Boomerang político
El escándalo de Ports Engineering promovido por el Contralor General Alvin Weeden contra el jefe de la campaña de Martín Torrijos, su primo Hugo Torrijos, por el supuesto cobro de sobornos por una concesión de administración del servicio de boyas y faros en el litoral adyacente a los puertos por monto de B/.6.6 millones, al margen de sus sórdidos detalles, podría transformarse en un arma de efecto inverso de doble filo, tipo boomerang, igual al CEMIS.
Se recordará que el CEMIS fue iniciado por el gobierno contra la bancada de oposición en la Asamblea Legislativa. Al final, se comprobó que hubo soborno, sólo que tales salpicaron también a la bancada oficialista, forzando al promotor de la denuncia a buscar desesperadamente el archivo del caso, dado que el escándalo amenazaba los cimientos y estabilidad de todas las instituciones del Estado incluyendo las propias. Y en eso están, sin lograrlo aún.
En el nuevo escándalo, puede que - como en el CEMIS - la candidatura presidencial de Torrijos resulte inicialmente dañada; pero al correr los días, puede sobrevenir un efecto de victimización que favorezca a Torrijos y de contaminación generalizada que termine afectando nuevamente al oficialismo y a su candidato.
Si observamos de cerca los acontecimientos, veremos que se están creando condiciones similares que podrían hacer repetir la historia, sólo que esta vez como tragedia y ya no como comedia.
La primera víctima palpable, de carne y hueso, que no la hubo con el CEMIS, es el expresidente Ernesto Pérez Balladares, quien ha sufrido una cautelación sin precedentes de sus bienes por monto de B/.6.6 millones. Según Weeden, se encontró cheques que indican que el representante de la empresa giró cheques a favor de Pérez Balladares por importe de B/.18 mil, quien explica que fue para su campaña de reelección. Ahora resulta que la misma empresa hizo donaciones superiores a la campaña política de la presidenta actual, Mireya Moscoso. Si se trataba pues de un soborno encubierto, tocaba a los dos.
Más recientemente, con el representante de la empresa, el norteamericano Charles Jumet, haciendo "lobby" ante congresistas en Washington, alegando que lo que persigue Weeden y sus allegados, es despojarlo de su negocio para quedárselo, se están mencionando los nombres de siniestros personajes y de dos agentes panameños encubiertos a la representación diplomática de nuestro país en esa capital, que estarían "dándole seguimiento" a Jumet en su propio país, al más apegado estilo cubano de Fidel, con los riesgos que eso implica para el país, a las puertas del inicio de negociaciones para un TLC con Estados Unidos.
Hay más horribles detalles que irán revelándose en breve, con nombres, apellidos, cantidades y lugares. Ya se saben, incluso por otros medios, aunque las leyes mordaza nos aconsejan cautela. ¿Quién se perjudicará al final? Todos.
El equilibrado tiene un sano sentido del humor, sabe que lo importante no es que no llueva, sino que el agua no se meta por el cuello; por eso, abre el paraguas de la paciencia y acepta las críticas de los demás como algo constructivo que lo lleva a superarse.
El equilibrado tiene paciencia y aguanta las dificultades y las cosas difíciles, sabe cómo soportarlas y mejorarlas; su madurez le enseña que el caminar hacia el éxito está lleno de espinas y obstáculos. En forma de holocausto quema ante Dios toda forma de resistencia ante lo inevitable. Quema en el abandono a la voluntad del Creador todo rechazo a lo que no pudo ser evitado. Si tiene fe piensa: ¡Qué sé yo de los designios salvadores! ¿Qué derecho tengo de protestar ante el Señor por lo que ha sucedido?
El neurótico vive disgustado por cuanto es y sucede contrario a sus planes, no acepta con paz lo que falta en su personalidad o su temperamento.
Pídale ayuda al Señor, con mucha fe, para lograr siempre estar en paz. Con Él todo lo podemos porque, ¡con El somos invencibles!
Se recordará que el CEMIS fue iniciado por el gobierno contra la bancada de oposición en la Asamblea Legislativa. Al final, se comprobó que hubo soborno, sólo que tales salpicaron también a la bancada oficialista, forzando al promotor de la denuncia a buscar desesperadamente el archivo del caso, dado que el escándalo amenazaba los cimientos y estabilidad de todas las instituciones del Estado incluyendo las propias. Y en eso están, sin lograrlo aún.
En el nuevo escándalo, puede que - como en el CEMIS - la candidatura presidencial de Torrijos resulte inicialmente dañada; pero al correr los días, puede sobrevenir un efecto de victimización que favorezca a Torrijos y de contaminación generalizada que termine afectando nuevamente al oficialismo y a su candidato.
Si observamos de cerca los acontecimientos, veremos que se están creando condiciones similares que podrían hacer repetir la historia, sólo que esta vez como tragedia y ya no como comedia.
La primera víctima palpable, de carne y hueso, que no la hubo con el CEMIS, es el expresidente Ernesto Pérez Balladares, quien ha sufrido una cautelación sin precedentes de sus bienes por monto de B/.6.6 millones. Según Weeden, se encontró cheques que indican que el representante de la empresa giró cheques a favor de Pérez Balladares por importe de B/.18 mil, quien explica que fue para su campaña de reelección. Ahora resulta que la misma empresa hizo donaciones superiores a la campaña política de la presidenta actual, Mireya Moscoso. Si se trataba pues de un soborno encubierto, tocaba a los dos.
Más recientemente, con el representante de la empresa, el norteamericano Charles Jumet, haciendo "lobby" ante congresistas en Washington, alegando que lo que persigue Weeden y sus allegados, es despojarlo de su negocio para quedárselo, se están mencionando los nombres de siniestros personajes y de dos agentes panameños encubiertos a la representación diplomática de nuestro país en esa capital, que estarían "dándole seguimiento" a Jumet en su propio país, al más apegado estilo cubano de Fidel, con los riesgos que eso implica para el país, a las puertas del inicio de negociaciones para un TLC con Estados Unidos.
Hay más horribles detalles que irán revelándose en breve, con nombres, apellidos, cantidades y lugares. Ya se saben, incluso por otros medios, aunque las leyes mordaza nos aconsejan cautela. ¿Quién se perjudicará al final? Todos.
El equilibrado tiene un sano sentido del humor, sabe que lo importante no es que no llueva, sino que el agua no se meta por el cuello; por eso, abre el paraguas de la paciencia y acepta las críticas de los demás como algo constructivo que lo lleva a superarse.
El equilibrado tiene paciencia y aguanta las dificultades y las cosas difíciles, sabe cómo soportarlas y mejorarlas; su madurez le enseña que el caminar hacia el éxito está lleno de espinas y obstáculos. En forma de holocausto quema ante Dios toda forma de resistencia ante lo inevitable. Quema en el abandono a la voluntad del Creador todo rechazo a lo que no pudo ser evitado. Si tiene fe piensa: ¡Qué sé yo de los designios salvadores! ¿Qué derecho tengo de protestar ante el Señor por lo que ha sucedido?
El neurótico vive disgustado por cuanto es y sucede contrario a sus planes, no acepta con paz lo que falta en su personalidad o su temperamento.
Pídale ayuda al Señor, con mucha fe, para lograr siempre estar en paz. Con Él todo lo podemos porque, ¡con El somos invencibles!