Avances de la economía de China Popular
El informe del presidente Jiang Zemin en el XVI Congreso Nacional del Partido Comunista de China es un documento de valioso contenido porque sintetiza el avance económico- social alcanzado por la República de China en los últimos trece años bajo los lineamientos teóricos y prácticos de Deng Xiaoping.
Jiang Zemin destaca que se ha observado un rápido desarrollo de la economía abierta y una notable expansión de la magnitud del comercio de mercancías y servicios y del flujo de capitales. El dirigente chino pone acento en los cambios que los visitantes y turistas extranjeros advierten en el seno de la sociedad china: " Se respira prosperidad en los mercados urbanos y rurales, se nota un abundante surtido de mercancías y se ha elevado la calidad de vida de la población, con un mejoramiento considerable en lo tocante a la ropa, alimentación, alojamiento, artículos de uso diario y desplazamiento. Se han conseguido obvios éxitos en el fomento del sistema de seguridad social. Se ha cumplido en lo fundamental el plan septenal de ayuda a los 80 millones de habitantes pobres".
El tránsito rápido de la economía estatal centralizada a una economía de mercado social permite a China Popular ocupar el sexto lugar entre las grandes potencias mundiales. El año 2001 el producto interno bruto alcanzó 9.593.300 yuanes, casi dos veces más que en 1989, con un aumento anual promedio del 9.3 por ciento. Las cifras revelan la ampliación del mercado interno de consumo, soporte del desarrollo antes de incorporarse plenamente a la globalización económica dentro de las pautas de la Organización Mundial del Comercio. Todavía persisten desniveles económicos, como admite Jiang Zemin, debido a la lentitud del crecimiento del ingreso de los campesinos, al número inestable de desempleados y sectores populares que aún no disfrutan el nivel de vida de ciudades como Beijing o Shanghai.
El país que recibirá el nuevo secretario general Hu Jintao es obviamente distinto del que Deng Xiaoping tomó de manos de Mao Zedong. Nacido en 1942, en la provincia oriental de Han, ingeniero especializado en energía hidroeléctrica, Hu Jintao forma parte de la generación de relevo a la de Yiang Zemin, una generación de nuevos cuadros directivos en los que se ha sedimentado la confianza en una estrategia de desarrollo sostenible, cuya palanca es la economía de mercado social. Los chinos, con su milenaria discreción, hablan de una sociedad " modestamente acomodada". Lo cierto es que causaron una revolución ideológica al probar con cifras y hechos que es posible la conciliación de la técnica productiva de la economía moderna de mercado y tesis socialistas actualizadas. Protagonizan una experiencia formidable de sistema político, ajeno a la fosilización ideológica que derrumbó a la ex Unión Soviética, con una mente abierta a las nuevas corrientes de la tecnología aplicadas al desarrollo social. La generación del nuevo secretario general Hu Jintao recibe la misión de consolidar el desarrollo iniciado históricamente por Deng Xiaoping.
Jiang Zemin destaca que se ha observado un rápido desarrollo de la economía abierta y una notable expansión de la magnitud del comercio de mercancías y servicios y del flujo de capitales. El dirigente chino pone acento en los cambios que los visitantes y turistas extranjeros advierten en el seno de la sociedad china: " Se respira prosperidad en los mercados urbanos y rurales, se nota un abundante surtido de mercancías y se ha elevado la calidad de vida de la población, con un mejoramiento considerable en lo tocante a la ropa, alimentación, alojamiento, artículos de uso diario y desplazamiento. Se han conseguido obvios éxitos en el fomento del sistema de seguridad social. Se ha cumplido en lo fundamental el plan septenal de ayuda a los 80 millones de habitantes pobres".
El tránsito rápido de la economía estatal centralizada a una economía de mercado social permite a China Popular ocupar el sexto lugar entre las grandes potencias mundiales. El año 2001 el producto interno bruto alcanzó 9.593.300 yuanes, casi dos veces más que en 1989, con un aumento anual promedio del 9.3 por ciento. Las cifras revelan la ampliación del mercado interno de consumo, soporte del desarrollo antes de incorporarse plenamente a la globalización económica dentro de las pautas de la Organización Mundial del Comercio. Todavía persisten desniveles económicos, como admite Jiang Zemin, debido a la lentitud del crecimiento del ingreso de los campesinos, al número inestable de desempleados y sectores populares que aún no disfrutan el nivel de vida de ciudades como Beijing o Shanghai.
El país que recibirá el nuevo secretario general Hu Jintao es obviamente distinto del que Deng Xiaoping tomó de manos de Mao Zedong. Nacido en 1942, en la provincia oriental de Han, ingeniero especializado en energía hidroeléctrica, Hu Jintao forma parte de la generación de relevo a la de Yiang Zemin, una generación de nuevos cuadros directivos en los que se ha sedimentado la confianza en una estrategia de desarrollo sostenible, cuya palanca es la economía de mercado social. Los chinos, con su milenaria discreción, hablan de una sociedad " modestamente acomodada". Lo cierto es que causaron una revolución ideológica al probar con cifras y hechos que es posible la conciliación de la técnica productiva de la economía moderna de mercado y tesis socialistas actualizadas. Protagonizan una experiencia formidable de sistema político, ajeno a la fosilización ideológica que derrumbó a la ex Unión Soviética, con una mente abierta a las nuevas corrientes de la tecnología aplicadas al desarrollo social. La generación del nuevo secretario general Hu Jintao recibe la misión de consolidar el desarrollo iniciado históricamente por Deng Xiaoping.