemplo, cómo comparar la calidad artística de cantantes como José José, José Luis Perales, Miguel Gallardo, Roberto Carlos, Juan Gabriel o un Andrea Bocelli, quienes en sus géneros de interpretación muestran giros, melodía, sentimiento, medida, nacieron y son eso, cantantes, voces profundas, líricas que no podemos comparar con los gritos gangosos de Luis Miguel o los quejidos de los Iglesias.
Hoy, como en las familias de políticos donde todos los hijos se creen con derecho, también existen familias de artistas, y así vemos cómo los hijos de Julio Iglesias que sólo han cambiado el tipo de quejido ya son "estrellas". Contactos y dinero que fabrican artistas.
En diferentes países del mundo existen grupos financieros dedicados a promover, yo diría a comprar espacios, para que se transmitan hasta el cansancio los "éxitos", que no son otra cosa que obras sin mensaje, con melodías iguales que en nada contribuyen con la educación y la cultura. Muchas veces hasta dañan obras con supuestos arreglos.
Ya hasta existen países en donde todos son cantantes. Lo más penoso y lastimero es que hay también tanta falta de ética, de moral, de cultura, que tanta gente se presta, por dinero, a hacerle el juego de tanta desfachatez, vendiéndole al conglomerado social un fardo de obras y "artistas" mediocres.
Hay quienes prefieren ignorar su derredor; también hay quienes no quieren enfrentar esas poderosas redes financieras bajo las que se escudan los mediocres; otros no tienen la capacidad o el interés de ejercer su derecho a la denuncia, a la crítica; otros opinan que existe un retroceso en algunas corrientes del arte, pero no las identifican frente a la sociedad. Lo cierto es que la crítica al arte, que es la que le da el verdadero valor al que lo merece, ha caído frente al poderoso don dinero. Yo rompo mi castillo de silencio gracias a la oportunidad de algunos medios que son conscientes de la dimensión de lo que me ocupa.
En la medida en que aceptemos lo mediocre, retrocederemos. Tenemos que empinarnos sobre ella con una crítica tenaz y objetiva. La crítica ha sido erradicada permitiendo que cualquiera sea cantante; los fabrican. No estoy con la idea del progreso indefinido, me identifico con la calidad del arte en sus diferentes expresiones y géneros ; no lo creo mejor que los anteriores y menos lo acepto peor y manipulado por factores económicos, pierde su esencia.
Miles de millones de dólares de E.U.A se manejan en estas operaciones alabarderas de fabricación de cantantes que incluye compositores, periódicos, revistas, publicitarias, en fin, una gama de medios necesarios, aunque los que más mueven dinero en esa red, según se dice, son la T.V. y la radio.
Es necesario y urgente que los gobiernos tomen cartas en el asunto, pues en el fondo, el pueblo compra un producto que no necesita ni le ayuda a elevar su nivel cultural, su salud, todo lo contrario. Subdesarrollo es un concepto o estado mental, artísticamente, culturalmente, es un estado real que no debemos permitir.