Autoridades desconocen causas de las inundaciones
Las inundaciones que se registraron el pasado sábado en varias comunidades del distrito de Arraiján y sus consecuentes resultados, aún repercuten en todo el país.
El término solidaridad jamás había tenido tanto sentido para muchas personas como ocurre actualmente, sobre todo, porque los sectores afectados se encuentran a escasos 20 minutos de la ciudad capital y de alguna manera los citadinos tienen familias, amigos, compañeros de trabajo o conocidos entre los afectados.
Pero, ¿qué ocurrió realmente en este sector que ocasionó una inundación catalogada por muchos residentes como algo que nunca había sucedido en este sector?
En la búsqueda de una explicación lógica al problema, se han tejido diversas conjeturas y han aparecido nuevos expertos tratando de brindar una explicación al dilema.
Una de éstas proviene de una residente afectada que aseguró tener más de 20 años de vivir en el sector, quien dijo que el problema radica en que para ese sitio se han edificado un sinnúmero de barriadas, a tal punto que se está rellenando parte del cauce de los ríos con la finalidad de obtener mayor terreno y edificar en esa zona.
"Con esa acción lo que están haciendo es represar el río y por eso es que ocurrió la inundación del sábado", reiteró. No faltó afectado que señalara que la proliferación de barriadas es lo que ha motivado las inundaciones.
El 3 de julio del año pasado, en la publicación titulada "Irregularidades en la entrega de planos, SPIA", El Panamá América expuso el problema que se vive en varias barriadas en el corregimiento de Juan Díaz, donde nuevas urbanizaciones ocasionaban inundaciones en las ya existentes.
El entonces presidente de Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), José Batista, manifestaba que las entidades encargadas de aprobar los planos de construcción no estaban cumpliendo debidamente con estos requisitos.
Esta publicación se efectuó debido a que en el corregimiento de Juan Díaz se registraban inundaciones en lugares donde nunca antes ocurrían y curiosamente en las inmediaciones de los sitios inundados se habían edificado barriadas y edificios como es el caso de Don Bosco y Campo Lindbergh, respectivamente.
En esa oportunidad Batista precisaba que "Los estudios de impacto ambiental se habían convertido en una especie de compromisos escritos que quedaban en un archivo es un trámite que hay que cumplir, y esto sucede igualmente con los planos, pues muchas veces se aprueban unos y después se construye otra cosa".
Batista indicaba que la falta de fiscalización a todos los niveles incidía en problemas que surgían posteriormente en las obras y sus alrededores. Explicó que una vez se culminaban las obras, tampoco había inspecciones posteriores y puso como ejemplo las revisiones de los detectores de humo, extintores y escaleras de emergencia, entre otros hechos.
Añadió que "las instancias estatales encargadas de dar el visto bueno para la construcción de una barriada son responsables en caso de que se suscitara alguna situación irregular".
Entre las instituciones encargadas de aprobar las construcciones en Panamá, a través de la aprobación de planos, figuran el Ministro de Obras Públicas (MOP), Ministerio de Vivienda (MIVI), Ministerio de Salud (MINSA), la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), Dirección de Obras Municipales, Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos.
Sin embargo, existe un elemento que incide notablemente en las crecidas de los ríos y quebradas tanto en Panamá como en el sector Oeste y es que muchas personas de manera irresponsable arrojan todo tipo de desperdicios a estos recursos, los que van desde refrigeradoras, neumáticos, estufas, chatarras, entre otros objetos, que impiden el libre cauce de los ríos obligando a éstos a salirse de su cauce.
El Panamá América se trató de comunicar con el director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Arturo Alvarado para obtener mayor información acerca de qué motivó las inundaciones en Arraiján, pero informaron que se encontraba en reunión.
No obstante, del Departamento de Relaciones Públicas de esa institución informaron que por lo pronto no habían tenido tiempo de evaluar la situación, pues se encontraban ocupados ayudando a los damnificados.
Informaron que las versiones que se manejan son las que han indicado los afectados, aunque dijeron que muchas personas acostumbran arrojar desperdicios en los ríos y no descartaron que este hecho sea una de las probables causas de los hechos del sábado último.
Del Cuerpo de Bomberos detallaron que brindaron la cooperación debida, pero que igualmente desconocen qué motivó este desastre. 5,881 personas damnificadas y más de 980 viviendas afectadas, fue el saldo de la inundación, tan solo en el sector Oeste, pues estas lluvias afectaron igualmente otros puntos de la ciudad, entre éstos Felipillo y la 24 de Diciembre.
