Bombitas peligrosas
Hemos recibido con mucha satisfacción el anuncio de que la corregidora del Distrito de David ha prohibido la venta de los cohetes denominados popularmente "bombitas" en ciertos lugares de intenso movimiento, tanto vehicular como peatonal, y sobre todo, vendérselos a los niños. La tragedia anual de éstos que han sufrido serias quemaduras y hasta la pérdida de dedos y manos, mueve a buscar solución.
Es hora ya de que la lenidad de nuestras autoridades termine. Los cohetes llamados también "bombitas", y que ofrecen mucho atractivo a los niños, deben desaparecer totalmente del comercio; y es indudable que a la luz de los males que causan no se debe permitir que se sigan vendiendo en nuestro país.
En Singapur las autoridades tuvieron un problema de amenaza para la salud y de estética; el mismo consistía en que los masticadores de chicles los lanzaban al pavimento tras haberlos aprovechado. Se prohibió su venta. En Shanghai es prohibido el uso del claxon de los vehículos y nadie lo usa. En Israel, aunque parezca increíble, su abusivo uso implica la pérdida del auto.
Sobre el caso de los cohetes y los niños en nuestro país, convendría que, por tratarse de un asunto de salud pública, el Ministerio del ramo se interesara en lograr que se prohíba su importación.