Cabildo abierto
CON el propósito de poder informar y conversar, dialogar y discutir sobre la denominada ampliación del Canal de Panamá, se celebró un Cabildo Abierto organizado por Caritas y la Coordinadora Campesina contra los Embalses. El acto contó con la asistencia de más de doscientos campesinos provenientes de las áreas afectadas por la Ley 44, quienes llevan varios años defendiendo sus derechos a pesar de la apatía ciudadana, la aversión de las autoridades y la censura de la mayoría de los medios de comunicación.
Luego de la participación de Jesús Ruiz, Humberto Reynolds, Roberto Méndez y Antonio Aledo, quienes brindaron importantes elementos de juicio sobre los diversos aspectos y consecuencias de la ampliación, se debatió, por más de dos horas, entre los presentes una Propuesta de Acuerdo sobre la Ampliación del Canal de Panamá, cuyos principales puntos aprobados comparto con ustedes.
1.- El Canal de Panamá necesita ser parte de una visión de país, de una idea, que articula responsablemente el Canal, sus recursos y capacidades a una estrategia de desarrollo nacional desde, para, por, y con los panameños y panameñas, capaz de superar la limitada visión del "transitismo" y su secuela de dependencia con respecto al comercio mundial.
2.- No podemos permitir que el destino y las decisiones sobre el Canal provengan de otras latitudes: Nueva York, Londres, Washington, Madrid, Tokio y París, o a lo interno de las oficinas de las transnacionales de marina mercante, y de los armadores y grandes astilleros. Necesitamos que las nuevas capacidades y conocimiento, se socialicen en todo el país, más allá de la zanja y de las infoplazas.
3.- Es una contradicción que, mientras cada barco que atraviesa el Canal "usa" 52 millones de galones de agua dulce para transitar que luego van a parar al mar, en muchos barrios de las ciudades de Panamá y Colón, y en muchos hogares de los distritos de San Miguelito, Las Minas, en la provincia de Herrera o Donoso, en Colón, no saben cuándo podrán contar con agua potable. Mientras se hacen estudios y diseños de las nuevas esclusas para mejorar el tránsito por el Canal, sigue siendo deficiente el diseño y planificación de una adecuada infraestructura vial en el país.
4.- Los casi mil millones de dólares ingresados al gobierno panameño, por concepto del Canal, sin una estrategia clara en los últimos cuatro años no han impedido que la deuda externa panameña se incrementara, tampoco han logrado que disminuya el 40% de pobreza en el país ni que dejemos de ser uno de los países con peor distribución de riqueza en todo el continente.
5.- Aunque hoy se niegue la posibilidad de los embalses, la amenaza a más de 500 comunidades campesinas (213,112 hectáreas) sigue presente mientras esté vigente la Ley 44 del 31 de agosto de 1999, que adiciona arbitrariamente como Cuenca del Canal de Panamá. La sustentación de esta Ley se hizo incluyendo la propuesta de embalses que orientarían, hacia el Canal , las aguas que naturalmente van al Mar Caribe, en la vertiente norte del país. La Ley 44 adjudica ríos y tierras, como patrimonio del Canal de Panamá, en una inexistente "Cuenca Occidental del Canal" por lo que carece de legitimidad incluso desde el punto de vista técnico, más ahora que han anunciado que las tinas dejan fuera del plan a los embalses. Si esto es cierto ¿por qué mantener intacta la Ley 44?
6.- Un primer impacto creador de incertidumbre fue la forma sorpresiva y sin consulta, como fue aprobado en un breve debate en la Asamblea Nacional, en sus últimos minutos de sesionar al terminar su período en 1999.
7.- Con la presentación de la ley se anunciaba la construcción de canales de trasvase y posteriormente la ACP logró la concesión para hidroeléctricas en esos mismos ríos. Se amplia así la amenaza de la preservación de los ecosistemas a las más amplias variedades de flora y fauna presente en toda la región, a la defensa de los ríos y la tierra como fuente de vida, trabajo, alimento y convivencia para cientos de comunidades campesinas.
8.- No olvidemos el enorme endeudamiento sin precedentes en la historia del país, si avanza este proyecto (más de diez mil millones), lo que supone duplicar la actual deuda externa de Panamá. Los impactos en término de gastos también son significativos. Según noticia aparecida en el Panamá América, el 3 de enero de 2006 la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha pagado más de 42 millones de balboas, por los estudios para conocer la viabilidad financiera de una ampliación de la vía acuática, así como la mejor opción de modernización de las esclusas.
9.- Es imposible aceptar la realización de un referéndum escondiendo los estudios o si los entregan en la víspera, sin tiempo para un responsable análisis y comparación con otras alternativas que no han querido ser escuchadas.
10.- El ambiente de dudas persiste ante la negación de derogar la ley 44. La Coordinadora Campesina Contra los Embalses tiene razón en que esta es la clave que prueba si los embalses son o no parte del plan.
11.- Hay que prepararse en forma decidida para lograr el derecho democrático e igualitario en lo referente a la discusión sobre la ampliación, antes, durante y después del referéndum. Hace falta responder "No" en el referéndum.
12.- Es necesario participar en la constitución de un gran "Frente de Dignidad Nacional contra la Ampliación ".
