Bombardier: trenes del Quebec para Panamá
La Pocatiere, Quebec. La fría mañana en la región francófona norteamericana no impedía que la gente llegara a sus labores cotidianas. El pueblo no tiene ni 15 mil habitantes (más gente tiene Ocú en Herrera, Panamá), pero su importancia es elemental para el desarrollo ferroviario urbano en la Costa Este de los Estados Unidos. Una inmensa planta de ensamblajes de coches para metros y tranvías se encuentra en el corazón del poblado. Un nombre hace fama en este lugar: Bombardier Transports. Desde 1974, la hoy mayor empresa de trenes del mundo ha generado empleos y dio vida a este lejano lugar del Quebec.
Como si fuera la industria artesanal del área, unos 1,450 empleados trabajan sin cesar en la planta. Robots y humanos aceleran el desarrollo de una sección del Metro de Nueva York. Se dice que esta empresa es capaz de hacer "dos coches de tren" en 24 horas, a lo sumo.
Bombardier posee unos 37 mil empleados en Quebec, Canadá y Estados Unidos. Fuera de América, con la adquisición de Adtranz de Dailmer Chrysler de Alemania, el personal global sube a 78 mil trabajadores. El ritmo técnico, una buena paga, el profesionalismo y la prontitud de terminación en los contratos hacen de esta empresa la más efectiva en construcción de ferrocarriles. Hoy en día, junto a la Planta de La Pocatiere, las industrias de Plattsburg, Montreal y el resto de Quebec construyen el Metro de Long Island, además del faltante de coches impermeables del metro newyorkino.
El poderío colosal de esta transnacional mira hacia Panamá, luego que sus directivos anunciaron su interés de participar en la construcción, manejo, mantenimiento y diseño de un sistema de transporte masivo urbano en la ciudad capital. El director General de la compañía quebequense-canadiense, Aubert Roy, dijo que están dispuestos a entrar en la licitación del tren ligero, estipulada entre julio y diciembre del 2001. Hasta el momento, sólo se conocía la participación de empresas francesas en el futuro llamado de la colocación de un tranvía en la metrópoli panameña. Alstom Transports Y Bceom de Francia eran las más evidentes en operar el sistema futurista, muy necesario para ciudades con más de un millón de personas. Otras empresas como Siemmens de Alemania y Mitsui de Japón dejaron sus propuestas de construcción de un monorriel, pero eran demasiado caras.
Para Aubert Roy, en el caso de ganar la licitación de hacer el tranvía en Panamá, ellos utilizarían las facilidades de su planta en el poblado de Sahogun, México. Bombardier Concarriel cubre las capacidades para diseñar y desarrollar los proyectos solicitados en América Central. Un modelo propuesto sería el tranvía de Minneapolis, tren ligero de superficie de dos unidades, a las cuales se les pueden adjuntar varios coches de pasajeros amplios.
En la capital panameña se estipula hacer dos rutas de trenes ligeros, que partirían de la Plaza 5 de Mayo o la Terminal de Albrook. Una de las rutas se dirigiría por la Avenida Central por Calidonia, seguiría por la Transístmica hasta llegar a San Isidro en San Miguelito completando un recorrido de 13 kilómetros. Otra ruta iría de la Vía España siguiendo hasta Pedregal. Su recorrido es de 17 kilómetros.
Al presenciar el ingenio industrial humano y tecnológico de Bombardier en La Pocatiere, uno comprende el gran profesionalismo de los trabajadores en Québec. Los ejecutivos de esta gigantesca empresa confían en que su expansión en América Central, en especial en Panamá, les permitirían cooperar en el desarrollo regional. Según nos informó Francine Durocher, Gerente de Relaciones Publicas de dicha empresa, ellos visitarán Panamá en octubre de 2001 para finiquitar su propuesta de hacer el tranvía capitalino. El reto comienza para mejorar el transporte público en el país.
Como si fuera la industria artesanal del área, unos 1,450 empleados trabajan sin cesar en la planta. Robots y humanos aceleran el desarrollo de una sección del Metro de Nueva York. Se dice que esta empresa es capaz de hacer "dos coches de tren" en 24 horas, a lo sumo.
Bombardier posee unos 37 mil empleados en Quebec, Canadá y Estados Unidos. Fuera de América, con la adquisición de Adtranz de Dailmer Chrysler de Alemania, el personal global sube a 78 mil trabajadores. El ritmo técnico, una buena paga, el profesionalismo y la prontitud de terminación en los contratos hacen de esta empresa la más efectiva en construcción de ferrocarriles. Hoy en día, junto a la Planta de La Pocatiere, las industrias de Plattsburg, Montreal y el resto de Quebec construyen el Metro de Long Island, además del faltante de coches impermeables del metro newyorkino.
El poderío colosal de esta transnacional mira hacia Panamá, luego que sus directivos anunciaron su interés de participar en la construcción, manejo, mantenimiento y diseño de un sistema de transporte masivo urbano en la ciudad capital. El director General de la compañía quebequense-canadiense, Aubert Roy, dijo que están dispuestos a entrar en la licitación del tren ligero, estipulada entre julio y diciembre del 2001. Hasta el momento, sólo se conocía la participación de empresas francesas en el futuro llamado de la colocación de un tranvía en la metrópoli panameña. Alstom Transports Y Bceom de Francia eran las más evidentes en operar el sistema futurista, muy necesario para ciudades con más de un millón de personas. Otras empresas como Siemmens de Alemania y Mitsui de Japón dejaron sus propuestas de construcción de un monorriel, pero eran demasiado caras.
Para Aubert Roy, en el caso de ganar la licitación de hacer el tranvía en Panamá, ellos utilizarían las facilidades de su planta en el poblado de Sahogun, México. Bombardier Concarriel cubre las capacidades para diseñar y desarrollar los proyectos solicitados en América Central. Un modelo propuesto sería el tranvía de Minneapolis, tren ligero de superficie de dos unidades, a las cuales se les pueden adjuntar varios coches de pasajeros amplios.
En la capital panameña se estipula hacer dos rutas de trenes ligeros, que partirían de la Plaza 5 de Mayo o la Terminal de Albrook. Una de las rutas se dirigiría por la Avenida Central por Calidonia, seguiría por la Transístmica hasta llegar a San Isidro en San Miguelito completando un recorrido de 13 kilómetros. Otra ruta iría de la Vía España siguiendo hasta Pedregal. Su recorrido es de 17 kilómetros.
Al presenciar el ingenio industrial humano y tecnológico de Bombardier en La Pocatiere, uno comprende el gran profesionalismo de los trabajadores en Québec. Los ejecutivos de esta gigantesca empresa confían en que su expansión en América Central, en especial en Panamá, les permitirían cooperar en el desarrollo regional. Según nos informó Francine Durocher, Gerente de Relaciones Publicas de dicha empresa, ellos visitarán Panamá en octubre de 2001 para finiquitar su propuesta de hacer el tranvía capitalino. El reto comienza para mejorar el transporte público en el país.