Campamentos de verano populares
Aguardar a enero para sugerirlo, no tiene sentido. Ahora estamos a tiempo. Si somos capaces de nombrar una Junta de Carnaval con un año de antelación, nuestro gobierno debiera, a través del Ministerio de Desarrollo Social, organizar desde ya campamentos de verano populares para niños.
No es nada nuevo. Durante los años ´70, el Ministerio de Trabajo, a través de la Dirección de Bienestar Social, los hacía. Reclutaban a los niños y se les enviaba a distintos sitios del interior del país donde participaban en tres meses de paseos, prácticas de deportes, excursiones, charlas y entrenamientos de distinta índole, incluyendo clases de inglés. Al mismo tiempo, se les sometía a evaluaciones médicas, psicológicas y sociales, para darles seguimiento. Un dato curioso es que algunos escapaban y volvían a la ciudad. Pero, al poco tiempo, todos regresaban por su propia voluntad.
Eran los tiempos de la Prof. Bertilda de Rivera. Y su trabajo, con escasos recursos fue sumamente exitoso y de gran impacto. No era casualidad que la delincuencia y el pandillerismo estaba a raya. Y no había entonces menos drogas que ahora. El antiguo Hogar de Niñas de Penonomé, por ejemplo, fue base de uno de esos centros. Se levantaron cientos de páginas e informes de esa experiencia. Nada hay que inventar. Basta con rescatar ese material, perfeccionarlo y ejecutarlo.
El Gobierno tiene hoy mucho más recursos para hacerlo mucho mejor. Igual puede hacerse después con los adultos mayores. Es cuestión de voluntad e imaginación. Y, si éste no cuenta ni con gente ni otros medios materiales, bien puede subcontratar servicios privados. Seguramente saldría mejor.