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Cambios constitucionales para una mejor democracia


Recién participé en un coloquio de juristas y politólogos, donde el tema objeto de análisis estuvo centrado en la Constitución Nacional y la estructura institucional que se deriva de la misma, llegando a la conclusión, que la misma contiene reglas o correlatos que no necesariamente prefiguran una sociedad democrática capaz de exorcizar muchos de los males que mantienen enfermo el cuerpo de la nación y su estado de derecho. Se trata de una constitución, donde la cuestión axiológica, por estar ausente, al decir del maestro Bidar Campos, no orienta ni tampoco valoriza su plexus normativo y este último, sienta las bases para una sociedad de favores, componedora de intereses, que se alejan de verdadero sentido da nación y de una versión fidedigna de un estado de derecho.

Verbigracia, como entender el triángulo que yo denomino perverso y inocuo donde los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, investigan y juzgan a los diputados y estos a los magistrados , que son escogidos por el Órgano Ejecutivo. Además de lo anterior, fallos de la Corte Suprema que no admiten recurso alguno; correlatos de democracia electoral, con espacios reducidos para los movimientos sociales y la sociedad civil en general. Como si lo anterior fuera poco, un Estado cuyo diseño presenta connotaciones acentuadamente centralista, lo que viene a agravar, la vigente estructura institucional, que de por sí se presenta enferma e inhibe posibilidades de desarrollo democrático de nuestro país.

La nación tiene que plantearse reformas profundas y revolucionarias, en el sentido de construir nuevos correlatos institucionales, que le den fuerza y solidez a nuestra democracia. Temas como la Corte Constitucional, el Consejo de la Magistraturas, como organismo de selección de Magistrados, ampliación de la democracia, el escogimiento y nombramiento del jefe del Ministerio Público e incluso del Contralor; la cuestión municipal; la cuestión territorial que guarda relación con la representación nacional en el parlamento; la creación de Consejo de Ética y Audito de la función judicial, constituyen asignaturas que tiene que ser analizadas en el marco de reformas constitucionales radicales.

Como podemos observar, hay que construir nuevos paradigmas constitucionales. Es desafío que incumbe a todos los panameños. ¡INICIEMOS EL DEBATE!

101 años de Panamá América

 
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