Cambió su estilo
En días pasados leímos en la Estrella de Panamá noticia que da cuenta de que "el candidato Martín Torrijos había cambiado de estilo." Originalmente pensamos que se trataba de un nuevo "look", igual que el del Presidente de la República con su nueva forma de acicalarse. Posteriormente, cuando nos adentramos en el contenido de la noticia nos percatamos que "el estilo" al que se refería el candidato Martín Torrijos no tenía nada que ver con la "moda", sino con el modo, manera o forma de actuar.
Decía el despacho de la AP que "el candidato presidencial oficialista Martín Torrijos, que enfrenta un descenso en las encuestas, le ha dado un nuevo giro a su campaña tratando de distanciarse del gobierno del Presidente Pérez Balladares". Se le atribuye haber expresado "Aquí no está corriendo como candidato Ernesto Pérez Balladares, nuestra propuesta es distinta y el que aspira a gobernar este país es Martín Torrijos. Yo tengo mi propio estilo y mis propias características, y con eso es que voy a gobernar".
Las palabras del candidato Torrijos todos sabemos que son de los dientes para afuera, aunque en el fondo constituyen una aceptación tácita del desgobierno del Toro de quien busca distanciarse evitando el rechazo general.
La candidatura de Martín Torrijos se asimila a la del conejo, no por ser precisamente éste el Año del Conejo, según el calendario chino, sino porque el Presidente lo sacó de un sombrero como hacen los magos, pero la magia del Toro no le servirá. El candidato Martín Torrijos no cuenta en su haber con ningún mérito que lo haga merecedor a ser candidato a la Presidencia de la República. Es más, su protagonismo dentro del actual gobierno fue imperceptible, por decir lo mejor de él.
Habida cuenta de lo anterior es entonces de suponer que Martín Torrijos, de conejo se convertirá en Toro. Este será quien lo manejará pues ha sido su creador y no permitirá que se aparte de lo que ha sido su gobierno. Continuará con la aplicación de las medidas neoliberales contra los intereses del pueblo que ha sido el único que ha soportado los dolores de parto de las medidas económicas implementadas por este gobierno.
Expresó también el candidato Martín Torrijos, de acuerdo con la aludida información periodística, que su propuesta es diferente a la del Presidente de la República. Si lo es no lo ha demostrado ya que a excepción de algunos comentarios desvaídos todo indica que sus lineamientos son igual a los del actual gobierno. Respira y transpira a IFIs.
Martín Torrijos dice tener su propio estilo y características, pero gobernar no es cuestión de estilos sino de metas y propósitos que no nos ha dado a conocer. Si es cierto que su gobierno será diferente al actual, ¿cómo es que la cúpula del PRD es la que está elaborando su programa de gobierno? ¿Qué más evidencia que ésta? Son ellos los que tras bambalinas le dirán lo que tiene que hacer. Martín Torrijos será solamente una figura distinta al actual mandatario, pero en nada diferirá su gobierno, de salir electo, con el neoliberalismo del Toro. Al surgir de su entraña no podrá más que ser de tendencia igual que su creador, "puro vacuno".
La noticia de la Estrella de Panamá nos dice también, finalmente, que Torrijos afirmó que Pérez Balladares reformó el Código de Trabajo para hacerlo más flexible y atraer a los inversionistas. Todos sabemos que nada de ello se ha dado y que las cifras que el gobierno nos suministran son obtenidas gracias a una metodología que la OIT no acepta. Son obtenidas de una forma muy peculiar para darnos resultados que les favorecen. Si los panameños hemos vivido y sobrevivido con las normas pasadas del Código de Trabajo, ¿por qué modificarlas para que los extranjeros avasallen a los panameños? Si los inversionistas extranjeros desean establecerse en Panamá que lo hagan, pero que al menos proporcionen empleos dignos y con derechos y no trabajos chatarra como los que ha producido este gobierno gracias a la desregulación de la relación obrero-patronal. El actual gobierno que es el mismo del ex vice ministro de Gobierno y Justicia, Martín Torrijos, en vez de "el pueblo al poder" se han erigido en "yugo del pueblo", sólo que ahora éste tiene el mazo en sus manos y evidentemente hará buen uso de él. Les llegó la hora de rendir cuentas.
