Así somos y seremos
Se ha alborotado la política demasiado temprano y se gastan millones en propagandas, en forma equivocada; pero cada uno los tiene y hace lo que quiere. Sin embargo, algunos políticos que dirigen las campañas y los partidos, debieran prepararse mejor para alcanzar lo que se proponen. No cambian su manera de actuar en cuanto a los colectivos se refiere; no varían el modo de ver y de hacer; olvidan que en una agrupación existen dirigentes, que muy pocas veces son líderes, y el resto de los componentes a quienes dirigen como masa amorfa, olvidando que son tan importantes como ellos. Llegará el momento en que esa masa tomará forma y se rebelará rebasando las dirigencias y trayendo escisiones en los partidos.
Las decisiones las toman por intereses de los dirigentes, conduciendo a los demás a votar como ellos quieren. Eso trae disgustos. Lamentablemente, las cúpulas no piensan en el bien del país ni la organización, sino en su propio bienestar. No eligen el camino a seguir porque sea el mejor, sino porque puedo lograr algo para mí. Todavía falta mucho para las elecciones, inclusive para decisiones finales que deban tomarse y pronostico ciertos cambios que no hacen convenientes ciertas actitudes.
Los adversarios no debieran enviarse mensajes violentos porque se desconoce a dónde quedaremos y existen situaciones que son infranqueables porque las lenguas se desbandan antes que el cerebro. En política no existe ni corazón ni lengua, sólo cabeza y eso le falta a algunos políticos.
Es una lástima que, teniendo la oportunidad de cambiar un gobierno que ha sido nefasto para el país, la perdamos por terquedades e intereses creados. Cada dirigente piensa a su manera, pero están errados y el pueblo les pasará la factura a su tiempo. De repetirse el triunfo del partido gobernante, no creo que cambie mucho la forma de gobernar y serán cinco años más de lo mismo. Pero para ganar la oposición, debe deponer ambiciones si quiere realmente un cambio y acabar con el bipartidismo que nos ha gobernado por tantos años: quítate tú pa’ ponerme yo.
En fin, analicemos sesudamente lo que vamos a hacer en la oposición si queremos desviar la ruta por la que nos ha llevado este gobierno. Sopesemos las actuaciones y busquemos lo mejor para el país y los panameños sin intereses personalistas. Lo digo de corazón y no para ofender, aunque pocos escuchan y analizan.