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Basta un liderazgo excepcional del presidente


La "Hoja de Ruta" que nos sugiere el caballeroso letrado Jorge Giannareas, alimenta la pobreza y empantana al país en temas electorales los que ya fastidian, dos años más. No es correcto pensar en invertir $18 millones adicionales en un referéndum y seguido la elección de una Constituyente, mientras la hambruna y la tuberculosis diezman a nuestros paisanos indígenas.
En 1983, un mes antes de someter el proyecto de reformas constitucionales al obligado referéndum popular, sostuvimos una conversación con el Dr. Arnulfo Arias, quien venía dando evidentes señales de estar de acuerdo con dicho acto reformador. Mientras almorzábamos comentó entonces el ex presidente Arias: "El Lic. Guillermo Endara, quien nos representa en la Junta de Notables escogida para revisar y democratizar la Constitución de 1972, nos presentó una copia del proyecto final, además amplió y explicó cada punto donde se ameritaba. Considero que se ha realizado un buen esfuerzo y, por lo tanto, opino tal como lo expresa el decreto ejecutivo firmado por el presidente Lic. Ricardo De La Espriella, someter estas reformas al referéndum democrático, para que el pueblo emita su voluntad final. Es a lo máximo que podemos aspirar hoy los panameños, ¡ya que el gobierno militar de ustedes, no está en peligro ni afronta ninguna crisis política actualmente!"
"Aquellas reformas constitucionales fueron pulcras y económicas y ratificadas por el pueblo de manera categórica y diáfana (476,716 Sí; 66,447 No) con un 64% de asistencia a las urnas; no causaron desgaste al país ni se dio confrontaciones entre panameños o traumas políticos". (Dr. César Quintero). Además, representan en el transcurrir del tiempo medio siglo o quizás más años, en ser las únicas que nuestro "soberano" ha aprobado en un referéndum ejemplar y puro. Los otros dos convocados con los mismos propósitos por Endara y Pérez Balladares fueron rechazados ampliamente en las urnas. Hoy, 21 años después de aquel ejercicio reformador democrático, existe la certidumbre de que el tema tan ventilado de una consulta popular a través de una "quinta papeleta", aunque sin dudas se trata de una sugerencia concebida con nobles propósitos, se me ocurre es innecesaria y, por consiguiente, haberle cancelado es irrelevante; ya que se olfatea y percibe con fluidez en el ambiente un fuerte deseo político o clamor popular, casi una marea de voluntades creciente, demandando de sus conductores políticos, terminar de modernizar y fortalecer la Constitución Nacional y ¡este clamor lleva mucho más fuerza que la misma quinta papeleta!
Sin embargo, si el que resultare Presidente el 2 de mayo, decide gobernar de espaldas a ese clamor, debe estar consciente de que no pasará de ser el timonel responsable de un país navegando permanentemente en el medio de tempestades políticas, desilusiones y desesperanzas, durante el próximo lustro. Vale advertir con seriedad, que la alternativa mencionada de pretender llevar las reformas al seno de la Asamblea Legislativa, precisamente ¡el Organo que más necesita de una cirugía mayor y radical!; de seguro se interpretaría como un esquive o "capotazo en medio de la arena", irresponsable y cómplice hasta una burla al país, debido a que esta institución ha caído ante la opinión pública en una banca rota de credibilidad, escándalos y desprestigio profundo, aunque hay que decirlo con honrosas excepciones.
La "Hoja de ruta hacia una nueva Constitución" que propone en su escrito el distinguido letrado y miembro de "Visión 2020", Lic. Jorge Giannareas (El Panamá América, 24 de febrero), no sólo representa una irrealidad inaceptable para un gobierno cualquiera que resultare, ya el 1 de septiembre en las vísperas de inaugurarse y que haya alcanzado el poder en buena lid en un ambiente libre de crisis; estabilidad y orden público garantizado, con fuerte arraigo y respaldo popular renovado y colmado de esperanzas. Por otra parte, la propuesta del Lic. Giannareas, parece poco meditada y aventurada, pues la misma nos obligaría empantanar la República irresponsablemente en temas electorales más allá de la razón, los que nos cuestan millones y desacelera el desarrollo económico, con un posible final que no se vislumbra con suficiente nitidez hoy, incierto y hasta peligroso. Agréguele a esa situación el otro referendo nacional de $ 6 millones más -¡van 12!- sobre el ensanche del Canal de Panamá, ¡el que sí merece la prioridad del país en todos los sentidos! (Aunque aquél gobierno de la ACP esté pescando en río revuelto de política para sorprendernos).
