Bienvenida con antimotines
Sentimos respeto y admiración por el hombre que trabaja la tierra; por ese agricultor que, desafiando adversidades, se entrega a la tarea de producir para el sustento familiar y para todos los que vivimos en este suelo; por ese trabajador de la campiña que aún le faltan caminos de penetración para sacar sus productos al mercado, subsidios que le ayuden a sobrevivir durante las malas cosechas; que de sol a sol, y con mucha dignidad, aporta una invaluable cuota de sacrificios en aras de una patria próspera. Por tal razón, sentimos mucho dolor cuando vimos, a través de la televisión, a los antimotines de la Policía Nacional, dando la bienvenida a centenares de trabajadores del campo que vinieron hasta la capital para presentar, ante las autoridades correspondientes, sus aspiraciones, dificultades y la triste realidad que están viviendo por la falta de incentivos y respaldo de parte del MIDA.
Ese agricultor no vino a cerrar calles, ni a tirar piedras; él sólo desea que se le escuche y atienda, porque han transcurrido muchos años que los gobiernos de turno lo ha mantenido olvidado. No son los antimotines quienes deben recibir a estos honrados panameños merecedores del respeto y la consideración de la ciudadanía por la noble labor que desempeñan. Se debió evitar que esta situación tan deprimente, se hubiera dado por la falta de un diálogo comprensivo y lleno de motivaciones. Los productores del Frente pro Defensa del Sector Agropecuario que incluye Veraguas, Herrera y Chiriquí, deseaban dialogar con los funcionarios del gobierno que pudieran dar una respuesta a sus demandas. Tal como lo informa El Panamá América (19/5/03), los productores, en su mayoría, han perdido la confianza en la Ministra del MIDA y manifiestan sus deseos de que la Sra. Presidenta lleve a la dirección de este ministerio, a una persona más versada en este aspecto de la vida del país y con verdaderos deseos de trabajar en beneficio de tan importante renglón. Finalmente, la ministra ha decidido reunirse con los productores, a fin de encontrar acuerdos que contribuyan a dar respuesta a la problemática agropecuaria de la nación.
Esperamos que quienes participen de estas sesiones, depongan el interés personal y partidista y logren una política de Estado que recoja las aspiraciones del productor y contribuya al robustecimiento y desarrollo del agro para el beneficio de la economía panameña.
El sentido del humor, no implica burlarse de los sufrimientos y dolores que tiene la humanidad o una persona en particular. No es ridiculizar al hombre hasta pisotearlo en su dignidad, ni tiene que ver con lo grotesco, lo vulgar e inmoral. La sonrisa cuando es sincera produce efectos maravillosos en los demás. Transmite paz, serenidad y alegría de vivir. La sonrisa y la risa son un bálsamo que calma tensiones. Una leve sonrisa en sus labios es suficiente para levantar el corazón, mantener el buen humor, conservar la paz y embellecer su cara.
Sonría hasta que note que la constante seriedad y sobriedad han desaparecido de su vida. Sonría hasta producir en su corazón alegría. Irradie su sonrisa a los demás hasta que provoque la sonrisa en otros. La sonrisa produce muchas veces el milagro de hacer que el prójimo deje de llorar y de estar triste. Sonría a los tristes, a los tímidos y a los que sufren. Sonría a los amigos, a los ancianos, a los jóvenes, a su familia y a sus penas. Sonría cada vez que pueda y verá como se convierte su pena en alegría y su dolor en gozo.
Sonría y aprenda a estar feliz. Sonreír aumenta el sentido del humor y mejora este mundo en que vivimos. Aprenda a estar más alegre y su vida va a cambiar. Ánimo y confíe que con Dios es posible, pues con Él...usted es ¡Invencible!
Ese agricultor no vino a cerrar calles, ni a tirar piedras; él sólo desea que se le escuche y atienda, porque han transcurrido muchos años que los gobiernos de turno lo ha mantenido olvidado. No son los antimotines quienes deben recibir a estos honrados panameños merecedores del respeto y la consideración de la ciudadanía por la noble labor que desempeñan. Se debió evitar que esta situación tan deprimente, se hubiera dado por la falta de un diálogo comprensivo y lleno de motivaciones. Los productores del Frente pro Defensa del Sector Agropecuario que incluye Veraguas, Herrera y Chiriquí, deseaban dialogar con los funcionarios del gobierno que pudieran dar una respuesta a sus demandas. Tal como lo informa El Panamá América (19/5/03), los productores, en su mayoría, han perdido la confianza en la Ministra del MIDA y manifiestan sus deseos de que la Sra. Presidenta lleve a la dirección de este ministerio, a una persona más versada en este aspecto de la vida del país y con verdaderos deseos de trabajar en beneficio de tan importante renglón. Finalmente, la ministra ha decidido reunirse con los productores, a fin de encontrar acuerdos que contribuyan a dar respuesta a la problemática agropecuaria de la nación.
Esperamos que quienes participen de estas sesiones, depongan el interés personal y partidista y logren una política de Estado que recoja las aspiraciones del productor y contribuya al robustecimiento y desarrollo del agro para el beneficio de la economía panameña.
El sentido del humor, no implica burlarse de los sufrimientos y dolores que tiene la humanidad o una persona en particular. No es ridiculizar al hombre hasta pisotearlo en su dignidad, ni tiene que ver con lo grotesco, lo vulgar e inmoral. La sonrisa cuando es sincera produce efectos maravillosos en los demás. Transmite paz, serenidad y alegría de vivir. La sonrisa y la risa son un bálsamo que calma tensiones. Una leve sonrisa en sus labios es suficiente para levantar el corazón, mantener el buen humor, conservar la paz y embellecer su cara.
Sonría hasta que note que la constante seriedad y sobriedad han desaparecido de su vida. Sonría hasta producir en su corazón alegría. Irradie su sonrisa a los demás hasta que provoque la sonrisa en otros. La sonrisa produce muchas veces el milagro de hacer que el prójimo deje de llorar y de estar triste. Sonría a los tristes, a los tímidos y a los que sufren. Sonría a los amigos, a los ancianos, a los jóvenes, a su familia y a sus penas. Sonría cada vez que pueda y verá como se convierte su pena en alegría y su dolor en gozo.
Sonría y aprenda a estar feliz. Sonreír aumenta el sentido del humor y mejora este mundo en que vivimos. Aprenda a estar más alegre y su vida va a cambiar. Ánimo y confíe que con Dios es posible, pues con Él...usted es ¡Invencible!