Decía el despacho de la AP que "el candidato presidencial oficialista Martín Torrijos, que enfrenta un descenso en las encuestas, le ha dado un nuevo giro a su campaña tratando de distanciarse del gobierno del Presidente Pérez Balladares". Se le atribuye haber expresado "Aquí no está corriendo como candidato Ernesto Pérez Balladares, nuestra propuesta es distinta y el que aspira a gobernar este país es Martín Torrijos. Yo tengo mi propio estilo y mis propias características, y con eso es que voy a gobernar".
Las palabras del candidato Torrijos todos sabemos que son de los dientes para afuera, aunque en el fondo constituyen una aceptación tácita del desgobierno del Toro de quien busca distanciarse evitando el rechazo general.
La candidatura de Martín Torrijos se asimila a la del conejo, no por ser precisamente éste el Año del Conejo, según el calendario chino, sino porque el Presidente lo sacó de un sombrero como hacen los magos, pero la magia del Toro no le servirá. El candidato Martín Torrijos no cuenta en su haber con ningún mérito que lo haga merecedor a ser candidato a la Presidencia de la República. Es más, su protagonismo dentro del actual gobierno fue imperceptible, por decir lo mejor de él.
Habida cuenta de lo anterior es entonces de suponer que Martín Torrijos, de conejo se convertirá en Toro. Este será quien lo manejará pues ha sido su creador y no permitirá que se aparte de lo que ha sido su gobierno. Continuará con la aplicación de las medidas neoliberales contra los intereses del pueblo que ha sido el único que ha soportado los dolores de parto de las medidas económicas implementadas por este gobierno.
Expresó también el candidato Martín Torrijos, de acuerdo con la aludida información periodística, que su propuesta es diferente a la del Presidente de la República. Si lo es no lo ha demostrado ya que a excepción de algunos comentarios desvaídos todo indica que sus lineamientos son igual a los del actual gobierno. Respira y transpira a IFIs.
Martín Torrijos dice tener su propio estilo y características, pero gobernar no es cuestión de estilos sino de metas y propósitos que no nos ha dado a conocer. Si es cierto que su gobierno será diferente al actual, ¿cómo es que la cúpula del PRD es la que está elaborando su programa de gobierno? ¿Qué más evidencia que ésta? Son ellos los que tras bambalinas le dirán lo que tiene que hacer. Martín Torrijos será solamente una figura distinta al actual mandatario, pero en nada diferirá su gobierno, de salir electo, con el neoliberalismo del Toro. Al surgir de su entraña no podrá más que ser de tendencia igual que su creador, "puro vacuno".
La noticia de la Estrella de Panamá nos dice también, finalmente, que Torrijos afirmó que Pérez Balladares reformó el Código de Trabajo para hacerlo más flexible y atraer a los inversionistas. Todos sabemos que nada de ello se ha dado y que las cifras que el gobierno nos suministran son obtenidas gracias a una metodología que la OIT no acepta. Son obtenidas de una forma muy peculiar para darnos resultados que les favorecen. Si los panameños hemos vivido y sobrevivido con las normas pasadas del Código de Trabajo, ¿por qué modificarlas para que los extranjeros avasallen a los panameños? Si los inversionistas extranjeros desean establecerse en Panamá que lo hagan, pero que al menos proporcionen empleos dignos y con derechos y no trabajos chatarra como los que ha producido este gobierno gracias a la desregulación de la relación obrero-patronal. El actual gobierno que es el mismo del ex vice ministro de Gobierno y Justicia, Martín Torrijos, en vez de "el pueblo al poder" se han erigido en "yugo del pueblo", sólo que ahora éste tiene el mazo en sus manos y evidentemente hará buen uso de él. Les llegó la hora de rendir cuentas.