Avances y compromisos ambientales 2006
El Foro de la Sociedad Civil Ambiental (FSOCIAM), al analizar logros alcanzados (2005) y preocupaciones, establece el marco referencial de gestión para el 2006 para lograr una sociedad ecológica. Al final del 2005 apreciamos un significativo avance positivo en el balance de gestión que la sociedad panameña ha logrado en el campo ambiental:
Decisión de construir la ruta sur del Parque Nacional Volcán Barú, desestimando la ruta norte, que provocaría daños y aislamiento en los ecosistemas existentes.
Sanción de la Ley que creó el Corredor Marino de Panamá o Santuario de Ballenas.
Panamá vota ligado al bloque conservacionista de ballenas en la reunión del Comité Ballenero Internacional (CBI) Corea del Sur 2005.
Participamos en el Taller: Gestión y Uso No Letal de Cetáceos en Puerto Pirámides, Argentina. Panamá propone la creación del Corredor Ballenero de las Américas en todas las aguas marítimas jurisdiccionales del continente así como la conformación del Bloque Conservacionista de Ballenas de América.
El Gobierno panameño participó, como parte del Bloque de Países Conservacionista de Ballenas, en Buenos Aires (noviembre 2005), lográndose otro objetivo propuesto. Se sanciona la Ley que crea la Universidad Marítima Internacional de Panamá (UMIPA), propuesta de ASVEPA para la protección de los océanos (1996), sin embargo, quedó débil, su misión principal de formar los cuadros técnicos para el aprovechamiento eco sostenible de las riquezas marinas, por lo que queda pendiente su reformulación.
La ANAM, la Ciudad del Saber y el IPAT, promovieron y realizaron seminarios, encuentros de alta calidad técnica y participación de la sociedad civil que pauta ganancias en el fortalecimiento de los conocimientos y búsqueda de alternativas ecosostenible. Sin embargo, con preocupación asistimos a un incremento de la venta de huevos y carne de tortuga en bares, restaurantes, calles y mercados de todo el país con la pasividad de las autoridades policiales y ambientales. ¿Qué esperan?
La propuesta ley de prohibición del desaleteo de elasmobranquios (tiburones), ha quedado rezagada al igual que la ley que crea el Área Protegida de Las Perlas.
La Asamblea Nacional aprobó la Ley de Cacería, lo que es un ¡penoso retroceso! Es inconveniente e incoherente. Mientras aprobamos leyes de protección a la vida silvestre, por el otro, instrumentamos mecanismos de destrucción legalizada, de promoción del armamentismo y valores contrarios a la vida.
El proyecto de actualización del transporte público parece seguir la opción del Transmilénium; en vez de uno, serían dos buses integrados con los mismos motores ruidosos y altamente contaminantes a base de combustible fósil. Pretenden hacerlos circular por un carril central a costa de las pocas áreas verdes. Nuestra propuesta ambientalista es la opción del tren ligero eléctrico; sin ruidos, sin contaminación, sin fugas de divisas, más ordenado y de circulación por carriles a la derecha.
En carreteras de acceso al Puente Centenario mueren atropellados animales. Se requiere introducir puentes aéreos, las soluciones adoptadas no son efectivas. Observamos pasos críticos entre el Puente Centenario y kilómetro 19 acceso este.
El tránsito de cargas nucleares por nuestras aguas marítimas jurisdiccionales es una espada de Damocles. Un solo accidente puede hacer inhabitable toda la región. Toca a nuestros legisladores generar la Ley de Prohibición del Tránsito de Cargas Nucleares en todo el espacio jurisdiccional de Panamá.
Ley de Enajenación de Bienes Territoriales para el Desarrollo Turístico deja un profundo velo de amenazas al ambiente y a la libertad de acceso a todos los bienes de recreación pública. La Sociedad Civil Ambiental ve con suma preocupación que se desaten procesos de alteración y contaminación de nuestras costas, islas y mares. Es necesario mantener el libre acceso público a los bienes ambientales, belleza escénica y distracción pública. Garantizar la inadjudicación de más del 30% de una isla a un solo dueño y límite máximo de 30 años para concesiones de uso. No nos interesan las inversiones que signifiquen encarcelarnos voluntariamente.
Urgen políticas de cero descargas contaminantes a los cuerpos de aguas naturales. Ríos y mares mueren cada día, contaminados por aguas negras, agroquímicos, basuras. Es necesario establecer políticas integrales que logren sanear las aguas. Requerimos una Autoridad que administre adecuada y sanamente todas las aguas naturales.
Bosques se reducen a velocidades alarmantes, contamos 60 camiones en menos de una hora con grandes cargamentos de tucas procedentes del Darién. Los ríos Tuira y Chucunaque por decir unos, se encuentran llenos de tucas. ¿Será necesario ver todos los bosques consumidos por el depredador insaciable? Que se prohíba totalmente la tala y exportación de los bosques naturales. Cuando digan los madereros. "¿De qué vamos a vivir?", debemos contestarles con firmeza: "Dedíquense a sembrar lo que por tantos años han destruido".
