Beijing y los derechos humanos
El mundo está alborozado por los Juegos Olímpicos que iniciaron ayer. El Comité Olímpico asegura que será una Olimpiada "histórica". Cada país ha hecho lo indecible para estar presente, y traer de vuelta medallas, no importa mucho del metal que sean.
Poco se pregunta sobre los costos de esta Olimpiada. Por ejemplo, los niños maltratados hasta la indignidad para aprender las coreografías, a cambio de que sus padres y hermanos vivan mejor. Familias enteras desplazadas de sus viviendas para construir estadios y villas, viendo reducido su nivel de vida sin que a ninguna autoridad se le sonroje el rostro por la injusticia cometida. Lo que importa es que el mundo vea a una gran China olímpica, y poco interesa su gente oprimida.
Después de la vida, que parece tener poco valor en este superpoblado país asiático que ahora atrae la atención mundial, tal vez el Derecho Humano más ignorado sea el de la Libertad. Sabemos que siendo el hombre libre, no lo es del todo, pues existen pautas de conducta que le restringen.
Sin embargo, esto no da pie a que se subyugue a un pueblo entero, a que se le niegue la disyuntiva de la libertad de albedrío y pensamiento. No puede ser que bajo la sombra del mal concebido bien común obligatorio, se torture a niños y a familias enteras, las que han perdido la facultad humana de dirigir sus conductas según los dictados de su propia razón y voluntad.
China está en el foco de atención; ojalá ello sirva para liberar a ese pueblo de la dictadura comunista que mantiene alienadas las voces universales, por el enorme tamaño de su mercado.