Balbina, ¿fenómeno sociológico?
Por sus hechos los conoceréis. Encuestas publicadas en el 2006 y 2007, ubicaban a Balbina Herrera en el 85% de aprobación. Señalaba La Prensa, con admiración, que Balbina tiene nivel de aprobación superior al Presidente de la República, y detallaba los hechos que la colocaban a tan alto nivel. En esos años, ella no sonaba como candidata a la Presidencia de Panamá.
Acudimos a invitación para acompañar a Balbina en gira al norte de Veraguas. Se recorrió Calobre, San Francisco, Santa Fe y Cañazas. Se dieron múltiples reuniones con líderes y la membresía del partido. Asistí a todas las reuniones privadas y públicas. Esto me permitió formarme una idea bastante precisa de la mujer política y del fenómeno sociológico que es Balbina.
Hoy día empezamos a entender el fenómeno político de la candidata. En política no hay sorpresas sino sorprendidos. Balbina Herrera ha evolucionado y madurado políticamente; no promete, pero se compromete. Aconseja como madre y lidera con el ejemplo.
Antes de hablar escucha, y escucha hasta la saciedad, señalando que hay que escuchar para gobernar. Reitera su compromiso de reducir la pobreza lo más posible por medio de la educación y la sensibilidad social; y que hay que repartir los beneficios del Canal equitativamente. Los empresarios debemos aportar nuestra cuota de respuesta social, entendiendo que mejorando la calidad de vida de los más pobres tendremos un país más seguro, libre de los resabios y sacrificio de vidas de países vecinos.
Percibimos que quien ha bebido del pozo de la pobreza, conoce su lenguaje y puede transmitir al electorado el firme compromiso de respuesta a las necesidades de las mayorías.
En esa gira no hubo regalos de estufas ni refrigeradoras, ni asistentes pagos; pero sí hubo puro pueblo comprometido con quien se parece más a él, simpatía espontánea y genuina. La fuerza de Balbina radica en ese pueblo que se identifica plenamente con ella.
Según empresa que publicó listado de inversión en publicidad que ha hecho cada candidato, Balbina está de última, orgullosamente. Hay candidatos que han invertido sumas millonarias en un mercadeo político que no logra ubicarlos ni cerca de ella, entonces está claro que el dinero en política no lo es todo. Hay otros valores que el electorado sabe reconocer. El liderazgo genuino y sincero, con sensibilidad social, comprometido con un ejercicio de la democracia incluyente, es lo que reconoce el electorado en Balbina. ¿Es un fenómeno sociológico? Dele seguimiento. A usted le toca decidir. Así lo percibo, así lo escribo.