Campaña electoral verano 2009
Faltan pocas semanas para que cierre el período de postulación del próximo torneo electoral de mayo 2009. Con cada día que pasa se enmaraña más el ambiente. Los cambios de tolda de última hora se reproducen como los asentamientos espontáneos en las áreas periurbanas.
Al parecer de las tres variedades de amigos que existen, según mi hermano Mario Rognoni, los de convicción, los de juerga y los de negocios. Los que más abundan son los últimos. Mi ex compañero de secundaria Leopoldo Neira, con sus dichosas encuestas, ha dividido cual tsunami asiático a todos los partidos sin excepción, haciendo que los copartidarios se autoclasifiquen de acuerdo a la nomenclatura de Rognoni.
Creo que el techo de simpatías ya fue alcanzado por Don Ricardo. La carga de huesos viejos que le ha echado a su avión, cuidado van hacerle amarizar como el vuelo 1549 de USAirways. Al momento de redactar este escrito, no ha acabado de decidir el presidente Endara si su partido endosará la candidatura del Ing. Varela. Pero eso lo damos por un hecho lógico.
En las filas del ejército PRD están pasando lista para ver cuántos nos quedan de los más de 600,000 inscritos. La simple suma de que queden 450,000 y que cada uno lleve a votar a otra persona el 3 de mayo, daría un caudal insuperable de 900,000 votos para la candidata del proletariado.
El problema de base es que el PRD se ha caracterizado por ser un ente malagradecido. Usted puede matarse en la campaña electoral, pero una vez que se gana. Un gurú nos sale diciendo, por ejemplo, que el Procurador y el Contralor deben ser de otro partido o independiente, sólo para dar la apariencia de que queremos actuar correctamente.
Para este tipo de reflexiones, déjenme pedirles que comiencen por hacer que estos amigos imprescindibles para los puestos, deben de aportar sudor y esfuerzos en sus campañas para alcanzar la victoria. Y que cada uno de nosotros quisiera ser escuchado antes de las tomas de decisiones trascendentes y que queremos formar parte de los invitados a la fiesta de celebración y a la repartición de los panes. Y es que estamos cansados no de que los pobres salgan ricos, sino de que los ricos salgan multimillonarios y de que cada quinquenio salten de partido en partido para jamás salir del usufructo del poder.
Lo primero que el Tribunal Electoral debe de exigirle a cada nuevo aspirante a unirse a una candidatura o a un partido político es que pasen un examen sobre el conocimiento de su doctrina, sus principios y su programa de Gobierno, si es que los tienen. Porque si de lo que se trata es de ver quién es capaz de prometer más cosas irrealizables cada cinco años, sería mejor hacer la votación por teléfono tipo American Idol.