Atrevimiento diplomático
Hace unos días Panamá se conmovió con la noticia de que “el Ministro consejero de la embajada venezolana utilizaba los Consejos Provinciales para hablar de las bondades del modelo chavista”.
Tremendo disparate diplomático y atrevimiento de parte del Ministro porque nadie le ha pedido que lo haga y menos que utilice instituciones gubernamentales para hablar tonterías. Primero que el gobierno chavista no tiene bondades que explicar; segundo que no nos interesa porque amamos la democracia como sistema de gobierno y el de ellos es opuesto al mismo; tercero que si yo quisiera hablar sobre las bondades de la democracia en Venezuela, me ahorcan y aparezco flotando en un río.
Sucede que el gobierno PRD anterior les permitió libertades que ellos desconocen porque su gobierno es totalitarista y arbitrario, y los panameños no estamos dispuestos a permitir más células bolivarianas; ¿hasta cuándo? Desde luego, apoyados por los trasnochados izquierdistas panameños que no son más que resentidos sociales porque de idealistas no tienen un pelo. Yo respeté a los primeros comunistas que hubo en Panamá porque ellos se sacrificaban por sus ideas y creían que eran lo máximo. Pero estos actuales les encanta vivir bien y hablar de socialismo. Si ellos aman ese régimen, que se vayan a vivir a Cuba o a Venezuela porque aquí no los queremos y, si son extranjeros, son personas non grata.
Lo que han hecho los de la embajada venezolana amerita un rompimiento de relaciones porque se han inmiscuido en la política interna del país. Si fuera Canciller, ya los habría enviado a Venezuela a enseñar el chavismo allá. Mientras miles y miles de venezolanos salen de su país, de Panamá nadie lo hace por los mismos motivos; así que nuestro sistema de gobierno es mejor que el de ellos.
Señores diplomáticos venezolanos: no los queremos y les pedimos que se recojan porque un pueblo aquí también puede levantarse y pedirles cuenta. Ojalá nuestro Canciller maneje correctamente esta situación porque la mayoría de los panameños no deseamos a Chávez o yo voy a Venezuela a quejarme del armamentismo chavista, a ver si me lo permiten, así es que mejor se callen y nos dejen en paz. Nuestra gente es pacífica, pero no la tienten porque puede explotar. Sr. Presidente Martinelli, póngale coto a esta situación o se lo comen vivo los trasnochados. Su pueblo lo apoya y a los medios que lo divulguen también. Sabe cómo empieza pero no cómo termina.
marisin.villalaz@gmail.com