Ha llegado pues el momento de defender nuestra dignidad nacional, nuestro derecho a ser, ante todo, panameños y a no permitir los abusos de autoridad, la extralimitación de funciones y el desempeño autoritario, autocrático y antidemocrático con el que viene engañándonos los neo-zonians de la ACP y el Gobierno en todo lo relativo a la denominada Ampliación del Canal, que no es otra cosa que un gran negociado de los de la "Patria Nueva", para el endeudamiento y la venta de nuestro Panamá.
Luego de la participación de Jesús Ruiz, Humberto Reynolds, Roberto Méndez y Antonio Aledo, quienes brindaron importantes elementos de juicio sobre los diversos aspectos y consecuencias de la ampliación, se debatió, por más de dos horas, entre los presentes una Propuesta de Acuerdo sobre la Ampliación del Canal de Panamá, cuyos principales puntos aprobados comparto con ustedes.
1.- El Canal de Panamá necesita ser parte de una visión de país, de una idea, que articula responsablemente el Canal, sus recursos y capacidades a una estrategia de desarrollo nacional desde, para, por, y con los panameños y panameñas, capaz de superar la limitada visión del "transitismo" y su secuela de dependencia con respecto al comercio mundial.
2.- No podemos permitir que el destino y las decisiones sobre el Canal provengan de otras latitudes: Nueva York, Londres, Washington, Madrid, Tokio y París, o a lo interno de las oficinas de las transnacionales de marina mercante, y de los armadores y grandes astilleros. Necesitamos que las nuevas capacidades y conocimiento, se socialicen en todo el país, más allá de la zanja y de las infoplazas.
3.- Es una contradicción que, mientras cada barco que atraviesa el Canal "usa" 52 millones de galones de agua dulce para transitar que luego van a parar al mar, en muchos barrios de las ciudades de Panamá y Colón, y en muchos hogares de los distritos de San Miguelito, Las Minas, en la provincia de Herrera o Donoso, en Colón, no saben cuándo podrán contar con agua potable. Mientras se hacen estudios y diseños de las nuevas esclusas para mejorar el tránsito por el Canal, sigue siendo deficiente el diseño y planificación de una adecuada infraestructura vial en el país.
4.- Los casi mil millones de dólares ingresados al gobierno panameño, por concepto del Canal, sin una estrategia clara en los últimos cuatro años no han impedido que la deuda externa panameña se incrementara, tampoco han logrado que disminuya el 40% de pobreza en el país ni que dejemos de ser uno de los países con peor distribución de riqueza en todo el continente.
5.- Aunque hoy se niegue la posibilidad de los embalses, la amenaza a más de 500 comunidades campesinas (213,112 hectáreas) sigue presente mientras esté vigente la Ley 44 del 31 de agosto de 1999, que adiciona arbitrariamente como Cuenca del Canal de Panamá. La sustentación de esta Ley se hizo incluyendo la propuesta de embalses que orientarían, hacia el Canal , las aguas que naturalmente van al Mar Caribe, en la vertiente norte del país. La Ley 44 adjudica ríos y tierras, como patrimonio del Canal de Panamá, en una inexistente "Cuenca Occidental del Canal" por lo que carece de legitimidad incluso desde el punto de vista técnico, más ahora que han anunciado que las tinas dejan fuera del plan a los embalses. Si esto es cierto ¿por qué mantener intacta la Ley 44?
6.- Un primer impacto creador de incertidumbre fue la forma sorpresiva y sin consulta, como fue aprobado en un breve debate en la Asamblea Nacional, en sus últimos minutos de sesionar al terminar su período en 1999.
7.- Con la presentación de la ley se anunciaba la construcción de canales de trasvase y posteriormente la ACP logró la concesión para hidroeléctricas en esos mismos ríos. Se amplia así la amenaza de la preservación de los ecosistemas a las más amplias variedades de flora y fauna presente en toda la región, a la defensa de los ríos y la tierra como fuente de vida, trabajo, alimento y convivencia para cientos de comunidades campesinas.
8.- No olvidemos el enorme endeudamiento sin precedentes en la historia del país, si avanza este proyecto (más de diez mil millones), lo que supone duplicar la actual deuda externa de Panamá. Los impactos en término de gastos también son significativos. Según noticia aparecida en el Panamá América, el 3 de enero de 2006 la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha pagado más de 42 millones de balboas, por los estudios para conocer la viabilidad financiera de una ampliación de la vía acuática, así como la mejor opción de modernización de las esclusas.
9.- Es imposible aceptar la realización de un referéndum escondiendo los estudios o si los entregan en la víspera, sin tiempo para un responsable análisis y comparación con otras alternativas que no han querido ser escuchadas.
10.- El ambiente de dudas persiste ante la negación de derogar la ley 44. La Coordinadora Campesina Contra los Embalses tiene razón en que esta es la clave que prueba si los embalses son o no parte del plan.
11.- Hay que prepararse en forma decidida para lograr el derecho democrático e igualitario en lo referente a la discusión sobre la ampliación, antes, durante y después del referéndum. Hace falta responder "No" en el referéndum.
12.- Es necesario participar en la constitución de un gran "Frente de Dignidad Nacional contra la Ampliación ".
Ha llegado pues el momento de defender nuestra dignidad nacional, nuestro derecho a ser, ante todo, panameños y a no permitir los abusos de autoridad, la extralimitación de funciones y el desempeño autoritario, autocrático y antidemocrático con el que viene engañándonos los neo-zonians de la ACP y el Gobierno en todo lo relativo a la denominada Ampliación del Canal, que no es otra cosa que un gran negociado de los de la "Patria Nueva", para el endeudamiento y la venta de nuestro Panamá.