El término solidaridad jamás había tenido tanto sentido para muchas personas como ocurre actualmente, sobre todo, porque los sectores afectados se encuentran a escasos 20 minutos de la ciudad capital y de alguna manera los citadinos tienen familias, amigos, compañeros de trabajo o conocidos entre los afectados.
Pero, ¿qué ocurrió realmente en este sector que ocasionó una inundación catalogada por muchos residentes como algo que nunca había sucedido en este sector?
En la búsqueda de una explicación lógica al problema, se han tejido diversas conjeturas y han aparecido nuevos expertos tratando de brindar una explicación al dilema.
Una de éstas proviene de una residente afectada que aseguró tener más de 20 años de vivir en el sector, quien dijo que el problema radica en que para ese sitio se han edificado un sinnúmero de barriadas, a tal punto que se está rellenando parte del cauce de los ríos con la finalidad de obtener mayor terreno y edificar en esa zona.
"Con esa acción lo que están haciendo es represar el río y por eso es que ocurrió la inundación del sábado", reiteró. No faltó afectado que señalara que la proliferación de barriadas es lo que ha motivado las inundaciones.
El 3 de julio del año pasado, en la publicación titulada "Irregularidades en la entrega de planos, SPIA", El Panamá América expuso el problema que se vive en varias barriadas en el corregimiento de Juan Díaz, donde nuevas urbanizaciones ocasionaban inundaciones en las ya existentes.
El entonces presidente de Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), José Batista, manifestaba que las entidades encargadas de aprobar los planos de construcción no estaban cumpliendo debidamente con estos requisitos.
Esta publicación se efectuó debido a que en el corregimiento de Juan Díaz se registraban inundaciones en lugares donde nunca antes ocurrían y curiosamente en las inmediaciones de los sitios inundados se habían edificado barriadas y edificios como es el caso de Don Bosco y Campo Lindbergh, respectivamente.
En esa oportunidad Batista precisaba que "Los estudios de impacto ambiental se habían convertido en una especie de compromisos escritos que quedaban en un archivo es un trámite que hay que cumplir, y esto sucede igualmente con los planos, pues muchas veces se aprueban unos y después se construye otra cosa".
Batista indicaba que la falta de fiscalización a todos los niveles incidía en problemas que surgían posteriormente en las obras y sus alrededores. Explicó que una vez se culminaban las obras, tampoco había inspecciones posteriores y puso como ejemplo las revisiones de los detectores de humo, extintores y escaleras de emergencia, entre otros hechos.
Añadió que "las instancias estatales encargadas de dar el visto bueno para la construcción de una barriada son responsables en caso de que se suscitara alguna situación irregular".
Entre las instituciones encargadas de aprobar las construcciones en Panamá, a través de la aprobación de planos, figuran el Ministro de Obras Públicas (MOP), Ministerio de Vivienda (MIVI), Ministerio de Salud (MINSA), la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), Dirección de Obras Municipales, Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos.
Sin embargo, existe un elemento que incide notablemente en las crecidas de los ríos y quebradas tanto en Panamá como en el sector Oeste y es que muchas personas de manera irresponsable arrojan todo tipo de desperdicios a estos recursos, los que van desde refrigeradoras, neumáticos, estufas, chatarras, entre otros objetos, que impiden el libre cauce de los ríos obligando a éstos a salirse de su cauce.
El Panamá América se trató de comunicar con el director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Arturo Alvarado para obtener mayor información acerca de qué motivó las inundaciones en Arraiján, pero informaron que se encontraba en reunión.
No obstante, del Departamento de Relaciones Públicas de esa institución informaron que por lo pronto no habían tenido tiempo de evaluar la situación, pues se encontraban ocupados ayudando a los damnificados.
Informaron que las versiones que se manejan son las que han indicado los afectados, aunque dijeron que muchas personas acostumbran arrojar desperdicios en los ríos y no descartaron que este hecho sea una de las probables causas de los hechos del sábado último.
Del Cuerpo de Bomberos detallaron que brindaron la cooperación debida, pero que igualmente desconocen qué motivó este desastre. 5,881 personas damnificadas y más de 980 viviendas afectadas, fue el saldo de la inundación, tan solo en el sector Oeste, pues estas lluvias afectaron igualmente otros puntos de la ciudad, entre éstos Felipillo y la 24 de Diciembre.