Bienvenido el estudio urbanístico
En buena hora nos viene la noticia del estudio urbanístico que a un costo de dos millones de balboas ha ordenado el ministro de Vivienda, Gerardo Solís.
El trabajo está asignado a una consultora internacional de vasta experiencia que se encargaría de formular recomendaciones de uso y ordenamiento urbanístico del área metropolitana, comprendida entre Chepo y Capira.
La idea es precisar qué uso se puede dar a cada terreno, poniendo un alto al crecimiento desordenado de la ciudad capital, lo que es muy necesario, considerando que a diferencia de las áreas revertidas, no existe para el resto de la metrópoli urbana un "plan maestro" que regule su desarrollo urbanístico.
Lo interesante de la iniciativa radica en que el estudio contempla la previa consulta de organizaciones de ingenieros y arquitectos, al mismo tiempo que a inmobiliarias y promotores interesados en la materia.
Sería, sin embargo, recomendable integrar a los grupos en consulta, a organizaciones ambientalistas y defensoras de los derechos humanos, incluyendo a la Defensoría del Pueblo.
Urge detener la nociva práctica de erigir urbanizaciones en las inmediaciones de centros fabriles contaminantes y a la orilla de playas y ríos, aeropuertos y similares.
Es menester, asimismo, participar a los responsables de regular el tránsito. Es imperdonable desviar el pesado tránsito de buses y camiones por apasibles urbanizaciones.
Del mismo modo es inadmisible continuar abusando de las densidades vehiculares y poblacionales, de las que La Cresta y Paitilla son un digno ejemplo. Asimismo es intolerable continuar permitiendo la construcción de grandes edificios justo al lado de residencias y urbanizaciones unifamiliares.
También es menester impedir la instalación de talleres, gasolineras, restaurantes, cantinas, discotecas y similares, al lado o en medio de zonas residenciales, o el convertir en autopistas calles de limitado uso vecinal.
En fin, aplaudimos la medida y esperamos que se brinde a la misma adecuado seguimiento de modo que podamos hacer realidad a corto o mediano plazo una verdadera estrategia de reordenamiento y desarrollo urbanístico, aprovechando justo el momento de la reversión de áreas canaleras que se vienen sumando al crecimiento metropolitano.
El trabajo está asignado a una consultora internacional de vasta experiencia que se encargaría de formular recomendaciones de uso y ordenamiento urbanístico del área metropolitana, comprendida entre Chepo y Capira.
La idea es precisar qué uso se puede dar a cada terreno, poniendo un alto al crecimiento desordenado de la ciudad capital, lo que es muy necesario, considerando que a diferencia de las áreas revertidas, no existe para el resto de la metrópoli urbana un "plan maestro" que regule su desarrollo urbanístico.
Lo interesante de la iniciativa radica en que el estudio contempla la previa consulta de organizaciones de ingenieros y arquitectos, al mismo tiempo que a inmobiliarias y promotores interesados en la materia.
Sería, sin embargo, recomendable integrar a los grupos en consulta, a organizaciones ambientalistas y defensoras de los derechos humanos, incluyendo a la Defensoría del Pueblo.
Urge detener la nociva práctica de erigir urbanizaciones en las inmediaciones de centros fabriles contaminantes y a la orilla de playas y ríos, aeropuertos y similares.
Es menester, asimismo, participar a los responsables de regular el tránsito. Es imperdonable desviar el pesado tránsito de buses y camiones por apasibles urbanizaciones.
Del mismo modo es inadmisible continuar abusando de las densidades vehiculares y poblacionales, de las que La Cresta y Paitilla son un digno ejemplo. Asimismo es intolerable continuar permitiendo la construcción de grandes edificios justo al lado de residencias y urbanizaciones unifamiliares.
También es menester impedir la instalación de talleres, gasolineras, restaurantes, cantinas, discotecas y similares, al lado o en medio de zonas residenciales, o el convertir en autopistas calles de limitado uso vecinal.
En fin, aplaudimos la medida y esperamos que se brinde a la misma adecuado seguimiento de modo que podamos hacer realidad a corto o mediano plazo una verdadera estrategia de reordenamiento y desarrollo urbanístico, aprovechando justo el momento de la reversión de áreas canaleras que se vienen sumando al crecimiento metropolitano.