Buzón
Sra.
Rosario Arias de Galindo
E.S.M.
Doña Rosario Arias de Galindo
Saludos cordiales. En artículo reciente, usted escogió referirse a las elecciones de 1984 como fraudulentas y me citó por nombre propio.
Adjunto le envío el impreso de los resultados de las elecciones que yo tengo y con base a ellos tomé la decisión de aceptar las credenciales que me entregó el Dr. Quintero, firmadas por él como Presidente del Tribunal Electoral. Incluye el resumen, el resultado por distrito y más importante, el resultado mesa por mesa -3,902 de ellas en total.
Yo guardo siete archivadores con copia de todas las actas firmadas cada una por los representantes de todos los partidos en cada mesa. De acuerdo con esas actas nosotros ganamos por 4,587 votos.
Comprendo su posición muy personal sobre los años en que gobernó Torrijos. Siempre lamenté lo ocurrido con la Editora, pero en ese momento no se pudo hacer más nada. Pienso que usted aceptará que hubo una realidad más amplia, con aspectos positivos y negativos, para un amplio expectro de la población panameña.
Le adjunto escrito reciente mío, en el cual resumo parte de la obra de gobierno hecha, como pocas veces en la historia del país por su magnitud, su variedad, sus efectos que aún se palpan. Merece consideración.
También le incluyo un capítulo mío escrito para un libro sobre Centroamérica resultante de una conferencia en Harvard Kennedy School. Creo que recojo con bastante objetividad una perspectiva de buena parte de lo acontecido de 1978 al 91.
Los que buscamos la Presidencia en 1984 estábamos de acuerdo estratégicamente en cosas fundamentales:
Pero diferíamos en tácticas. Nosotros creímos en la negociación para retirar a los militares a sus cuarteles. La oposición creía en una confrontación para lograr el mismo propósito. Ambos nos equivocamos. A Noriega lo sacaron los norteamericanos.
Mi salida de la presidencia por asuntos de justicia y de principios, fue el principio del fin de los militares.
Algún día le contaré lo que hice en EE.UU., a veces con Gabriel (quien desde luego hizo mucho más) para lograr la salida de los militares.
No aspiro a cambiar su opinión, sólo a informarla mejor, “la moneda tiene dos caras”. Tal vez esta información le ayude a ampliar su marco de referencia.
Bueno, del pasado las lecciones. Ahora tenemos el presente y el futuro. Creo que tanto usted como yo podemos seguir aportando para que sea mejor para nuestros hijos y las próximas generaciones.
Ojalá podamos hacerlo todos los panameños de buena fe con más armonía y con más objetivos compartidos.
Disculpe la confianza de mandarle toda esta información. Lo hago por el respeto y aprecio que le tengo.
Con mis respetos y aprecio personal,
Dr. Nicolás Ardito Barletta
Rosario Arias de Galindo
E.S.M.
Doña Rosario Arias de Galindo
Saludos cordiales. En artículo reciente, usted escogió referirse a las elecciones de 1984 como fraudulentas y me citó por nombre propio.
Adjunto le envío el impreso de los resultados de las elecciones que yo tengo y con base a ellos tomé la decisión de aceptar las credenciales que me entregó el Dr. Quintero, firmadas por él como Presidente del Tribunal Electoral. Incluye el resumen, el resultado por distrito y más importante, el resultado mesa por mesa -3,902 de ellas en total.
Yo guardo siete archivadores con copia de todas las actas firmadas cada una por los representantes de todos los partidos en cada mesa. De acuerdo con esas actas nosotros ganamos por 4,587 votos.
Comprendo su posición muy personal sobre los años en que gobernó Torrijos. Siempre lamenté lo ocurrido con la Editora, pero en ese momento no se pudo hacer más nada. Pienso que usted aceptará que hubo una realidad más amplia, con aspectos positivos y negativos, para un amplio expectro de la población panameña.
Le adjunto escrito reciente mío, en el cual resumo parte de la obra de gobierno hecha, como pocas veces en la historia del país por su magnitud, su variedad, sus efectos que aún se palpan. Merece consideración.
También le incluyo un capítulo mío escrito para un libro sobre Centroamérica resultante de una conferencia en Harvard Kennedy School. Creo que recojo con bastante objetividad una perspectiva de buena parte de lo acontecido de 1978 al 91.
Los que buscamos la Presidencia en 1984 estábamos de acuerdo estratégicamente en cosas fundamentales:
Volver a la Institucionalidad Democrática.
Retiro de los militares a sus cuarteles.
Una administración pública eficiente y honesta.
Sabíamos que era indispensable una estabilización y ajuste económico.
Pero diferíamos en tácticas. Nosotros creímos en la negociación para retirar a los militares a sus cuarteles. La oposición creía en una confrontación para lograr el mismo propósito. Ambos nos equivocamos. A Noriega lo sacaron los norteamericanos.
Mi salida de la presidencia por asuntos de justicia y de principios, fue el principio del fin de los militares.
Algún día le contaré lo que hice en EE.UU., a veces con Gabriel (quien desde luego hizo mucho más) para lograr la salida de los militares.
No aspiro a cambiar su opinión, sólo a informarla mejor, “la moneda tiene dos caras”. Tal vez esta información le ayude a ampliar su marco de referencia.
Bueno, del pasado las lecciones. Ahora tenemos el presente y el futuro. Creo que tanto usted como yo podemos seguir aportando para que sea mejor para nuestros hijos y las próximas generaciones.
Ojalá podamos hacerlo todos los panameños de buena fe con más armonía y con más objetivos compartidos.
Disculpe la confianza de mandarle toda esta información. Lo hago por el respeto y aprecio que le tengo.
Con mis respetos y aprecio personal,
Dr. Nicolás Ardito Barletta