Calle tiene cuarenta años de no ser reparada
La calle de acceso a Monte Oscuro final en el corregimiento Amelia Denis de Icaza del distrito de San Miguelito, tiene más de cuarenta años de no ser reparada, denunciaron moradores de este sector.
Además consideraron que en el área se necesita con carácter de urgencia un drenaje para canalizar las aguas (cajón pluvial), debido a que confrontan corrientes de aguas negras de las cuales emanan malos olores.
Los residentes de este lugar afirmaron que desde 1972 les han hecho una variedad de promesas, las que hasta la fecha aún esperan más de 80 familias, que cuentan con una gran población infantil que resulta afectada.
El distrito de San Miguelito tiene una superficie de 53.1 km2 y más de 300 mil habitantes, y es considerado en los períodos electorales como el pueblo que “quita y pone presidentes”.
San Miguelito se fundó hace 31 años, el 30 de julio de 1970, con cinco corregimientos (Amelia Denis de Icaza, Belisario Porras, José Domingo Espinar, Mateo Iturralde y Victoriano Lorenzo), que en su conjunto albergan unos 300 mil habitantes, en una superficie de 53.1 km2.
Recientemente se crearon cuatro nuevos corregimientos (Omar Torrijos, Rufina Alfaro, Arnulfo Arias, y Belisario Frías), que suman nueve en total.
Este distrito también confronta problemas de acumulación de chatarra en muchas de sus calles, lo que para algunos es por la irresponsabilidad de muchos de sus pobladores, y otros consideran que es una muestra de la deficiencia de los encargados de la recolección de la basura.
Según la dirección regional de Salud de San Miguelito, la chatarra y otros artefactos domésticos retienen agua limpia, o sea, se convierten en criaderos del mosquito Aedes aegypti, que ha causado estragos en el país, con más de 3 mil casos de dengue clásico en los últimos diez años, sin contar los que no recibieron atención médica pensando que lo que padecían era un simple resfriado o gripe.
La basura común, que contiene desechos orgánicos, permite la proliferación de alimañas como ratas e insectos, y son comida para los perros y gatos callejeros, mientras que los desechos inorgánicos se convierten en refugio para los insectos.
Además consideraron que en el área se necesita con carácter de urgencia un drenaje para canalizar las aguas (cajón pluvial), debido a que confrontan corrientes de aguas negras de las cuales emanan malos olores.
Los residentes de este lugar afirmaron que desde 1972 les han hecho una variedad de promesas, las que hasta la fecha aún esperan más de 80 familias, que cuentan con una gran población infantil que resulta afectada.
El distrito de San Miguelito tiene una superficie de 53.1 km2 y más de 300 mil habitantes, y es considerado en los períodos electorales como el pueblo que “quita y pone presidentes”.
San Miguelito se fundó hace 31 años, el 30 de julio de 1970, con cinco corregimientos (Amelia Denis de Icaza, Belisario Porras, José Domingo Espinar, Mateo Iturralde y Victoriano Lorenzo), que en su conjunto albergan unos 300 mil habitantes, en una superficie de 53.1 km2.
Recientemente se crearon cuatro nuevos corregimientos (Omar Torrijos, Rufina Alfaro, Arnulfo Arias, y Belisario Frías), que suman nueve en total.
Este distrito también confronta problemas de acumulación de chatarra en muchas de sus calles, lo que para algunos es por la irresponsabilidad de muchos de sus pobladores, y otros consideran que es una muestra de la deficiencia de los encargados de la recolección de la basura.
Según la dirección regional de Salud de San Miguelito, la chatarra y otros artefactos domésticos retienen agua limpia, o sea, se convierten en criaderos del mosquito Aedes aegypti, que ha causado estragos en el país, con más de 3 mil casos de dengue clásico en los últimos diez años, sin contar los que no recibieron atención médica pensando que lo que padecían era un simple resfriado o gripe.
La basura común, que contiene desechos orgánicos, permite la proliferación de alimañas como ratas e insectos, y son comida para los perros y gatos callejeros, mientras que los desechos inorgánicos se convierten en refugio para los insectos.