Camino ecológico Volcán-Boquete
Cuando se persiste en realizar algo que la sociedad (una mayoría) se opone a ello con argumentos de mucha lógica, no es de extrañar que un buen número de individuos pueda pensar que en todo esto hay "intereses ocultos". Ello ocurre en el caso particular de la carretera de Cerro Punta (Volcán) a Boquete. Sería conveniente que las unidades investigativas de alguno de los medios de comunicación despejaran las dudas que algunas personas puedan tener con respecto a las verdaderas intenciones trás este proyecto.
La actual administración viene con insistencia sosteniendo la tesis de que unir a Volcán con Boquete por la vía del "Camino Ecológico" no afecta mayormente al Parque Natural y es, además, más corta y de menor costo. Sin embargo, estudios efectuados por la organización The Nature Conservancy (TNC), entidad sin fines de lucro, indican que económicamente resulta más conveniente construir la carretera por la ruta alternativa del sur, es decir, de Cuesta de Piedra a Boquete.
En dicho estudio, por cierto muy detallado, se indica que, contrario a lo sostenido por los partidarios de hacer la carretera por la ruta ecológica, en el sentido de que con ella se beneficiaría a unos veinte dueños de terreno con el aumento del valor de sus propiedades, los beneficiados sólo serían cinco dentro de los dos kilómetros de la ruta que tiene una extensión de 15.5 kilómetros y un costo de alrededor de cinco millones de balboas.
Tomando en cuenta que la Sra. Presidenta en su compromiso de campaña por el "cambio" insistió en que respaldaría a las agrupaciones ecológicas con el "objetivo de proteger el ambiente y los recursos naturales", es propio que se haga una consulta amplia entre todos los sectores afectados a fin de que se determine de una vez por todas si conviene hacer esta carretera por la ruta de Los Quetzales o por la ruta alternativa de Cuesta de Piedra.
En el interesante estudio de la Fundación John Reid, para la Conservación Estratégica de George Hanily -The Nature Conservancy- Panamá-, se analizan muy objetivamente los aspectos del medio ambiente, por supuesto; pero también los económicos, los costos y beneficios de las rutas, el efecto turístico, el flujo del tráfico, los costos de combustible, su efecto en la hidroeléctrica del río Caldera etc., etc. En su parte final, el documento dice: "La carretera propuesta de Cerro Punta a Boquete, con bastante seguridad le causaría una pérdida neta a la economía panameña, al igual que provocaría daño ambiental al Parque Nacional Barú y al Parque Internacional la Amistad".
La realidad indica que los sectores populares tienen su propia estrategia. La consigna es acabar con el sistema, con el libre mercado, con la sociedad democrática e ir al enfrentamiento social para dirimir problemas que, más allá de la CSS, buscarían catapultar al administrador de la institución como alternativa capaz de asaltar el poder político en el país. Habrá que ver si el Gobierno, los partidos, los empresarios, la sociedad organizada, los grupos a quienes le importa la seguridad social y los propios asegurados permiten que la confrontación produzca réditos políticos a aquellos que, hasta ahora, no han sido más que falsos profetas.
La actual administración viene con insistencia sosteniendo la tesis de que unir a Volcán con Boquete por la vía del "Camino Ecológico" no afecta mayormente al Parque Natural y es, además, más corta y de menor costo. Sin embargo, estudios efectuados por la organización The Nature Conservancy (TNC), entidad sin fines de lucro, indican que económicamente resulta más conveniente construir la carretera por la ruta alternativa del sur, es decir, de Cuesta de Piedra a Boquete.
En dicho estudio, por cierto muy detallado, se indica que, contrario a lo sostenido por los partidarios de hacer la carretera por la ruta ecológica, en el sentido de que con ella se beneficiaría a unos veinte dueños de terreno con el aumento del valor de sus propiedades, los beneficiados sólo serían cinco dentro de los dos kilómetros de la ruta que tiene una extensión de 15.5 kilómetros y un costo de alrededor de cinco millones de balboas.
Tomando en cuenta que la Sra. Presidenta en su compromiso de campaña por el "cambio" insistió en que respaldaría a las agrupaciones ecológicas con el "objetivo de proteger el ambiente y los recursos naturales", es propio que se haga una consulta amplia entre todos los sectores afectados a fin de que se determine de una vez por todas si conviene hacer esta carretera por la ruta de Los Quetzales o por la ruta alternativa de Cuesta de Piedra.
En el interesante estudio de la Fundación John Reid, para la Conservación Estratégica de George Hanily -The Nature Conservancy- Panamá-, se analizan muy objetivamente los aspectos del medio ambiente, por supuesto; pero también los económicos, los costos y beneficios de las rutas, el efecto turístico, el flujo del tráfico, los costos de combustible, su efecto en la hidroeléctrica del río Caldera etc., etc. En su parte final, el documento dice: "La carretera propuesta de Cerro Punta a Boquete, con bastante seguridad le causaría una pérdida neta a la economía panameña, al igual que provocaría daño ambiental al Parque Nacional Barú y al Parque Internacional la Amistad".
La realidad indica que los sectores populares tienen su propia estrategia. La consigna es acabar con el sistema, con el libre mercado, con la sociedad democrática e ir al enfrentamiento social para dirimir problemas que, más allá de la CSS, buscarían catapultar al administrador de la institución como alternativa capaz de asaltar el poder político en el país. Habrá que ver si el Gobierno, los partidos, los empresarios, la sociedad organizada, los grupos a quienes le importa la seguridad social y los propios asegurados permiten que la confrontación produzca réditos políticos a aquellos que, hasta ahora, no han sido más que falsos profetas.