Desde luego, ¡como no existen dudas de que nuestra Carta Fundamental hay que revisarla y blindarla!, podríamos recurrir a la experiencia reformadora exitosa de 1983 y hasta mejorarla,...la que consiste en designar una "Junta de Notables" de cobertura nacional escogido de ternas emanadas de todas las fuerzas vivas del país, provincias, partidos políticos constituidos, gremios de profesionales, obreros, campesinos, productores, industriales, comerciantes, trabajadores del mar, intelectuales, iglesias, estudiantes, minusválidos, etc., inmediatamente se posesione el nuevo gobierno; la que funcionaría sin interferir con el funcionamiento del gobierno constitucional, y no más allá de seis meses desintegrada esta Junta de Notables, estaríamos realizando el referéndum popular y ¡ya!. Hasta ese punto ya la nación economizaría un total de $24 millones.
Debo sugerirle a los amables lectores que esta modalidad reformadora tan ágil, económica y expedita, fue ponderada en su momento por los prestigiosos constitucionalistas Dr. Jorge Illueca, Dr. Dulío Arroyo, Dr. Mario Galindo, Dr. Humberto Ricord, Dr. Jorge Fábrega Ponce, Dr. Carlos López Guevara, y otros tan destacados. Valdría la pena hacerle la pregunta siguiente al Lic. Giannareas, quien se define "hombre hecho con otra arcilla". ¿A qué obedece que este método reformador de "Junta de Notables" y sus resultados, sugerido por los militares y gobierno civil de ayer, es el único que el soberano ha aprobado en un referéndum? Finalmente, algunas reflexiones del Dr. Carlos Bolívar Pedreschi, que cita en un interesante escrito el Dr. César Quintero así: "El 5 de febrero de 1980 Carlos Bolívar Pedreschi dictó una conferencia a solicitud de la Unión de Ciudadanas de Panamá, sobre la viabilidad de la Asamblea Constituyente. (Resumo) "Definió con singular realismo el poder constituyente como "la fuerza que a través del método que elija, llámese éste Asamblea Constituyente, llámese referéndum, o llámese como se llame, produce Constituciones o reformas a las mismas". Advirtió, por tanto, que la Asamblea Constituyente no era un fin, sino un medio entre otros, para producir una Constitución. Y añadió que era preciso recalcar el carácter de simple medio de la Asamblea Constituyente, para evitar que se convierta en objeto de fetichismo" (Estudios Constitucionales, Dr. J. Fábrega)
7. Su candidato: ¿está a favor de la competitividad para abaratar precios y garantizar calidad o se manifiesta a favor del monopolio, que controla los precios y ofrece baja calidad?
8. Su candidato: ¿está a favor del manejo gerencial para asegurar eficiencia, o prefiere el manejo burocrático para garantizar las botellas?
9. Su candidato: ¿está de acuerdo en ofrecer iguales garantías para promover y equiparar la inversión extranjera a la inversión nacional, o prefiere estimular la no utilización de los recursos financieros?
10. Su candidato: ¿está a favor de la responsabilidad internacional y del ajuste fiscal, o en cambio, prefiere el gasto irresponsable por encima de los ingresos del Estado?
11. Su candidato: ¿está a favor del desarrollo de un sentido de responsabilidad social en los medios de comunicación social, o, en cambio, prefiere la exaltación del hedonismo, como si fuera el máximo valor de la cultura occidental?
12. Su candidato: ¿tiene una visión de la informalidad económica como una alternativa del desarrollo, o, en cambio, para él la informalidad económica es parte del problema económico?
13. Su candidato: ¿está a favor de una política fiscal que permita al Estado hacer lo más posible con lo menos posible, o promueve una política en la que el Estado sustraiga del consumidor la liquidez que debe estar en sus manos?
14. Su candidato: ¿cree en un Estado pequeño, eficiente, que se preocupe por la educación, la salud, el empleo y la vivienda para las clases bajas, o su candidato prefiere un Estado troglodita, cuyo tamaño sea parte del problema y no parte de la solución?
Le advierto de antemano al lector, que la respuesta a estas preguntas difícilmente las encontrará en los programas de gobierno de los candidatos o en lo que los candidatos dicen que harán por nosotros. Si el lector se quiere engañar, conteste el cuestionario, atendiendo a lo que el candidato de su elección dice que va a hacer. Si, en cambio, quiere tener una aproximación a la posición de su candidato en relación con estas preguntas, escudriñe en su ideología, en que sector económico del país lo apoya, en qué sector del partido o partidos políticos que lo postulan se sustenta, en su trayectoria personal, y en sus intereses personales.
El lector no debe olvidar que cada candidato es la suma de unos intereses, una ideología, una plataforma política, unos avances en unas áreas, otros retrocesos en otras. Y esto es perfectamente legítimo y deseable en una democracia en la que Carlos Alberto Montaner definió el bien común como la yuxtaposición y contraposición de los distintos intereses sociales. Cuando le hayamos quitado el antifaz a los candidatos, y los develemos por lo que realmente son, encontraremos sus diferencias, y la naturaleza de cada una de las propuestas. Y comprobaremos que, lejos de parecerse, ofrecen visiones muy distintas de un mismo país. Sólo después podremos votar, a conciencia.

101 años de Panamá América

 
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