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Arzobispo remueve a la clase política


Creo que no hubo televidente que observó la apertura de la primera legislatura del cuarto período de sesiones ordinarias 2002-2003, que no se haya sentido abochornado por el bajo nivel moral y ético de nuestra clase política. Toda clase de expresiones groseras se escucharon en la apertura de dicha sesión. Así, por ejemplo, podemos mencionar, entre otras, las palabras de los siguientes legisladores: 1° Legislador Marco Ameglio al secundar la postulación a Presidente de la Asamblea Legislativa del legislador PRD Carlos Alvarado: "El compromiso es con la democracia, no con la diatriba y el veneno", refiriéndose aparentemente a la legisladora Teresita de Arias; 2° El legislador Pedro Miguel González al manifestar que la elección se ha convertido en un mercado Persa donde se venden y se compran conciencias". 3° El legislador Afú expresó que él "no ha matado a nadie no tiene un proceso por homicidio pendiente en Estados Unidos" "No puedo votar por el veneno" al presuntamente referirse al legislador Pedro Miguel González y a la legisladora Teresita de Arias, respectivamente. 4° El legislador Carlos Smith expresó que "hay que ser un sinvergüenza para ser premiado por los arnulfistas" "No sólo se matan las personas, también se mata la confianza y eso es peor porque lo juzga el pueblo", al aludir al candidato a Presidente del Organo Legislativo a quien se le menciona como implicado en un presunto soborno que investiga la Procuraduría General de la Nación, que se dio en la elección de los dos últimos candidatos a Magistrados de la Corte Suprema de Justicia y a las palabras del legislador Carlos Afú, cuando aparentemente implicó al legislador Pedro Miguel González de un presunto asesinato, respectivamente. 5° El legislador Héctor Alemán expresó que "Los legisladores tienen que aprender a jugar en equipo y no a traicionar en la mitad de un partido", al referirse a los votos de los legisladores disidentes de su colegiado que votaron contrario a las instrucciones acordadas por la mayoría del CEN del partido. Igualmente expresó el susodicho legislador que "Hay que ser tramposo para ser premiado en este país. ¿Con qué moral le pedimos a los muchachos del Artes y Oficios que sean decentes" ? 6° Parte del público que conformaba las barras expresaba: "Cuidado Pedro Miguel, viene Zack Hernández". Y para qué continuar, todo no fue más que una farsa en la que los pseudos "honorables padres de la patria", denotaron todo menos civismo.
Como contraste a este desenfreno tenemos las palabras discrepantes de Monseñor José Dimas Cedeño, Arzobispo de Panamá, en su invocación religiosa que pone el dedo en la llaga. Expresó textualmente Monseñor Cedeño: "Doy las gracias muy sinceras a la directiva saliente de la Asamblea Legislativa precisamente al Honorable Legislador Rubén Arosemena al cual felicito por su actuación como Presidente de la misma. Quiero que todos ustedes me acompañen en esta plegaria que haré al Padre Todo Poderoso".
"Señor Dios y Padre Bueno te damos las gracias el don de la vida y por la oportunidad de continuar sirviéndote en este momento al hacer esta invocación durante la instalación de la Primera Legislatura del cuarto período de sesiones ordinarias 2002-2003". "Te suplico Señor que acompañes a la nueva directiva para que continué promoviendo el rescate de la dignidad de la clase política, especialmente en lo que se refiere al esclarecimiento de la ética en las actuaciones de sus más sobresalientes personeros. Concédeles sabiduría en la gestión de enrumbar por senderos de progreso y perfeccionamiento institucional".
"El Evangelio de hoy domingo 22 del tiempo ordinario permite recordar a nuestras hermanas legisladoras y hermanos legisladores, a toda la comunidad nacional, las enseñanzas de Jesús, Hijo de Dios y modelo de comportamiento para la humanidad quien dijo a sus seguidores: El que quiera seguirme que renuncie a sí mismo, se conviertan en vanguardia de las rectificaciones nacionales y en catalizadores de un cambio positivo en las actitudes y conducta de todos los panameños".
"Estamos a 63 días de iniciar la conmemoración del primer centenario de existencia de ka República de Panamá como Estado independiente. La Nación panameña vive en momentos de especial dimensión histórica con los que después de instaurada nuestra incipiente democracia la institucionalidad, la seguridad y la paz entre los panameños enfrentan riesgos extraordinarios. Estamos a las puertas de la próxima contienda electoral en un momento histórico con que se evidencia la carencia de una escala positiva de valores cristianos y más aun, una crisis de valores de todo orden. El espectáculo de enfrentamiento y predominio de intereses personales y partidistas que han estado ofreciendo la clase política está generando un ambiente de angustia, zozobra y frustración que obviamente no nos permitirá alcanzar y satisfacer los anhelos y esperanzas del pueblo, particularmente de los más necesitados".
"Te pido Padre Santo que ilumines las mentes de quienes integran las diferentes bancadas de esta Asamblea, representantes por los militantes de distintos partidos políticos, para que procedan alcanzar la unidad y que su actividad política refleje, ante todo, en su condición y en su dignidad como hijos de Dios. En esta fraternidad crean primero en los valores profundos eternos del hombre con la acción política que, en no pocas ocasiones acentúa la diferencia entre hermanos. La fraternidad con los pobres y necesitados no es algo más en la política. Son las sustancias que deberán definir sus métodos y objetivos".
"¡Oh Señor!, que nuestros legisladores vivan su compromiso con el prójimo, que reflejen lealtad al mandato popular recibido y que muestren una gran competencia en el desarrollo del propio deber y una moralidad, a toda prueba, en la gestión desinteresada con total transparencia en el ejercicio del poder".
"Te rogamos Señor que envuelvas a nuestro país en el manto protector de Santa María La Antigua, patrona de la República de Panamá y así tengamos todos amor, paz y bienestar. A ti Padre Celestial te lo pedimos que vives y reinas por los siglos de los siglos amén".
Diferentes reacciones se dieron en torno a la invocación de Monseñor Dimas Cedeño, entre las que pudimos apreciar el absoluto y sepulcral silencio guardado por los diferentes representantes de los tres Organos del Estado allí presentes y, en algunas que otras vistas fotográficas y televisivas, observamos al legislador Carlos Afú, uno de los protagonistas en el escándalo de la elección de los dos últimos Magistrados a la Corte Suprema de Justicia y en la aprobación del CEMIS (autor confeso), que parece reclamar algo a Monseñor Dimas Cedeño.
¿Habrá acaso motivado remordimiento entre la clase política la invocación religiosa de Monseñor José Dimas Cedeño? Quizás sí, pero no creo que haya engendrado arrepentimiento, que es la única fuerza que pone fin al mal. No tardará el momento en que la clase política panameña nuevamente nos avergüence con su envilecida actuación.

101 años de Panamá América

 
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