Cacarear el huevo
Dicen que uno de los éxitos de la ex alcaldesa Mayín Correa, en la comuna capitalina, era que cada gestión o proyecto que desarrollara a favor de la comunidad, era inmediatamente divulgado, sin menoscabar costos, a tal punto que alguien decía que si Mayín regalaba una peinilla, no importaba que divulgarlo costará B/.200.00, lo importante era que la gente se enterara del regalo, o sea hacer como la gallina, cacarear el huevo. Este efectivo sistema publicitario y político, no ha sido desestimado por su sucesor, el alcalde Juan Carlos Navarro, quien ha superado por leguas a Mayín en el beneficioso cultivo de imagen.
Obvio es el resultado de las últimas encuestas, que le ubican en una posición bastante favorable en la aceptación ciudadana. La labor en la recolección de la basura, el mejoramiento en el ornato de la ciudad, de parques y gimnasios, en corregimientos que anteriormente no habían sido tomados en cuenta, al igual que el apoyo a bibliotecas y actividades culturales; son a mi criterio, los principales gestores de este significativo logro. Definitivamente que como miembro del PRD, el éxito de Navarro en la Alcaldía, es atribuible no sólo a nuestro colectivo político, sino también al resto de copartidarios que conjuntamente con él laboran. No obstante, me abstendré de emitir detalles en algunos aspectos que considero de carácter negativo en su administración alcaldicia, como son la alta tarifa residencial en la basura, la posible privatización de los estacionómetros y el reciente exagerado aumento al Paz y Salvo Municipal, entre otros, que creo serán juzgados y valorados por los contribuyentes capitalinos.
Ahora paso a lo que, en lo personal considero, es la conducta errada que lleva en la política interna, el distinguido Alcalde, que parece olvidar que la posición que hoy ocupa, no se debió a trayectoria torrijista, o mérito político alguno. Esta la obtuvo gracias al liderazgo que en ese momento mantenía el entonces Presidente de la República y Secretario General del PRD, Dr. Ernesto Pérez Balladares, quien el 23 de abril de 1998, un día después de la inscripción de Juan Carlos en el partido, solicitó a la membresía su apoyo en las primarias, para la postulación del PRD.
Hoy este caballero está demostrando el error político que se comete cuando se da la oportunidad a una persona sin formación y los mínimos principios fundamentales de nuestro partido, como lo son, la militancia, la disciplina y la lealtad, principios que bajo ningún aspecto, prohíbe el derecho a criticar o a disentir, pero que es una actitud que siempre la hemos manejado en casa, con altura y sobre todo, con mucho respeto. Y es que parece ser que el Alcalde cree que enfrentando o atacando públicamente a nuestro Comité Ejecutivo Nacional, obtendrá los mismos resultados que con la técnica de cacarear el huevo. No Juan Carlos, el apoyo de nuestra membresía, ante lo que con todo derecho estás trabajando y puedes aspirar, que es la postulación presidencial, no se logra así; te sugiero, como dice la canción, "cambia el paso, que se te rompe el vestido". En el mismo orden te recomiendo que esa energía que usas en contra de tus jefes políticos, los utilices señalando todos los exabruptos, incapacidad e injusticias del actual gobierno; ese es un deber que debes asumir como miembro de la oposición, dentro de las funciones para las que fuiste elegido; continúa trabajando tal como lo haces, sigue entregando pergaminos y las llaves de la ciudad a quien consideres justo o apropiado, pero no te conviertas en gallina clueca, que salta y corre gritando por nada, tal como lo has hecho irrespetuosamente ahora en el caso del supuesto atentado, que en vez de analizar su origen, agredes verbalmente a sus posibles víctimas. Esta actitud a lo único que te puede llevar es a sufrir las consecuencias que sufre, valga la redundancia, "aquel que compra mercancía barata para ahorrar dinero, o el que detiene las manecillas del reloj, para ganar tiempo". Este es un mensaje sano, gratuito y sin ribetes de tipo personal, espero que igual que tus consejeros, lo hayas comprendido, de lo contrario, finalizo diciendo como Andrés Poveda: "No voy a explicar nada".
Obvio es el resultado de las últimas encuestas, que le ubican en una posición bastante favorable en la aceptación ciudadana. La labor en la recolección de la basura, el mejoramiento en el ornato de la ciudad, de parques y gimnasios, en corregimientos que anteriormente no habían sido tomados en cuenta, al igual que el apoyo a bibliotecas y actividades culturales; son a mi criterio, los principales gestores de este significativo logro. Definitivamente que como miembro del PRD, el éxito de Navarro en la Alcaldía, es atribuible no sólo a nuestro colectivo político, sino también al resto de copartidarios que conjuntamente con él laboran. No obstante, me abstendré de emitir detalles en algunos aspectos que considero de carácter negativo en su administración alcaldicia, como son la alta tarifa residencial en la basura, la posible privatización de los estacionómetros y el reciente exagerado aumento al Paz y Salvo Municipal, entre otros, que creo serán juzgados y valorados por los contribuyentes capitalinos.
Ahora paso a lo que, en lo personal considero, es la conducta errada que lleva en la política interna, el distinguido Alcalde, que parece olvidar que la posición que hoy ocupa, no se debió a trayectoria torrijista, o mérito político alguno. Esta la obtuvo gracias al liderazgo que en ese momento mantenía el entonces Presidente de la República y Secretario General del PRD, Dr. Ernesto Pérez Balladares, quien el 23 de abril de 1998, un día después de la inscripción de Juan Carlos en el partido, solicitó a la membresía su apoyo en las primarias, para la postulación del PRD.
Hoy este caballero está demostrando el error político que se comete cuando se da la oportunidad a una persona sin formación y los mínimos principios fundamentales de nuestro partido, como lo son, la militancia, la disciplina y la lealtad, principios que bajo ningún aspecto, prohíbe el derecho a criticar o a disentir, pero que es una actitud que siempre la hemos manejado en casa, con altura y sobre todo, con mucho respeto. Y es que parece ser que el Alcalde cree que enfrentando o atacando públicamente a nuestro Comité Ejecutivo Nacional, obtendrá los mismos resultados que con la técnica de cacarear el huevo. No Juan Carlos, el apoyo de nuestra membresía, ante lo que con todo derecho estás trabajando y puedes aspirar, que es la postulación presidencial, no se logra así; te sugiero, como dice la canción, "cambia el paso, que se te rompe el vestido". En el mismo orden te recomiendo que esa energía que usas en contra de tus jefes políticos, los utilices señalando todos los exabruptos, incapacidad e injusticias del actual gobierno; ese es un deber que debes asumir como miembro de la oposición, dentro de las funciones para las que fuiste elegido; continúa trabajando tal como lo haces, sigue entregando pergaminos y las llaves de la ciudad a quien consideres justo o apropiado, pero no te conviertas en gallina clueca, que salta y corre gritando por nada, tal como lo has hecho irrespetuosamente ahora en el caso del supuesto atentado, que en vez de analizar su origen, agredes verbalmente a sus posibles víctimas. Esta actitud a lo único que te puede llevar es a sufrir las consecuencias que sufre, valga la redundancia, "aquel que compra mercancía barata para ahorrar dinero, o el que detiene las manecillas del reloj, para ganar tiempo". Este es un mensaje sano, gratuito y sin ribetes de tipo personal, espero que igual que tus consejeros, lo hayas comprendido, de lo contrario, finalizo diciendo como Andrés Poveda: "No voy a explicar nada".