Boca La Caja, una de cal y una de arena
Hace cuatro años, recién instalado el gobierno de la "Patria Nueva", coincidí en una misma reunión con el Alcalde Navarro y el Diputado Elías Castillo. Les pedí a ambos que hicieran algo por el caserío pesquero de "Boca la Caja", pues resultaba imperdonable que la ciudad entre Punta Paitilla y Punta Pacífica le ofreciera al turista tal espectáculo de iniquidad, entre un Panamá de opulencia y otro de pobreza.
Dos años después, sin ver ningún resultado, publique un articulo (ver opinión EPASA 10/10/06) donde ratificaba mi solicitud. Hace solo unos meses el honorable Castillo me comunicó personalmente que finalmente mi deseo se iba a hacer realidad, pues estaban por iniciarse algunas inversiones que redundarían en beneficio de esa comunidad.
Hoy veo con satisfacción que se están instalando áreas deportivas en un relleno al frente costero del poblado. No voy a calificar la demorada acción como proselitista por la cercanía de las elecciones al igual que haré caso omiso de un bochinche, en el sentido que la obra está patrocinada por los mexicanos de ICA con el objetivo de eliminar la oposición de los pescadores a las islas que piensan rellenar frente a esta comunidad.
Por el momento, lo más importante para mí y los residentes de este caserío es que en alguna forma se les está haciendo justicia a una comunidad aglomerada y ahora encajonada por tantos proyectos multimillonarios, cuyos infantes no tenían ni dónde patear una pelota.
Ahora deseo aprovechar y enviarles por este mismo medio una recomendación a sus moradores. He visitado pueblos de pescadores en varias de las costas del Caribe y los que más favorablemente me han impresionado, y guardo en mi memoria, son los que tienen sus pequeñas casas pintadas de variados colores pasteles tropicales.
Por favor, quiten todas esas propagandas de politiquería barata pintadas sobre sus paredes y hagan algo positivo por ustedes mismos. Tal vez, después de hacerlo, se encuentren con que algunos de sus vecinos más afortunados, desde sus torres aledañas, se despierten un día con deseos de ayudarlos a resolver otros problemas de la comunidad.
No sé si el Alcalde tuvo algo que ver en impulsar este proyecto, pero al legislador Elías Castillo, a quien anteriormente le eché mi palada de cal por no hacer nada, ahora le envío mis sinceras felicitaciones con una colmada de arena.