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¿ Caminos y formas de la corrupción


Todos los problemas que debemos solucionar los panameños -no sólo el gobierno y los sectores sindicales y gremiales, sino también los ciudadanos individuales- para nuestra desgracia abren la posibilidad de ejercer corrupción por parte de individuos inmorales. Sostengo que si la corrupción es de poca monta y si es muy amplia, de todas maneras se va a propagar, ampliar, acrecentar. Sea poquita o exagerada. Porque el uso lleva al abuso.
He leído, y comparto la opinión, que los nombramientos de la procuradora Gómez y la magistrada Troitiño han sido aciertos del presidente Torrijos. No obstante, la Comisión de Estado por la Justicia (CEJ) ha presentado sus recomendaciones y propuestas. Ha cumplido con la misión asignada. Sin embargo, el presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) sale con su pata de banco, casi hablando a nombre del Ejecutivo, diciendo que Martín no está obligado a aprobar los señalamientos de la citada Comisión. ¿Se nombró la CEJ para desviar a la opinión pública o para entretenerla? No me cabe la menor duda de que el primer mandatario debe hacer algo categórico y dinámico al respecto. Confío en que así lo hará, de otra manera, una vez más pasaría agachado.
Igual comento acerca de las directas y sesudas observaciones que hace poco hizo la magistrada Troitiño que remedo con mis palabras: hay muchos hechos y circunstancias que no se deben desechar con leguleyismos. La posición expresada por la magistrada debió decirla el presidente Torrijos porque para eso tenemos presidencialismo. Dicho sea de paso, recordemos la leguleyada mediante la cual el Procurador de la Administración dejó de pagar una deuda a una institución del Estado.
Es obvio el contraste cuando Martín justifica el nombramiento como embajador y cónsul general en Singapur del hermano del ministro Real, con base en su idoneidad, para afirmar que esto no es nepotismo. No sé por qué esto me recuerda cuando justificó el nombramiento de un embajador con la leguleyada de que dicho diplomático era su pariente en sexto grado de consanguinidad.
Observe además, caro lector, las declaraciones del presidente de la CSJ, así como las de su sucesora en el cargo, que poco menos que convirtieron a la CSJ en un sindicato más tal como, digamos, el SUNTRACS. Como van las cosas, la no tan honorable CSJ iniciará su programa de cierre de calles, aunque el propósito no sea aligerar la corrupción aplicando más justicia para tirios y troyanos. Y los diputados, igual.
Cambiando a otro "poder" del Estado exclamo, ¡ay, qué lindas son las exoneraciones! Estas fueron defendidas por la futura presidenta de la CSJ y nada menos que por los diputados quienes no contentos con sus privilegios y prebendas le asignan gran prioridad a la construcción de un nuevo palacio legislativo el cual, después de construido, hará nada por reducir el número de ciudadanos que se están comiendo un cable. De paso, por los vientos que han soplado, tampoco servirá para combatir la corrupción.
Y desafortunadamente, lo mismo se puede comentar acerca de muchos temas serios, asuntos de Estado como, por ejemplo, la visita del presidente norteño. Nos están "persuadiendo" a firmar un TLC a pesar de la amarga experiencia que tuvimos relativa a la exportación de nuestro banano a países de la Unión Europea. Como amigos vamos a seguir conversando acerca del caso cerrado de la descontaminación de lo ensuciado por EU en múltiples regiones de nuestro país. Y podemos dormir tranquilos porque EU está grandemente interesado en la ampliación de nuestro canal, sin importar que ha habido escasa información acerca de los proyectos de dicha ampliación. Bueno, esperaremos que dirá la junta directiva canalera, después de todo ellos saben más que el común de los ciudadanos panameños. En cuanto a las declaraciones de Bush no está de más que esperemos sentados por resultados concretos. Muy importante, recordemos que estamos en una democracia (?).
En fin, sigo en lo mismo. Los intentos por erradicar la corrupción, "small, medium o large", continúan imperturbables, impertérritos. Paralelamente, la corrupción no amaina y el pueblo seguirá comiéndose un cable. No quiero dejar en el tintero que muchos miembros de la clase popular hacen todo lo posible por incrementar la criminalidad en contra, precisamente, de los desposeídos. A todos nos toca hacer nuestro aporte. La realidad es que las encuestas de popularidad reflejan nada de lo antes expuesto. Tal pareciera que olvidamos que ¡Panamá es inmortal!

101 años de Panamá América

 
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