Atinada gestión
Bajo la coordinación del embajador panameño Aristides Royo, el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos logró, en dos arduas y tensas sesiones, consensuar una resolución que satisfizo a las dos partes en conflicto, Ecuador y Colombia, de manera que se inicie el camino al restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos Estados.
Debemos reconocer la mesura de la posición que adoptó nuestro embajador, alejada de la retórica populista esbozada por el bloque de la llamada "izquierda" latinoamericana, y centrada, de verdad y no sólo de palabra, en lograr la paz en la región.
En contraste, la estridencia típica del presidente Chávez, a la que ahora se suma de manera sorprendente, pero previsible, el ex guerrillero sandinista y presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.
Un aplauso para la mesura panameña y un rechazo a la peligrosa demagogia "chavista".