Autonomía no es privatizar
LA APARICIÓN de los Informes de Progreso Educativo, uno de Panamá y el otro de Centroamérica y República Dominicana, constituyen aportes fundamentales para la comprensión de la situación educativa en contextos generales y particulares, y la búsqueda de avances y soluciones integrales al tema.
Ahora bien, en el informe regional avalado por PREAL (Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina y Caribe) aparece un recuadro en la página 17, intitulado "Buenos Resultados en el Ejercicio de la Autonomía Escolar en Nicaragua", que reza así: "A comienzos de la década pasada se implementó en Nicaragua el Programa Escuelas Autónomas, en el cual consejos escolares dirigidos por los padres de familia asumieron la responsabilidad de contratar y despedir a directores de los centros educativos, así como la facultad para asignar recursos obtenidos parcialmente de cuotas pagadas por los padres de familia. Este programa se orientó directamente hacia los docentes, quienes recibieron incentivos económicos vinculados a sus proyectos. La autonomía de las escuelas también fue fortalecida por la designación de delegados del Ministerio de Educación en las municipalidades y la fuerte demanda de la comunidad por continuar el programa, lo que permitió superar barreras de tipo político. El programa también propició el fortalecimiento de los procesos de democratización y la implementación de otras reformas que se extendieron a todo el sistema educativo. En el año 2000 la mitad de los estudiantes de primaria y cerca del 80% de los de secundaria estaban matriculados en escuelas autónomas".
Pero muchos nicaragüenses no lo ven así. Recientemente, en un seminario de la UNESCO en Managua, el Ministerio de Educación de ese país compartió estas realidades: Hasta enero del 2007, 641,726 niños, niñas y jóvenes entre 3 y 17 años fuera de la escuela. El 30% de la población de 14 años es analfabeta, producto de la exclusión de más de medio millón de niños, niñas y jóvenes de la Educación Básica. El 65% de la planta física en mal estado; el 30% de la planta física carece de agua potable y el 50% carece de conexión electrónica o telefónica. El currículum es tecnocrático y descontextualizado con pluralidad de enfoques curriculares; asistematicidad, desarticulación y heterogeneidad. Esto es el producto de la privatización de la educación pública por la introducción del dinero y el afán de ganancia y lucro a la vida escolar. La desprivatización de la Educación Pública era un reclamo permanente de los padres y madres de las familias empobrecidas y de las organizaciones civiles del campo de la educación por ello el nuevo gobierno lo desprivatizó el 11 de enero 2007. A partir de ese momento, decenas de miles de padres y madres de familia matricularon a sus hijos en las escuelas, especialmente de la población que antes no hacía debido a los cobros que se efectuaban, pero aún quedan muchos estudiantes por integrar. Se realiza, entre otras acciones, una Consulta Nacional para la intervención ciudadana de los planes y programas de estudio de la Educación Preescolar, Primaria y Secundaria Ciento a través de 30 organismos del Estado y de organismos, asociaciones y movimientos de la sociedad civil, y una Campaña Nacional de Alfabetización.
Lo ocurrido expresa la desintegración de la confianza en el sistema escolar público, pues con el instrumento de la Autonomía Escolar se incumplió con la Constitución de ese país que prevé la gratuidad de la educación al institucionalizarse una política de cobro a las familias, lo que condujo a que muchas no matricularan a sus hijos. Ello disparó los índices de analfabetismo y sacudió la retención escolar. Un sistema escolar reducido a puro negocio, corrompió al sector hasta llegar a privilegiar el nombramiento de maestros empíricos, para no tener que pagar a maestros de formación. La carrera magistral se volvió una carrera desprestigiada, que producía estudiantes para el desempleo o a un futuro de pobreza y de muy bajos salarios (los más reducidos de la región). La calidad de la educación pública llegó a sus niveles más bajos, ofreciendo una enseñanza deficiente y una escasa inversión en capital humano (entre los más bajos del planeta).