(*)Presidente de la Asociación Verde de Panamá (ASVEPA).
Decisión de construir la ruta sur del Parque Nacional Volcán Barú, desestimando la ruta norte, que provocaría daños y aislamiento en los ecosistemas existentes.
Sanción de la Ley que creó el Corredor Marino de Panamá o Santuario de Ballenas.
Panamá vota ligado al bloque conservacionista de ballenas en la reunión del Comité Ballenero Internacional (CBI) Corea del Sur 2005.
Participamos en el Taller: Gestión y Uso No Letal de Cetáceos en Puerto Pirámides, Argentina. Panamá propone la creación del Corredor Ballenero de las Américas en todas las aguas marítimas jurisdiccionales del continente así como la conformación del Bloque Conservacionista de Ballenas de América.
El Gobierno panameño participó, como parte del Bloque de Países Conservacionista de Ballenas, en Buenos Aires (noviembre 2005), lográndose otro objetivo propuesto. Se sanciona la Ley que crea la Universidad Marítima Internacional de Panamá (UMIPA), propuesta de ASVEPA para la protección de los océanos (1996), sin embargo, quedó débil, su misión principal de formar los cuadros técnicos para el aprovechamiento eco sostenible de las riquezas marinas, por lo que queda pendiente su reformulación.
La ANAM, la Ciudad del Saber y el IPAT, promovieron y realizaron seminarios, encuentros de alta calidad técnica y participación de la sociedad civil que pauta ganancias en el fortalecimiento de los conocimientos y búsqueda de alternativas ecosostenible. Sin embargo, con preocupación asistimos a un incremento de la venta de huevos y carne de tortuga en bares, restaurantes, calles y mercados de todo el país con la pasividad de las autoridades policiales y ambientales. ¿Qué esperan?
La propuesta ley de prohibición del desaleteo de elasmobranquios (tiburones), ha quedado rezagada al igual que la ley que crea el Área Protegida de Las Perlas.
La Asamblea Nacional aprobó la Ley de Cacería, lo que es un ¡penoso retroceso! Es inconveniente e incoherente. Mientras aprobamos leyes de protección a la vida silvestre, por el otro, instrumentamos mecanismos de destrucción legalizada, de promoción del armamentismo y valores contrarios a la vida.
El proyecto de actualización del transporte público parece seguir la opción del Transmilénium; en vez de uno, serían dos buses integrados con los mismos motores ruidosos y altamente contaminantes a base de combustible fósil. Pretenden hacerlos circular por un carril central a costa de las pocas áreas verdes. Nuestra propuesta ambientalista es la opción del tren ligero eléctrico; sin ruidos, sin contaminación, sin fugas de divisas, más ordenado y de circulación por carriles a la derecha.
En carreteras de acceso al Puente Centenario mueren atropellados animales. Se requiere introducir puentes aéreos, las soluciones adoptadas no son efectivas. Observamos pasos críticos entre el Puente Centenario y kilómetro 19 acceso este.
El tránsito de cargas nucleares por nuestras aguas marítimas jurisdiccionales es una espada de Damocles. Un solo accidente puede hacer inhabitable toda la región. Toca a nuestros legisladores generar la Ley de Prohibición del Tránsito de Cargas Nucleares en todo el espacio jurisdiccional de Panamá.
Ley de Enajenación de Bienes Territoriales para el Desarrollo Turístico deja un profundo velo de amenazas al ambiente y a la libertad de acceso a todos los bienes de recreación pública. La Sociedad Civil Ambiental ve con suma preocupación que se desaten procesos de alteración y contaminación de nuestras costas, islas y mares. Es necesario mantener el libre acceso público a los bienes ambientales, belleza escénica y distracción pública. Garantizar la inadjudicación de más del 30% de una isla a un solo dueño y límite máximo de 30 años para concesiones de uso. No nos interesan las inversiones que signifiquen encarcelarnos voluntariamente.
Urgen políticas de cero descargas contaminantes a los cuerpos de aguas naturales. Ríos y mares mueren cada día, contaminados por aguas negras, agroquímicos, basuras. Es necesario establecer políticas integrales que logren sanear las aguas. Requerimos una Autoridad que administre adecuada y sanamente todas las aguas naturales.
Bosques se reducen a velocidades alarmantes, contamos 60 camiones en menos de una hora con grandes cargamentos de tucas procedentes del Darién. Los ríos Tuira y Chucunaque por decir unos, se encuentran llenos de tucas. ¿Será necesario ver todos los bosques consumidos por el depredador insaciable? Que se prohíba totalmente la tala y exportación de los bosques naturales. Cuando digan los madereros. "¿De qué vamos a vivir?", debemos contestarles con firmeza: "Dedíquense a sembrar lo que por tantos años han destruido".
(*)Presidente de la Asociación Verde de Panamá (ASVEPA).