Balbina, Gómez y Ferrer, ¡sí se puede!
La principal crítica al Presidente Martín Torrijos, tras su primer año de mandato, es su indecisión frente a los problemas y su irresolución a la hora de hacer lo que hay que hacer. La Corte es un desastre, pero no es asunto suyo; la inseguridad nos ahoga, pero tiene raíz social; un magistrado enloquece, pero hay separación de poderes; hay impunidad, pero no puede poner preso a nadie. Y mientras eso dice, los problemas nos ahogan. Por fortuna, cuenta con tres altos funcionarios que hacen honor a su lema de campaña, siendo éstos, la ministra de Vivienda, Balbina Herrera; la Procuradora General de la Nación, Ana Matilde Gómez; y el titular de Comercio e Industrias, Alejandro Ferrer. Si Torrijos consigue integrar a su equipo más gente así, podrá, pese a sus debilidades, hacer un buen gobierno.
Balbina - más conocida así, por su nombre de pila - se consagró, a poco de haberse posesionado, como una ejecutora excepcional, al enfrentar con determinación graves desastres ocasionados por sucesivos incendios de caserones, habitados por gente pobre en Panamá y Colón; y sobre todo, por la devastadora inundación de Prados del Este., Panamá América
Gómez, por su parte, se ha ganado el aplauso ciudadano por su recio carácter y personalidad, demostrados en la depuración que lleva adelante en el Ministerio Público. Tan pronto asumió el cargo, hizo renunciar a tres fiscales, trasladó a otros ocho y abrió procesos disciplinarios a diez más, tras los cuales provocó la renuncia de cuatro y la destitución de dos adicionales, atrapados en supuestos actos de corrupción en sendas operaciones encubiertas. "Todos los corruptos, caerán", dijo hace poco.
Y por último, Ferrer, quien ha hecho de la tenacidad su mejor arma, consiguió lo impensable, que la portuaria Panamá Ports renunciara a los odiosos privilegios que sacara de la administración de Mireya Moscoso. Igual sorprendió a muchos con la elaboración de una estrategia energética nacional, una de cuyas primeras muestras es el uso de gas en taxis. Ahora está en vías de culminar las negociaciones de un tratado de libre comercio con Estados Unidos, de crear una "ley general de puertos" y de traer desde Colombia un gasoducto que servirá como fuente alternativa y menos cara de combustible.
Bien haría Martín Torrijos en aprender de esos tres colaboradores la agilidad ejecutiva de Balbina Herrera, la corajuda determinación de Ana Matilde Gómez, y la tenacidad de Alejandro Ferrer, al momento de enfrentar los problemas.
Balbina - más conocida así, por su nombre de pila - se consagró, a poco de haberse posesionado, como una ejecutora excepcional, al enfrentar con determinación graves desastres ocasionados por sucesivos incendios de caserones, habitados por gente pobre en Panamá y Colón; y sobre todo, por la devastadora inundación de Prados del Este., Panamá América
Gómez, por su parte, se ha ganado el aplauso ciudadano por su recio carácter y personalidad, demostrados en la depuración que lleva adelante en el Ministerio Público. Tan pronto asumió el cargo, hizo renunciar a tres fiscales, trasladó a otros ocho y abrió procesos disciplinarios a diez más, tras los cuales provocó la renuncia de cuatro y la destitución de dos adicionales, atrapados en supuestos actos de corrupción en sendas operaciones encubiertas. "Todos los corruptos, caerán", dijo hace poco.
Y por último, Ferrer, quien ha hecho de la tenacidad su mejor arma, consiguió lo impensable, que la portuaria Panamá Ports renunciara a los odiosos privilegios que sacara de la administración de Mireya Moscoso. Igual sorprendió a muchos con la elaboración de una estrategia energética nacional, una de cuyas primeras muestras es el uso de gas en taxis. Ahora está en vías de culminar las negociaciones de un tratado de libre comercio con Estados Unidos, de crear una "ley general de puertos" y de traer desde Colombia un gasoducto que servirá como fuente alternativa y menos cara de combustible.
Bien haría Martín Torrijos en aprender de esos tres colaboradores la agilidad ejecutiva de Balbina Herrera, la corajuda determinación de Ana Matilde Gómez, y la tenacidad de Alejandro Ferrer, al momento de enfrentar los problemas.