El ministro Miguel de Castilla propone que "La escuela tiene que ser atractiva y no expulsiva. Que los niños entiendan el verdadero significado de la escuela que es enseñar a ser. Esto tiene que ver con ser autónomo, independiente, como lo proclama Paulo Freire. Una escuela para hacer ciudadanía, tomar el derecho humano fundamental de que el niño aprenda y entienda que la educación es su derecho, que el ambiente limpio es un derecho. La escuela tiene que enseñar a pensar, reflexionar, criticar y proponer... Todo esto tendrá que ser trabajado conjuntamente con todos los sectores relacionados con la educación... Es necesario ...Un currículo sistémico, integral, coherente, armónico que privilegia al "ser" antes que al "hacer" y que forma al estudiante para su autonomía e independencia personal y social. Un currículo que prepara el estudiante para el presente y también para el futuro, y que aprenda a aprender y se prepare para seguir aprendiendo el resto de su vida. Un currículo que enseñe a prepararse para el mundo del trabajo, con valores básicos relacionados con el servicio a los demás".
La autonomía escolar no debe confundirse con privatización, como lo demuestra lo acaecido en Nicaragua, pues como afirma Freire "La libertad de comercio no puede estar por encima de la libertad del ser humano".
raulleisr@hotmail.com
La idea se planteó por ser el área de Paitilla un punto donde se están desarrollando edificios altos y lujosos.
¿Qué piensa del cobro arbitrario de 0.25 centésimos a los estudiantes?
Yanina Murillo: "Sí, es cierto que muchos quieren cobrar 0.25 centésimos, porque todos los días tengo ese problema y los conductores y el secretario simplemente te dicen que no te montes y cuando lo hacen quieren que uno viaje parado bajo la excusa de que ir sentado cuesta 0.25".
Tatiana Cajar: "Los conductores sí nos cobran los 0.25 centésimos, sobre todo los de la ruta de Panamá Viejo, que cobran el pasaje antes de subir al bus. Esto nos afecta porque muchos compañeros a veces están con el pasaje exacto".
Carlos De Gracia: "Sí, conozco el problema y nosotros los estudiantes no estamos de acuerdo. Lo peor es que para nosotros, esto se ha convertido en un problema para venir a la escuela y dirigirnos a la casa porque no nos paran y además ponen al secretario para que no subamos al bus".
Evelyn Medina: "Ese problema no es nada novedoso, pero el detalle no es que cobren los 0.25 centésimos, sino que el servicio que brindan no es el mejor, porque los asientos de los buses están todos dañados y le dicen que el que no tiene la plata completa que se baje".
Yanaris Paz: "Sí están cobrando más de la tarifa estipulada a los estudiantes y lo peor es que están ofreciendo un mal servicio, porque quieren que uno viaje parado, los pavos nos gritan, nos tiran la puerta y aún así hay que pagarles los 0.25 centésimos".
Ahora bien, en el informe regional avalado por PREAL (Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina y Caribe) aparece un recuadro en la página 17, intitulado "Buenos Resultados en el Ejercicio de la Autonomía Escolar en Nicaragua", que reza así: "A comienzos de la década pasada se implementó en Nicaragua el Programa Escuelas Autónomas, en el cual consejos escolares dirigidos por los padres de familia asumieron la responsabilidad de contratar y despedir a directores de los centros educativos, así como la facultad para asignar recursos obtenidos parcialmente de cuotas pagadas por los padres de familia. Este programa se orientó directamente hacia los docentes, quienes recibieron incentivos económicos vinculados a sus proyectos. La autonomía de las escuelas también fue fortalecida por la designación de delegados del Ministerio de Educación en las municipalidades y la fuerte demanda de la comunidad por continuar el programa, lo que permitió superar barreras de tipo político. El programa también propició el fortalecimiento de los procesos de democratización y la implementación de otras reformas que se extendieron a todo el sistema educativo. En el año 2000 la mitad de los estudiantes de primaria y cerca del 80% de los de secundaria estaban matriculados en escuelas autónomas".
Pero muchos nicaragüenses no lo ven así. Recientemente, en un seminario de la UNESCO en Managua, el Ministerio de Educación de ese país compartió estas realidades: Hasta enero del 2007, 641,726 niños, niñas y jóvenes entre 3 y 17 años fuera de la escuela. El 30% de la población de 14 años es analfabeta, producto de la exclusión de más de medio millón de niños, niñas y jóvenes de la Educación Básica. El 65% de la planta física en mal estado; el 30% de la planta física carece de agua potable y el 50% carece de conexión electrónica o telefónica. El currículum es tecnocrático y descontextualizado con pluralidad de enfoques curriculares; asistematicidad, desarticulación y heterogeneidad. Esto es el producto de la privatización de la educación pública por la introducción del dinero y el afán de ganancia y lucro a la vida escolar. La desprivatización de la Educación Pública era un reclamo permanente de los padres y madres de las familias empobrecidas y de las organizaciones civiles del campo de la educación por ello el nuevo gobierno lo desprivatizó el 11 de enero 2007. A partir de ese momento, decenas de miles de padres y madres de familia matricularon a sus hijos en las escuelas, especialmente de la población que antes no hacía debido a los cobros que se efectuaban, pero aún quedan muchos estudiantes por integrar. Se realiza, entre otras acciones, una Consulta Nacional para la intervención ciudadana de los planes y programas de estudio de la Educación Preescolar, Primaria y Secundaria Ciento a través de 30 organismos del Estado y de organismos, asociaciones y movimientos de la sociedad civil, y una Campaña Nacional de Alfabetización.
