Basura política
La basura política no es lo mismo que la política basura, pero es muy probable que sea la segunda el camino de la primera. Es que la administración de los desechos, sobre todo cuando son tóxicos como los de los hospitales, debiera ser un problema técnico, administrado responsablemente dentro del ciclo de gerencia profesional de la cosa pública: se planifica, se destinan los recursos adecuados, y se ejecuta conforme al plan trazado.
Pero resulta que ahora nos encontramos con que no hay solución viable porque las autoridades no tomaron ninguna decisión al respecto. Cerro Patacón ya no puede con un centímetro de basura tóxica más ??"porque no tiene la capacidad de tratar estos desechos como corresponde, situación que conocían desde hace rato las autoridades de Salud??", y no existe ningún otro centro de procesamiento capaz de absorber esta demanda.
En esas circunstancias, cualquier cosa que se haga comprometerá la salud de los panameños. Será una historia parecida a la del dietilenglicol, o a la importación de gas freón inflamable, o alimentos con dioxina. Así, la basura amenaza con convertirse en otro tema de trascendencia política, porque se trata, a fin de cuentas, de la responsabilidad con la que se ejerce el poder del Estado, y porque los errores y omisiones que se cometen terminan por afectar la vida de los ciudadanos.
Que los candidatos afilen sus discursos sobre las políticas ambientales, porque las elecciones no pueden servir para legitimar la política basura, sino para desecharla.