Cambiar las reglas del juego
El recién aparecido Informe Nacional de Desarrollo Humano 2007-2008 no puede ni debe pasar desapercibido, pues retrasado por muchos meses por la negación gubernamental a avalarlo, sale a la luz con el sello del PNUD y es relevador en sus aportes fundamentales.
¿Por qué? Como el mismo estudio señala la institucionalidad vigente se origina en procesos históricos acumulados y resaltando que las reglas del juego existentes, las que operan en la cotidianidad, son el resultado de una dinámica entre la dimensión formal y la dimensión informal de la institucionalidad en su conjunto.
Así, en primer lugar, las limitaciones institucionales del desarrollo nacional tienen una fuerte base histórica y estructural. Segundo lugar, las instituciones públicas no han logrado transformar estas condiciones, debido a la persistencia de reglas del juego inadecuadas, a fallas que persisten en su funcionamiento y a su falta de capacidad de adecuación frente a los cambios en el contexto de las demandas y necesidades sociales. Tercer lugar, en la propia sociedad existen comportamientos y prácticas que no contribuyen a un desarrollo institucional eficiente, equitativo y más democrático. Cuarto lugar, el cambio institucional que el país requiere para incrementar su desarrollo humano es una tarea colectiva en la cual tienen responsabilidades todos los segmentos de la sociedad.
Un objetivo central del desarrollo humano es revertir y romper el círculo de pobreza y la falta de oportunidades a la que están expuestos los sectores más vulnerables de la población, y para conseguirlo se requieren esfuerzos sostenidos, equitativos y de calidad para crear capacidades en la gente y también recursos económicos.
Por ello son claves las instituciones y cómo operan para lograrlo.
El cumplimiento de las metas de desarrollo dependerá en gran medida de la consolidación de un Estado moderno con organizaciones publicas gubernamentales centradas en una gestión eficiente, transparente, de impacto y al servicio de los ciudadanos; con reglas del juego orientadas a la equidad, la igualdad de oportunidades y la participación; un sistema institucional capaz de evaluar, medir logros y re-ajustar acciones de ser necesario, para que garantice la ampliación de capacidades a parte importante de la población.
Para un desarrollo humano y democrático son necesarias organizaciones de calidad y que funcionen las organizaciones del Estado. Un sistema de Justicia que opere de manera independiente, un servicio civil bien remunerado, un ?"rgano Legislativo capaz de cumplir a cabalidad sus cometidos y actuar como adecuado contrapeso al Ejecutivo, necesita que el Estado provea servicios básicos a todos y eficientemente, una prensa que de al ciudadano la información necesaria para tomar buenas decisiones, y una sociedad civil activa y que se involucre en la vida pública.
El cambio institucional necesario de las reglas del juego no se logra de modo natural o espontáneo, sino que hay que estimularlo intencionalmente a través de la movilización de la sociedad en su conjunto, impulsando un cambio deliberado en las instituciones formales y un cambio en las prácticas, conductas y cultura de la gente, concluye el informe.
¿Sería posible un debate político cívico sobre este informe que impregne el clima electoral de contenidos fundamentales? raulleisr@hotmail.com