Bienestar en medio de la abundancia
TODOS LOS indicadores, dan cuenta de un auge económico que durará algunos años en el país. De cómo enfrentemos las oportunidades de este auge, dependerá si avanzamos como nación, o, si en cambio, sucumbimos fácilmente ante la apariencia de prosperidad.
En otras palabras, tenemos que conseguir que el auge económico se traduzca en mejores condiciones de vida para toda la población.
Es fácil enunciarlo como meta, mucho más difícil conseguirlo. Veamos lo que podemos hacer:
1. Debemos desarrollar una política estatal que estimule la prestación de los servicios sociales, solamente para quienes realmente lo necesiten, mientras estimulamos a las clases media y alta a beneficiarse del desarrollo del sector privado.
2. Alguna parte de la solución de la calidad de los servicios que presta el Estado, como salud, educación y transporte, debe provenir del reconocimiento de que la empresa privada lo hace mejor. En vez de tener superestructuras inmanejables, la contratación de servicios privados para satisfacer necesidades que el Estado debe prestar, no puede descartarse por dogmatismos ideológicos que todos debemos superar.
3. Debemos planificar para anticipar, no para reaccionar. Si no lo hacemos, toda la infraestructura de agua, de vías, de transporte, de desagüe, y de calles, puede convertirse en el talón de Aquiles del vertiginoso crecimiento y transformación del área metropolitana.
4. Debemos procurar una política de estímulo a las inversiones privadas, nacionales y extranjeras, para lograr el pleno empleo, para que la demanda de técnicos y profesionales estimule el aumento de los salarios, frente al encarecimiento de los niveles de vida a los que tendrá que hacerle frente la clase media del país.
5. Debemos mantener la diversificación de la estructura económica del país. De esta manera, cuando el auge termine, tendremos una economía sana, vibrante y que crezca, gracias a otros sectores que no se hayan agotado.
6. Finalmente, tenemos que cuidar cada vez más la calidad de vida y de nuestro entorno. Preocuparnos por los parques, por las reservas naturales, por el mantenimiento de las condiciones hídricas del país, por las áreas verdes, y porque los proyectos sean sustentables desde la perspectiva ambiental y económica.
Una adecuada administración de estas medidas, que son más bien actitudes que deben traducirse en programas concretos, es lo que nos permitirá no sólo crecer, sino que todos nos beneficiemos de este crecimiento y que el mismo nos conduzca adecuadamente como país.
Además, han pedido a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), despejar la entrada, en la avenida Balboa, que conduce hacia el hospital, esto en horas de la mañana.
Muchos funcionarios vienen desde La Chorrera y necesitan entrar por allí.
Cabe señalar que desde hace algunas semanas la avenida Balboa cambió a cuatro carriles de circulación, desde la avenida Italia hasta el Mercado del Marisco. La medida inicia a las 5: 30 a.m. y se extiende hasta las 8: 30 a.m., lo que ha ocasionado el disgusto de muchos conductores.
Por otro lado, se informó que uno de los aspectos tomados en cuenta para el reordenamiento vehicular es la inseguridad.
Sucede que en el hospital se ha registrado el hurto de vehículos, incluso, contó que los delincuentes se llevaron hasta la placa del "Elefante Blanco".
Victoria muestra las nuevas disposiciones.
En otras palabras, tenemos que conseguir que el auge económico se traduzca en mejores condiciones de vida para toda la población.
Es fácil enunciarlo como meta, mucho más difícil conseguirlo. Veamos lo que podemos hacer:
1. Debemos desarrollar una política estatal que estimule la prestación de los servicios sociales, solamente para quienes realmente lo necesiten, mientras estimulamos a las clases media y alta a beneficiarse del desarrollo del sector privado.
2. Alguna parte de la solución de la calidad de los servicios que presta el Estado, como salud, educación y transporte, debe provenir del reconocimiento de que la empresa privada lo hace mejor. En vez de tener superestructuras inmanejables, la contratación de servicios privados para satisfacer necesidades que el Estado debe prestar, no puede descartarse por dogmatismos ideológicos que todos debemos superar.
3. Debemos planificar para anticipar, no para reaccionar. Si no lo hacemos, toda la infraestructura de agua, de vías, de transporte, de desagüe, y de calles, puede convertirse en el talón de Aquiles del vertiginoso crecimiento y transformación del área metropolitana.
4. Debemos procurar una política de estímulo a las inversiones privadas, nacionales y extranjeras, para lograr el pleno empleo, para que la demanda de técnicos y profesionales estimule el aumento de los salarios, frente al encarecimiento de los niveles de vida a los que tendrá que hacerle frente la clase media del país.
5. Debemos mantener la diversificación de la estructura económica del país. De esta manera, cuando el auge termine, tendremos una economía sana, vibrante y que crezca, gracias a otros sectores que no se hayan agotado.
6. Finalmente, tenemos que cuidar cada vez más la calidad de vida y de nuestro entorno. Preocuparnos por los parques, por las reservas naturales, por el mantenimiento de las condiciones hídricas del país, por las áreas verdes, y porque los proyectos sean sustentables desde la perspectiva ambiental y económica.
Una adecuada administración de estas medidas, que son más bien actitudes que deben traducirse en programas concretos, es lo que nos permitirá no sólo crecer, sino que todos nos beneficiemos de este crecimiento y que el mismo nos conduzca adecuadamente como país.
Además, han pedido a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), despejar la entrada, en la avenida Balboa, que conduce hacia el hospital, esto en horas de la mañana.
Muchos funcionarios vienen desde La Chorrera y necesitan entrar por allí.
Cabe señalar que desde hace algunas semanas la avenida Balboa cambió a cuatro carriles de circulación, desde la avenida Italia hasta el Mercado del Marisco. La medida inicia a las 5: 30 a.m. y se extiende hasta las 8: 30 a.m., lo que ha ocasionado el disgusto de muchos conductores.
Por otro lado, se informó que uno de los aspectos tomados en cuenta para el reordenamiento vehicular es la inseguridad.
Sucede que en el hospital se ha registrado el hurto de vehículos, incluso, contó que los delincuentes se llevaron hasta la placa del "Elefante Blanco".
Victoria muestra las nuevas disposiciones.