Lo ocurrido expresa la desintegración de la confianza en el sistema escolar público, pues con el instrumento de la Autonomía Escolar se incumplió con la Constitución de ese país que prevé la gratuidad de la educación al institucionalizarse una política de cobro a las familias, lo que condujo a que muchas no matricularan a sus hijos. Ello disparó los índices de analfabetismo y sacudió la retención escolar. Un sistema escolar reducido a puro negocio, corrompió al sector hasta llegar a privilegiar el nombramiento de maestros empíricos, para no tener que pagar a maestros de formación. La carrera magistral se volvió una carrera desprestigiada, que producía estudiantes para el desempleo o a un futuro de pobreza y de muy bajos salarios (los más reducidos de la región). La calidad de la educación pública llegó a sus niveles más bajos, ofreciendo una enseñanza deficiente y una escasa inversión en capital humano (entre los más bajos del planeta).
El ministro Miguel de Castilla propone que "La escuela tiene que ser atractiva y no expulsiva. Que los niños entiendan el verdadero significado de la escuela que es enseñar a ser. Esto tiene que ver con ser autónomo, independiente, como lo proclama Paulo Freire. Una escuela para hacer ciudadanía, tomar el derecho humano fundamental de que el niño aprenda y entienda que la educación es su derecho, que el ambiente limpio es un derecho. La escuela tiene que enseñar a pensar, reflexionar, criticar y proponer... Todo esto tendrá que ser trabajado conjuntamente con todos los sectores relacionados con la educación... Es necesario ...Un currículo sistémico, integral, coherente, armónico que privilegia al "ser" antes que al "hacer" y que forma al estudiante para su autonomía e independencia personal y social. Un currículo que prepara el estudiante para el presente y también para el futuro, y que aprenda a aprender y se prepare para seguir aprendiendo el resto de su vida. Un currículo que enseñe a prepararse para el mundo del trabajo, con valores básicos relacionados con el servicio a los demás".
La autonomía escolar no debe confundirse con privatización, como lo demuestra lo acaecido en Nicaragua, pues como afirma Freire "La libertad de comercio no puede estar por encima de la libertad del ser humano".
raulleisr@hotmail.com
La idea se planteó por ser el área de Paitilla un punto donde se están desarrollando edificios altos y lujosos.
¿Qué piensa del cobro arbitrario de 0.25 centésimos a los estudiantes?
Yanina Murillo: "Sí, es cierto que muchos quieren cobrar 0.25 centésimos, porque todos los días tengo ese problema y los conductores y el secretario simplemente te dicen que no te montes y cuando lo hacen quieren que uno viaje parado bajo la excusa de que ir sentado cuesta 0.25".
Tatiana Cajar: "Los conductores sí nos cobran los 0.25 centésimos, sobre todo los de la ruta de Panamá Viejo, que cobran el pasaje antes de subir al bus. Esto nos afecta porque muchos compañeros a veces están con el pasaje exacto".
Carlos De Gracia: "Sí, conozco el problema y nosotros los estudiantes no estamos de acuerdo. Lo peor es que para nosotros, esto se ha convertido en un problema para venir a la escuela y dirigirnos a la casa porque no nos paran y además ponen al secretario para que no subamos al bus".
Evelyn Medina: "Ese problema no es nada novedoso, pero el detalle no es que cobren los 0.25 centésimos, sino que el servicio que brindan no es el mejor, porque los asientos de los buses están todos dañados y le dicen que el que no tiene la plata completa que se baje".
Yanaris Paz: "Sí están cobrando más de la tarifa estipulada a los estudiantes y lo peor es que están ofreciendo un mal servicio, porque quieren que uno viaje parado, los pavos nos gritan, nos tiran la puerta y aún así hay que pagarles los 0.25 centésimos".