Bandera Nacional y trabajo infantil
Desde niño hemos sentido una mezcla de amor a la patria, respeto y orgullo al ver flamear nuestra bandera nacional. La hemos concebido como símbolo de grandeza y libertad, soberanía y altivez, puesto que ella se yergue desafiante y toreando los ímpetus del viento. Por ello, su puesto es únicamente en alto, siempre en alto, de cara al cielo y como si tratara de subir hasta él.
Nuestro respeto por esta bandera es sacrosanto y la consideramos en las alturas como dignísima y exclusiva estampa ajena a todo tipo de uso. No la concebimos más que en esa forma. Por eso estimamos que por muy patriótico que sea el sentir de quien se envuelva en ella, comete un error, y aún sin quererlo, un irrespeto que debemos empeñarnos en evitar. Ella es de todos los panameños y nos representa a todos. Jamás deberá de ser de nadie y el único derecho que puede haber para con ella es el de arriarla cuando sea preciso.
Por otro lado, sobre el trabajo infantil, estimamos que no debe ser impedido, sino en edad determinadamente tierna o que comprometa su salud dadas las circunstancias ambientales, que les haya sido impuesto o constituya esfuerzo físico exagerado para su edad. La gran mayoría de los menores siente, contrariamente a lo que acontece con la mayoría de los adultos, amor por trabajar.
El trabajo de menores, mientras no se ejerza en las desventajosas condiciones antes señaladas, dignifica, disciplina, afianza el sentido de responsabilidad les procura sentirse útiles, los aleja de las pandillas y en no pocas ocasiones, en especial hogares donde se vive en la estrechez, constituye un alivio el aporte del menor. Lo que sí se debe buscar, celosamente, es que se les pague lo que merecen y no mendrugos.
En el sector 1, cerca del Comisariato Yuliyen, vía principal y sus alrededores, rebosaban de basura. Llevaban 6 días sin el servicio.
En la tercera etapa, los perros hacían de las suyas. Se informó de 15 días de espera del camión.
En la calle principal de Belén, había desperdicios en varios puntos. Tenían 6 días de espera.
En La Victoriano, del lado del aeropuerto, no cabía un papel más. En esa misma recta los tinacos estaban atarugados. Hace 6 días no recogen la basura.
La crisis es evidente. En Las Paredes, Los Llanos de Felipillo, la entrada de la comunidad Tumba Muerto y Cabra la problemática se agudiza. La basura es la compañera de los vecinos, como señaló Benita Castro, vocera de Nueva Esperanza, otra de las comunidades afectadas. Denunció que el carro demora en pasar y cuando lo hace no entra al sector 4.
Los moradores colocan los desechos en la vía principal y temen una epidemia, pues los perros rompen las bolsas.
Con el alquiler de 13 nuevos camiones empacadores debe normalizarse la recolección la semana entrante, según Abraham Goti, director municipal de Aseo. El acuerdo de alquiler fue presentado el pasado martes en el Consejo Municipal de Panamá.
Este fin de semana se espera iniciar la recoleccion con los equipos. Se prevé recoger por día 1, 200 toneladas de basura.
Los operativos de limpieza han cubierto los corregimientos de Río Abajo, Parque Lefevre, Juan Díaz, Tocumen, Pueblo Nuevo.
Nuestro respeto por esta bandera es sacrosanto y la consideramos en las alturas como dignísima y exclusiva estampa ajena a todo tipo de uso. No la concebimos más que en esa forma. Por eso estimamos que por muy patriótico que sea el sentir de quien se envuelva en ella, comete un error, y aún sin quererlo, un irrespeto que debemos empeñarnos en evitar. Ella es de todos los panameños y nos representa a todos. Jamás deberá de ser de nadie y el único derecho que puede haber para con ella es el de arriarla cuando sea preciso.
Por otro lado, sobre el trabajo infantil, estimamos que no debe ser impedido, sino en edad determinadamente tierna o que comprometa su salud dadas las circunstancias ambientales, que les haya sido impuesto o constituya esfuerzo físico exagerado para su edad. La gran mayoría de los menores siente, contrariamente a lo que acontece con la mayoría de los adultos, amor por trabajar.
El trabajo de menores, mientras no se ejerza en las desventajosas condiciones antes señaladas, dignifica, disciplina, afianza el sentido de responsabilidad les procura sentirse útiles, los aleja de las pandillas y en no pocas ocasiones, en especial hogares donde se vive en la estrechez, constituye un alivio el aporte del menor. Lo que sí se debe buscar, celosamente, es que se les pague lo que merecen y no mendrugos.
En el sector 1, cerca del Comisariato Yuliyen, vía principal y sus alrededores, rebosaban de basura. Llevaban 6 días sin el servicio.
En la tercera etapa, los perros hacían de las suyas. Se informó de 15 días de espera del camión.
En la calle principal de Belén, había desperdicios en varios puntos. Tenían 6 días de espera.
En La Victoriano, del lado del aeropuerto, no cabía un papel más. En esa misma recta los tinacos estaban atarugados. Hace 6 días no recogen la basura.
La crisis es evidente. En Las Paredes, Los Llanos de Felipillo, la entrada de la comunidad Tumba Muerto y Cabra la problemática se agudiza. La basura es la compañera de los vecinos, como señaló Benita Castro, vocera de Nueva Esperanza, otra de las comunidades afectadas. Denunció que el carro demora en pasar y cuando lo hace no entra al sector 4.
Los moradores colocan los desechos en la vía principal y temen una epidemia, pues los perros rompen las bolsas.
Con el alquiler de 13 nuevos camiones empacadores debe normalizarse la recolección la semana entrante, según Abraham Goti, director municipal de Aseo. El acuerdo de alquiler fue presentado el pasado martes en el Consejo Municipal de Panamá.
Este fin de semana se espera iniciar la recoleccion con los equipos. Se prevé recoger por día 1, 200 toneladas de basura.
Los operativos de limpieza han cubierto los corregimientos de Río Abajo, Parque Lefevre, Juan Díaz, Tocumen, Pueblo Nuevo.