Aumento salarial
Un serio problema está confrontando la comunidad. Comprendemos que conviene efectuar el aumento de los salarios ante el evidente incremento del costo de la vida y de la canasta básica familiar. Pero así como es justo que eso se haga, justo es también que se reclamen sin desproporcionadas dimensiones puesto que de ser así, estaremos caminado hacia el caos.
No hay economía en el campo de la producción ni puede haber gobierno alguno, por rico que sea, que tengan la suficiente pujanza económica como para resistir una desmedida pretensión. Desde el momento en que se acceda a concederle a unos ese beneficio, tal cual se solicite y sea exagerado, todos los restantes pretenderán que no se les discrimine y se les aumente también a ellos en idéntica proporción. Por muy justificadas que sean las aspiraciones de los asalariados trabajadores y por mucha voluntad que tengan los patronos y el gobierno para satisfacerlas, tenemos que ser realistas si es que no deseamosos quebrantar el orden económico y social, por cierto ya heridos. Debemos proceder razonablemente con calma y sin hostilidades. Los unos tendrán que acceder a dar y los otros a no exigir más de lo que razonablemente se pueda conceder. El patriotismo lo requiere.