Bush, Irak y la CIA
Tres años después de la renuncia de George Tennet, un informe cuya trascendencia pública ha sido autorizada por el Congreso de Estados Unidos, vuelve sobre la supuesta responsabilidad de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001.
Asegura el documento que la CIA careció de un plan estratégico para enfrentar a Al-Qaeda, pero aclara no haber podido detectar ningún fallo "concreto" con el que se hubiesen podido evitar los ataques de Washington y Nueva York.
El informe trascendió dos días después que se hizo evidente la divergencia de enfoques entre la Casa Blanca y la entidad de inteligencia sobre el dramático curso que sigue la actualidad de Irak, y parece responder a otro prohijado por 16 organismos norteamericanos de inteligencia y en el que la CIA puede haber tenido un papel relevante. Este último prevé que el gobierno del primer ministro de Irak, Nuri al-Maliki, se torne más precario en los próximos seis o doce meses.
Un día antes, el presidente George W. Bush había defendido una vez más al premier iraquí, reiterando su apoyo a quien llamó "un buen hombre con un difícil trabajo". Pero tanto el informe autorizado por el Congreso como el de la comunidad de inteligencia reflejan la existencia de una discusión amarga entre esferas decisivas del establecimiento acerca de responsabilidades efectivas en graves acontecimientos. ¿Había afirmado o no categóricamente la CIA al presidente la existencia de armas de destrucción masiva en Irak?
Trasladado a un debate público entre demócratas y republicanos, ésta podría ser una señal de lo intenso que pueden resultar los debates pre-electorales en Estados Unidos, teniendo como eje la cuestión de Irak. Pero la discusión trae a la superficie hasta dónde el trabajo profesional de la CIA puede ser puesto en entredicho al calor de los intereses políticos de una u otra facción. En el 2004 cuando renunció, Tennet rechazó el señalamiento contra la CIA sobre supuesta falsedad en el caso de Irak, y recordó ante sus compañeros de trabajo lo bueno y efectivo del trabajo de esa entidad.
Antes de entregarse, De León estuvo en la sala de Emergencias del Hospital Santo Tomás, ya que fue presa de un ataque de nervios.
Asegura el documento que la CIA careció de un plan estratégico para enfrentar a Al-Qaeda, pero aclara no haber podido detectar ningún fallo "concreto" con el que se hubiesen podido evitar los ataques de Washington y Nueva York.
El informe trascendió dos días después que se hizo evidente la divergencia de enfoques entre la Casa Blanca y la entidad de inteligencia sobre el dramático curso que sigue la actualidad de Irak, y parece responder a otro prohijado por 16 organismos norteamericanos de inteligencia y en el que la CIA puede haber tenido un papel relevante. Este último prevé que el gobierno del primer ministro de Irak, Nuri al-Maliki, se torne más precario en los próximos seis o doce meses.
Un día antes, el presidente George W. Bush había defendido una vez más al premier iraquí, reiterando su apoyo a quien llamó "un buen hombre con un difícil trabajo". Pero tanto el informe autorizado por el Congreso como el de la comunidad de inteligencia reflejan la existencia de una discusión amarga entre esferas decisivas del establecimiento acerca de responsabilidades efectivas en graves acontecimientos. ¿Había afirmado o no categóricamente la CIA al presidente la existencia de armas de destrucción masiva en Irak?
Trasladado a un debate público entre demócratas y republicanos, ésta podría ser una señal de lo intenso que pueden resultar los debates pre-electorales en Estados Unidos, teniendo como eje la cuestión de Irak. Pero la discusión trae a la superficie hasta dónde el trabajo profesional de la CIA puede ser puesto en entredicho al calor de los intereses políticos de una u otra facción. En el 2004 cuando renunció, Tennet rechazó el señalamiento contra la CIA sobre supuesta falsedad en el caso de Irak, y recordó ante sus compañeros de trabajo lo bueno y efectivo del trabajo de esa entidad.
Antes de entregarse, De León estuvo en la sala de Emergencias del Hospital Santo Tomás, ya que fue presa de un ataque de nervios.