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Brasil, la China de América



Quizás el título sea inadecuado, pues China es China y Brasil es Brasil. Lo hacemos sólo para llamar la atención sobre las proporciones ciclópeas del crecimiento del gigante sudamericano en todos los órdenes, sobre todo en lo económico, con los mismos contrastes e inequidades que su similar asiático.
Lo que está ocurriendo en Brasil es tan grande, que ni siquiera tenemos que guardar proporciones con China; y no exageramos. Viéndola tan sólo en parte desde el aire, en vuelo entre Sao Paulo y Panamá, podemos tener una idea de sus dimensiones continentales. Son miles y miles de hectáreas, un océano de sembradíos que se pierden de la vista aun a la altura del avión en vuelo. ¿Adónde va tanta producción? A los mercados del mundo y, sino, al propio, que de por sí es inmenso con sus más de 200 millones de habitantes. Por ejemplo, las fábricas de BMW en Brasil son más grandes y tienen más empleados que las de su casa matriz en Alemania y que en cualquier otro país, incluso de China. Brasil produce automóviles, computadoras, aviones, ha colocado satélites artificiales con sus propios cohetes y tiene la segunda o tercera mayor hidroeléctrica del planeta. También es autosuficiente en el plano energético y ha logrado que la mayor parte de sus vehículos a motor anden con gas o con alcoholina.
Su economía y mercado interno es tan grande, que no necesita y se niega a firmar un tratado de libre comercio con Estados Unidos. Le basta y sobra su relación con sus vecinos del Cono Sur, con Europa y Asia, incluyendo la China. Cuenta asimismo con una industria pesada en constante crecimiento y, de hecho, se le coloca entre las ocho mayores economías del planeta.
Por otra parte, igual que China, Brasil se está convirtiendo en la fábrica del mundo y en un inmenso mercado de oportunidades. Aquello es tan grande que es capaz de absorber miles de millones de dólares en inversión con gran retorno y sin que suma alguna parezca suficiente para copar su demanda de capital propio y ajeno. Hay en el país tanta riqueza, como en el Amazonas. El país está sediento de recursos para financiar su descomunal crecimiento y fuerza expansiva. Desde ya y en los próximos años veremos a Brasil convertirse en centro de atracción de inversiones y negocios en la misma forma que lo están siendo hoy China e India. Y Panamá debiera ir tomando nota de ello para anticiparse y tomar ventaja de aquello, a través de nuestros puertos, nuestros parques de redistribución, nuestros sectores bancario y de seguros y nuestro centro de servicios corporativos, entre otros.
Este mes de abril se efectúa la Jornada de Vacunación en Las Américas, que es un compromiso de Estado con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
"La jornada este año, que empezó el pasado sábado, se ha denominado vacunar es un acto de amor, ya que se quiere cambiar la imagen de las enfermeras solamente con la jeringuilla", expresó Brown.
Para esta jornada de vacunación el Gobierno Nacional aprobó una inversión de 1, 5 millones de dólares.
"Las madres sufrimos cuando nuestros hijos lloran por una enfermedad, entonces tenemos que pasar por ese pinchazo para protegerlos", puntualizó Brown.

101 años de Panamá América

 
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