Cambios constitucionales
Ese es el tema que los panameños discutiremos en los dos meses y medio que quedan, hasta que el nuevo gobierno asuma el poder en septiembre.
Creo que el tiempo es muy corto para que exista una discusión amplia y profunda de los diferentes asuntos, pero como se ha dado un acuerdo político entre los gobiernos saliente y entrante, lo más prudente es que se hagan aportes importantes para aprovechar la coyuntura.
Se han planteando algunas reformas que la población ha estado reclamando, pero ellas por sí solas, y con todo respeto, son cosméticas, porque la disminución de una vicepresidencia, de una suplencia de legislador, reducir la cantidad de legisladores y otras, no resuelven los problemas estructurales del Estado.
Hay una serie de temas sobre los cuales la población también se ha pronunciado, pero desconoce que existen impedimentos constitucionales, como los asuntos de la autonomía de la Caja de Seguro Social, del crecimiento de la deuda pública y el alto porcentaje que se utiliza anualmente del Presupuesto General de la Nación, para esas obligaciones. Y esto es lo que deseo dejar plasmado.
Con respecto a la autonomía de la CSS: Todos reclamamos esta autonomía, pero lo impide la Constitución actual.
El artículo 265 dice: "El Presupuesto tendrá carácter anual y contendrá la totalidad de las inversiones, ingresos y egresos del sector público, que incluye a las entidades autónomas, semiautónomas y empresas estatales".
Por esa razón, cuando se solicita un recorte de presupuesto, como se hizo recientemente, es no sólo legal sino constitucional.
En ese caso se debería discutir si a la Caja se le retira de ese artículo, se le construye uno nuevo o se le da un trato igual que el que recibe el Canal de Panamá. Esta discusión por sí sola es profunda y extensa, y se debe tener en cuenta a la población.
Con respecto al pago anual de la deuda, suceden situaciones constitucionales que distorsionan el porcentaje real de lo que se dispone para pagarla. Actualmente, por causa del artículo 265, se incluyen todas las entidades en el presupuesto, y sucede lo siguiente:
En el 2003, el presupuesto se utilizó un 25.3% del presupuesto total.
Pero resulta que el presupuesto de la CSS fue de $$1,181,000,000; el del Banco Nacional de Panamá $$619,000,000, y de la Caja de Ahorros $$242,000,000, que suman un total de dos mil millones de dólares. Los presupuestos de estas tres instituciones suman el 32% del presupuesto total.
Pero lo que deseo llamar la atención es en lo siguiente: Si le restamos del presupuesto total la suma de estas tres instituciones, éste quedaría realmente en $$4,255,000,000 y es de esa cantidad que proviene el pago de la deuda, entonces ésta resulta ser por el orden del 30%. Esa es la razón por la que no tenemos dinero para dar las respuestas sociales.
Estos dos temas deben ser incluidos en los cambios constitucionales, y estoy seguro que existirán algunos otros de gran importancia.
Perder la oportunidad de una reforma integral de la Constitución, dejando temas como los anteriores, sería un gran error.
A pesar que el tiempo es muy corto, se debe crear una estrategia para realizar una discusión profunda y amplia con todos los sectores de la sociedad. Una sería que se conformaran diferentes comisiones de legisladores, con temas específicos y ellos se la presentarían y discutirían con cada uno de los sectores. Esta es para mí, la única manera de que estos dos meses se multiplicaran en el tiempo necesario para realizar el tipo de discusión que se necesita.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar".
Gandhi.
(cdaa@sinfo.netss)
Creo que el tiempo es muy corto para que exista una discusión amplia y profunda de los diferentes asuntos, pero como se ha dado un acuerdo político entre los gobiernos saliente y entrante, lo más prudente es que se hagan aportes importantes para aprovechar la coyuntura.
Se han planteando algunas reformas que la población ha estado reclamando, pero ellas por sí solas, y con todo respeto, son cosméticas, porque la disminución de una vicepresidencia, de una suplencia de legislador, reducir la cantidad de legisladores y otras, no resuelven los problemas estructurales del Estado.
Hay una serie de temas sobre los cuales la población también se ha pronunciado, pero desconoce que existen impedimentos constitucionales, como los asuntos de la autonomía de la Caja de Seguro Social, del crecimiento de la deuda pública y el alto porcentaje que se utiliza anualmente del Presupuesto General de la Nación, para esas obligaciones. Y esto es lo que deseo dejar plasmado.
Con respecto a la autonomía de la CSS: Todos reclamamos esta autonomía, pero lo impide la Constitución actual.
El artículo 265 dice: "El Presupuesto tendrá carácter anual y contendrá la totalidad de las inversiones, ingresos y egresos del sector público, que incluye a las entidades autónomas, semiautónomas y empresas estatales".
Por esa razón, cuando se solicita un recorte de presupuesto, como se hizo recientemente, es no sólo legal sino constitucional.
En ese caso se debería discutir si a la Caja se le retira de ese artículo, se le construye uno nuevo o se le da un trato igual que el que recibe el Canal de Panamá. Esta discusión por sí sola es profunda y extensa, y se debe tener en cuenta a la población.
Con respecto al pago anual de la deuda, suceden situaciones constitucionales que distorsionan el porcentaje real de lo que se dispone para pagarla. Actualmente, por causa del artículo 265, se incluyen todas las entidades en el presupuesto, y sucede lo siguiente:
En el 2003, el presupuesto se utilizó un 25.3% del presupuesto total.
Pero resulta que el presupuesto de la CSS fue de $$1,181,000,000; el del Banco Nacional de Panamá $$619,000,000, y de la Caja de Ahorros $$242,000,000, que suman un total de dos mil millones de dólares. Los presupuestos de estas tres instituciones suman el 32% del presupuesto total.
Pero lo que deseo llamar la atención es en lo siguiente: Si le restamos del presupuesto total la suma de estas tres instituciones, éste quedaría realmente en $$4,255,000,000 y es de esa cantidad que proviene el pago de la deuda, entonces ésta resulta ser por el orden del 30%. Esa es la razón por la que no tenemos dinero para dar las respuestas sociales.
Estos dos temas deben ser incluidos en los cambios constitucionales, y estoy seguro que existirán algunos otros de gran importancia.
Perder la oportunidad de una reforma integral de la Constitución, dejando temas como los anteriores, sería un gran error.
A pesar que el tiempo es muy corto, se debe crear una estrategia para realizar una discusión profunda y amplia con todos los sectores de la sociedad. Una sería que se conformaran diferentes comisiones de legisladores, con temas específicos y ellos se la presentarían y discutirían con cada uno de los sectores. Esta es para mí, la única manera de que estos dos meses se multiplicaran en el tiempo necesario para realizar el tipo de discusión que se necesita.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar".
Gandhi.
(cdaa@sinfo.netss)