Billetes de 100 y 50
Todos sabemos lo que es la pérdida de valor del dólar. Lo sabemos de la peor manera, por sufrirla a diario. La divisa norteamericana compra cada vez menos. Eso lo comprueban los que hacen supermercado. Pero quienes parecen no haberse enterado de lo que ocurre son algunos comerciantes que insisten en no aceptar los billetes de 100 y 50 dólares, pese a que violan la ley que los declara moneda de "curso forzoso", que como la expresión indica, es de obligatoria aceptación.
La situación se ha agravado tanto, que muchos de los perjudicados son extranjeros visitantes y residentes en nuestro país quienes, renuentes a cargar gruesos fajos de billetes que revienten sus billeteras y sobresalgan de la ropa, prefieren cargar pocos billetes "grandes" que, como explicamos, ya no son tales. Pero no se los aceptan.
Un dólar hoy no compra ni una botella de agua; y apenas alcanza para un periódico dominical. Un "bien cuida’o", un chico que cargue bolsas de supermercado o un "valet parking", seguramente lo verá con mala cara si uno le sale con un dólar de propina. Igual pasa con los servicios de comida rápida. Si una familia que viaja por el interior y se detiene en uno de esos establecimientos de Santiago, por ejemplo, descubrirá que la cajera no le aceptará billetes grandes, señalándole un diminuto letrero que así lo dice. Pero también los hay algunos que no exhiben ningún letrero, para no invitar a las multas de la Autoridad de Protección del Consumidor. Hay que poner un alto a tan nefasta e ilegal negativa.