¿Cambios en el gabinete?
Mucha expectativa logró concitar el anuncio que haría el Presidente de la República ayer, a tempranas horas de la mañana, que se vendió por parte de la Dirección de Comunicación del Estado como "los cambios en el gabinete del presidente Torrijos".
La realidad: El Contralor General de la República -de quien se rumoraba que estaba ansioso por retornar a sus actividades privadas- ha preferido aceptar un cargo cuasidecorativo, el de Ministro de Asuntos del Canal, que le permitirá mucha más tranquilidad que la que se vive a cargo de la todopoderosa Contraloría General.
Por supuesto que para cualquier desprevenido analista, el cambio representa una verdadera "capitis diminutio" política. Pasar de ser el "Jefe de las Finanzas Públicas" a ser el titular de una cartera con poca injerencia en las decisiones sobre el Canal de Panamá, no es sino eso.
A pesar de algunos tropiezos al inicio de su gestión, Dani Kuzniecky pudo manejarse como contralor con efectividad. Logró profundizar con éxito un proceso de modernización que se había iniciado en tiempos del fallecido Aristides Romero y había sido continuado por Gabriel Castro y Alvin Weeden. Además, consiguió encolerizar a más de un ministro o director de entidad autónoma, algo que podría ser sintomático de que estaba realizando bien su trabajo.
Preocupémonos por el proceso de selección de su sucesor. Si quien llegue a ocupar ese cargo se entrega a los caprichos del Ejecutivo, de los ministros, de los alcaldes, diputados o representantes, o peor aún, hace su trabajo con miramientos de carácter político partidista, la "capitis diminutio" la estará sufriendo entonces la institución superior de fiscalización y control. Velemos porque la Asamblea Nacional designe, para reemplazar a Kuzniecky, a alguien dispuesto a ser independiente. Como debe ser.