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Aumento del pasaje versus un buen servicio


Frecuentes son las intervenciones públicas que hacen los dirigentes transportistas, tratando de justificar el aumento en la tarifa del transporte público, así mismo frecuentes son las quejas de los usuarios por el pésimo servicio recibido, las autoridades se hacen de la vista gorda, nadie le quiere poner el cascabel al gato.
Repasemos el estado actual del transporte público: conductores groseros, mal vestidos, autobuses destartalados, como excusa para mejorar el transporte y justificar un buen servicio han puesto en circulación grupo de autobuses con aire acondicionado en diferentes rutas de la ciudad, sin embargo en un inicio usted no observaba a ningún usuario parado y expresamente se llega a su destino. Hoy en día la única diferencia en el servicio es que tiene aire acondicionado y usted paga B/.0.40 por éste, por lo demás, sigue el mismo desorden, en fin el usuario es estafado al pagar B/.0.60 y recibir un pésimo servicio.
Los transportistas en complicidad con las autoridades nos quieren inculcar a los usuarios que el servicio recibido es un favor que nos hacen y como tal tenemos que aguantarnos todo. No existe autoridad ni ley que valga, el gobierno dice que el problema se solucionará con la nueva Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, bajo la premisa de que el queso está mejor cuidado a la vista del ratón, pues quienes van a poner orden son precisamente quienes mantienen el desorden, los transportistas y el gobierno, únicos representados en la Junta Directiva de dicha autoridad, los usuarios brillan por su ausencia.
Sería interesante conocer quiénes de los candidatos a la presidencia con mentalidad de estadista enfoca técnicamente el problema y le plantea una real solución a este agobiante tema, para que a la entrada del nuevo milenio las personas transportadas tengan alguna diferencia con el transporte de ganado en un camión. Desde el punto de vista del usuario para obtener un transporte eficiente, hay que ver este negocio, como una verdadera empresa privada con deseo de satisfacer al usuario, además de estudiar soluciones alternas de transporte masivo de pasajeros con rutas transversales a las vías, tal y como está hoy es un caos urbano, donde el usuario de las vías y del transporte es lo que menos importa.
En otro aspecto los panameños tenemos que utilizar y aplicar la planificación. El problema del transporte es en alguna medida reflejo de la falta de previsión, nos hemos acostumbrado a la improvisación. Imagínese por un momento que contáramos con buenos colegios secundarios en las diversas especialidades trabajando en las afueras de la ciudad, cuántos autobuses colegiales sacaríamos de circulación, mejorando con esto el flujo vehicular, lo hemos comprobado durante el período de vacaciones, entonces manos a la obra, planifiquemos nuestras ciudades.

101 años de Panamá América

 
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