Cambios en el MINSA y la CSS
Las festividades patrias nos han encontrado sumidos en el luto y el dolor, sin embargo tenemos que honrar y festejar a la Patria que tanto queremos; tenemos que poner en juego todos nuestros esfuerzos y sacrificios, para que ella pueda llegar, sin obstáculos, a la meta de sus más caras realizaciones. Reflexionemos y sigamos adelante en la lucha por un Panamá Mejor.
El Presidente de la República, Martín Torrijos, ha actuado con decisión, firmeza y sentido de patria, tras la tragedia acaecida el 23 de octubre, cuando 18 panameños perecieron calcinados en un autobús, producto de la irresponsabilidad y dolo de un servicio que ha venido causando graves perjuicios a la comunidad nacional. Tomando el problema en sus manos, el Señor Presidente ha nombrado nuevas personas en la cúpula de la Autoridad del Tránsito con la esperanza de encontrar soluciones a esta crisis. Y es que la mencionada institución es vergüenza para la nación y urge que se hagan los mejores esfuerzos a fin de lograr su modernización para que cumpla a cabalidad, con las aspiraciones de una población que, en alto porcentaje, tiene que utilizarlo para movilizarse a sus trabajos.
En el futuro no deben suceder más tragedias como ésta. Las autoridades y la sociedad civil, solidariamente y en colaboración, tienen que velar porque el servicio de transporte público sea mejorado integralmente; que en su administración y funcionamiento no estén en juego los intereses partidistas y personales, la coima, la corrupción que tantos males vienen causando a los intereses del país.
Ha sido un poco tarde para evitar las lágrimas, el luto y el dolor de familias que hoy lloran sus muertos; desde hace mucho tiempo debió llegar la solución para este problema. En esta fecha se ha iniciado una jornada por un mejor transporte y en ella debe participar la nación entera.
La Patria Nueva del presidente Torrijos parece estar golpeada, porque algunos de sus íntimos colaboradores, no han logrado identificarse con los propósitos que animan al mandatario y están fallando en su intento de hacer un trabajo de equipo en beneficio de las grandes mayorías nacionales.
Así como los cambios en el Tránsito, el Presidentel debería hacer cambios en el Ministerio de Salud (MINSA) y en el Seguro Social, ante las muertes de 38 personas por el uso de medicamentos contaminados.
¿Qué ocurrió con los funcionarios que tenían la responsabilidad de la buena marcha de los laboratorios? ¿Cómo se realizaron las licitaciones que traían la muerte para tantos panameños?
El país entero está hundido en el dolor, en la desesperanza, en la falta de fe en estas instituciones que nos han entregado en lugar de salud, eficiencia y bienestar, un elevado número de muertos que no podemos olvidar y que nos llevan a pensar en la necesidad de un cambio en sus cúpulas.
Agregó que se prepara un proyecto para ampliar el centro, debido a que la población de Panamá tiene la tendencia a envejecer y no hay lugares para darle este tipo de apoyo en un futuro.
Como parte de un trabajo de evaluación desarrollado por el grupo de voluntarios de LG, los colaboradores unieron esfuerzos y gestionaron la donación de B/. 5 mil.
El dinero se utilizó en reparaciones varias como la instalación de las barras de seguridad de los baños y sanitarios, pintura del hogar, reparación de inmobiliario de cocina, entre otras mejoras.
Para el 2007 se tiene previsto la construcción de un gimnasio para que los abuelitos se ejerciten.
El Presidente de la República, Martín Torrijos, ha actuado con decisión, firmeza y sentido de patria, tras la tragedia acaecida el 23 de octubre, cuando 18 panameños perecieron calcinados en un autobús, producto de la irresponsabilidad y dolo de un servicio que ha venido causando graves perjuicios a la comunidad nacional. Tomando el problema en sus manos, el Señor Presidente ha nombrado nuevas personas en la cúpula de la Autoridad del Tránsito con la esperanza de encontrar soluciones a esta crisis. Y es que la mencionada institución es vergüenza para la nación y urge que se hagan los mejores esfuerzos a fin de lograr su modernización para que cumpla a cabalidad, con las aspiraciones de una población que, en alto porcentaje, tiene que utilizarlo para movilizarse a sus trabajos.
En el futuro no deben suceder más tragedias como ésta. Las autoridades y la sociedad civil, solidariamente y en colaboración, tienen que velar porque el servicio de transporte público sea mejorado integralmente; que en su administración y funcionamiento no estén en juego los intereses partidistas y personales, la coima, la corrupción que tantos males vienen causando a los intereses del país.
Ha sido un poco tarde para evitar las lágrimas, el luto y el dolor de familias que hoy lloran sus muertos; desde hace mucho tiempo debió llegar la solución para este problema. En esta fecha se ha iniciado una jornada por un mejor transporte y en ella debe participar la nación entera.
La Patria Nueva del presidente Torrijos parece estar golpeada, porque algunos de sus íntimos colaboradores, no han logrado identificarse con los propósitos que animan al mandatario y están fallando en su intento de hacer un trabajo de equipo en beneficio de las grandes mayorías nacionales.
Así como los cambios en el Tránsito, el Presidentel debería hacer cambios en el Ministerio de Salud (MINSA) y en el Seguro Social, ante las muertes de 38 personas por el uso de medicamentos contaminados.
¿Qué ocurrió con los funcionarios que tenían la responsabilidad de la buena marcha de los laboratorios? ¿Cómo se realizaron las licitaciones que traían la muerte para tantos panameños?
El país entero está hundido en el dolor, en la desesperanza, en la falta de fe en estas instituciones que nos han entregado en lugar de salud, eficiencia y bienestar, un elevado número de muertos que no podemos olvidar y que nos llevan a pensar en la necesidad de un cambio en sus cúpulas.
Agregó que se prepara un proyecto para ampliar el centro, debido a que la población de Panamá tiene la tendencia a envejecer y no hay lugares para darle este tipo de apoyo en un futuro.
Como parte de un trabajo de evaluación desarrollado por el grupo de voluntarios de LG, los colaboradores unieron esfuerzos y gestionaron la donación de B/. 5 mil.
El dinero se utilizó en reparaciones varias como la instalación de las barras de seguridad de los baños y sanitarios, pintura del hogar, reparación de inmobiliario de cocina, entre otras mejoras.
Para el 2007 se tiene previsto la construcción de un gimnasio para que los abuelitos se ejerciten.