Así hablaba Perón
Confieso que me impresionó lo que dijo el legendario dictador argentino Juan Domingo Perón a la periodista Adriana, cuando lo entrevistó en Madrid, donde él estaba desterrado. Le preguntó por qué siendo un hombre culto que manejaba bien otros idiomas y el propio, hablaba tan chabacana y soez al pueblo argentino cuando se dirigía a él. Y Perón le contestó en términos que me resultaron extraños en un demagogo de cuerpo entero, que él hablaba al pueblo en su propio idioma para que lo entendieran. Que a él le interesaba poco la simpatía y la adhesión de filósofos, científicos, intelectuales y hasta de los estadistas de su país. A él le interesaba de manera superlativa la simpatía y adhesión de las multitudes iletradas, de los pobres, de los analfabetos, que hacían la mayoría del país, ¡porque esos son los que votan, son los que eligen! ¡Y hay que hablarles claramente!
Oigamos a Perón: "El que está en el gobierno necesita desenvolverse entre una legión de hombres buenos, capaces, desinteresados y honestos. Pero ocurre con frecuencia que uno se encuentra rodeado por una legión de alcahuetes que son todo lo contrario, y otra legión más de adulones a los cuales es necesario tolerar porque en política hace falta universalizar todas las cosas, ya que la sectarización es un proceso de debilitación y la debilidad política perjudica. Así que usted los necesita a todos: los buenos y los malos. De lo contrario se queda solamente con los buenos, que son muy poquitos. ¡Y en política con poquitos no se hace nada!".
En Panamá estamos cerca de unas elecciones generales. Y pienso que a algún candidato presidencial le pueden ser de algún provecho las opiniones del viejo dictador argentino. Ojalá que ese candidato sea de la oposición, y si es el Ing. Juan Carlos Varela, mejor.