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Buses sin Dios, ley, ni seguros


Con la puesta en la mira nuevamente del sistema de transporte público de la ciudad, aparece otra figura olvidada que este sector no cumple, se trata del seguro obligatorio.
La figura del seguro obligatorio entró en vigencia nuevamente en Panamá a partir de la promulgación de la Ley 14 de 26 de mayo de 1993, "por la cual se regula el transporte terrestre público de pasajeros y se dictan otras disposiciones".
Sin embargo, para muchos hasta el momento este punto se trata de letra muerta, pues la mayoría del transporte público de Panamá no cuenta con un seguro.
Con regularidad se observa a transportistas que colisionan otros automóviles o en casos más lamentables acaban con la vida de algún peatón y el tema del beneficio del seguro que debieran recibir los familiares de las víctimas o los conductores perjudicados no se percibe.
El Capitulo VI, de la Ley 14 de 1993, en su Artículo 58 señala: "Establécese la obligación de contratar una póliza de seguro para todos lo vehículos de transporte terrestre público que circulen en el territorio nacional, con el propósito de garantizar, en caso de accidente, la indemnización por lesión, muerte y daños a personas y/o a la propiedad ajena".
Agrega: "Para el debido cumplimiento de los fines de este artículo, los propietarios de dichos vehículos deberán suscribir y tener en vigencia una póliza de seguros, de acuerdo con el mínimo de condiciones, coberturas y límites que determine el Ente Regulador".
Sobre este particular, el Presidente de la Cámara Nacional de Transporte (CANATRA), Esteban Rodríguez, indicó que la responsabilidad de que los autobuses no hayan sido asegurados hasta el momento es de las compañías aseguradoras. A juicio de Rodríguez, las compañías aseguradoras se negaban a asegurar a este gremio porque los consideraban clientes de alto riegos.
Sin embargo, reveló que ya la CANATRA logró a través de conversaciones con una compañía aseguradora, el mecanismo para asegurar la flota de autobuses de manera colectiva, a fin que el costo sea inferior que hacerlo cada propietario de manera independiente.
Añadió que en su momento se harán los llamados a los propietarios de buses para que se acerquen y aseguren sus vehículos. Señaló que una vez se haya concretado el acuerdo con la empresa aseguradora, de la cual no quiso revelar el nombre ni parte de lo conversado, "se pondrá una fecha tope que puede ser 60 días para que todos los buses cuenten con su seguro y quien no cumpla no podrá circular, para ello ejecutarán acciones en conjunto con la ATTT y con la Dirección de Operaciones del Tránsito de la Policía Nacional".
Manifestó que ese sector está anuente a hacerle frente al costo que representa una póliza de seguro. "El problema del transporte en Panamá data de más de 25 años y se ha convertido en un dilema que se ha salido de las manos, porque en su momento no se hicieron los correctivos pertinentes. Es un problema muy complejo", precisó.
Rodríguez no quiso revelar mayores detalles del acuerdo con el que llegaron con la empresa aseguradora, tan sólo se limitó a indicar que están por firmar lo acordado.
Reiteró que con esta medida toda persona que sea atropellada, que necesite hospitalización o que fallezca en un accidente donde esté involucrado un autobús, el seguro se deberá hacer responsable.
El director de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Pablo Quintero Luna, coincidió con Rodríguez en señalar que las aseguradoras fueron las que pusieron los obstáculos para asegurar los buses.
Igualmente, expresó que consideraban a este sector como de alto riesgo. Ante esta situación indicó que no pueden sancionar a los propietarios de buses por incumplir con este artículo de la ley, ya que no es culpa del sector transporte, sino de las aseguradoras.
Ante estos señalamientos, El Panamá América entrevistó al director de la Asociación Panameña de Aseguradores (APADEA), Carlos Rabat, quien aseguró que lo anteriormente planteado es totalmente falso.
"El problema que siempre ha existido es que muchos dueños de buses pretendían asegurar una gran cantidad de chatarras que ni siquiera pasan un revisado vehicular", sentenció.
"Nosotros tenemos carros asegurados que tienen más de 10 años, porque llenan los requisitos...no nos estamos negando a asegurar vehículo, nos negamos a asegurar chatarras", expresó Rabat. Explicó que tienen asegurados a los buses de La Chorrera, porque son un ejemplo de orden y de seguir los reglamentos.
Las compañías aseguradoras tienen la disponibilidad de asegurar un vehículo, siempre y cuando llene los requisitos, reiteró. "El problema que el transporte en Panamá está hecho el diablo, ya no se puede hablar sólo de los diablos rojos, sino que ahora hay diablos verdes, amarillos y blancos...y no se le está prestando la debida atención, las autoridades deben hacer algo cuanto antes", advirtió.
Según información suministrada por la ATTT, en Panamá opera un total de 40 mil 355 automóviles; de éstos cuatro mil 757 son buses colegiales, siete mil 861 buses, 21 mil 80 taxis, cinco mil 90 de rutas internas, 863 servicio de turismo, 257 transportes de empleados, 295 servicios de lujo y otros 162.

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