Canadá, un año de retos
Pocas ciudades del mundo pueden encontrar las facetas multiculturales y la diversidad global como las existentes en Montreal, la gran urbe francófona de Canadá. Ubicada en Quebec, la ciudad mantiene un sistema dinámico en donde se mezclan las culturas norteamericana, europea, asiática y latinoamericana.
Lo simpático de Montreal fue ver panameños que vivían en un barrio al este de dicha ciudad, jugando béisbol con cubanos y dominicanos, en una tarde sabatina. “Amigo, venga que ya lo estamos acabando”, me comentó un chiricano que jugaba el partido. Los panameños habían ganado el juego y fueron a celebrar en el barrio chino de Montreal.
Frente a la sala de los Congresos en Montreal, los asiáticos han colocado un próspero centro comercial con la cultura propia del Oriente. Más al norte, a Rue René Levesque tiene uno de los complejos financieros más importante de Norteamérica.
La babel francocanadiense es otro ejemplo de la tolerancia de lenguas y etnias. Se habla francés e inglés, algo que en otros tiempos hubiera generado problemas en otros continentes. Pero la pujanza de los latinoamericanos ha ido creciendo y la obligación de hablar el Español se volvió necesaria en Canadá.
Historia. La gran potencia norteña que conocemos como Canadá cumple hoy, 136 años como país independiente.
Canadá adquirió su independencia de Gran Bretaña de manera pacífica a través de la Constitución de 1867. El país es aún parte del Commonwealth Británico.
Antes del Acta de 1867, Canadá estaba compuesta por Canadá la Alta y Canadá la Baja (ambas en territorio de la provincia de Quebec en aquel entonces, 1791). Lord Dorchester (Sir Guy Carleton) ideó tal organización política con el fin de crear una sociedad inglesa en la parte oeste (Canadá Alta) y una sociedad francesa en el este con ley civil y lenguaje franceses, así como con sus propias instituciones religiosas.
La historia de Canadá se remonta al siglo XVI. En este espacio les presentamos solamente algunos datos interesantes. Lo importante es recordar que Canadá está cimentada en tres culturas: francesa, inglesa e indígena. Estas culturas han definido la personalidad y el carácter canadienses.
En los años posteriores a 1867, el país ha crecido con un flujo de inmigrantes de decenas de países distintos, contribuyendo a un multiculturalismo dinámico, sobre todo en las grandes ciudades.
El 17 de abril de 1982, la Reina Isabel proclamó el Acta de la Constitución que rige a Canadá actualmente, aunque con particularidades únicas al Canadá como es el hecho de que la provincia de Quebec no es signataria de la Constitución.
Latinos canadienses. Establecerse y adaptarse a un nuevo lugar es un proceso muy individual. Cada inmigrante tiene su historia. Sin embargo, existen elementos en común a casi todos los hispano parlantes que vienen a Canadá. El más importante es la cultura. Las culturas hispanas, como sabemos, tienden a ser muy amistosas y sociales. Compartir con familias y amigos es parte integral de la cultura. Nos encanta reunirnos a conversar, bromear y bailar.
La cultura canadiense, aunque presenta los mismos elementos, se expresa de una manera distinta. Cabe señalar que la cultura quebecois o francocanadiense es más parecida a la hispana por su influencia franco-mediterránea. De manera que en Montreal se siente el ambiente más fiestero e informal que en Vancouver.
Refiriéndonos a la cultura anglocanadiense, aunque queremos enfatizar que no nos agradan las generalizaciones y estereotipos, tiende a ser una cultura reservada y tranquila. Los anglocanadienses no son muy dados a expresar afecto en público, por ejemplo. Inclusive, en reuniones familiares no se ven muchos abrazos y besos cuando los familiares se saludan. El “Hi” o el “Hey” son muy comunes. Otro elemento de la cultura anglocanadiense es la cortesía, la cual tiene un valor muy importante.
Año difícil. Este año ha sido muy difícil para este pueblo, de más de 39 millones de personas. El 2003 trajo consigo grandes retos que este coloso debió afrontar a cuenta gotas: la neumonía atípica, el síndrome de las vacas locas. Sin embargo, Canadá ha logrado superar las adversidades.
Para América Latina, en especial Panamá, la relación con esta potencia norteamericana ha crecido en los últimos años e, indudablemente, seguirá fortaleciéndose debido al mutuo interés de Ottawa y el istmo panameño por acrecentar el comercio norte -sur, además de la ruta de tránsito del Canal Interoceánico.
Lo simpático de Montreal fue ver panameños que vivían en un barrio al este de dicha ciudad, jugando béisbol con cubanos y dominicanos, en una tarde sabatina. “Amigo, venga que ya lo estamos acabando”, me comentó un chiricano que jugaba el partido. Los panameños habían ganado el juego y fueron a celebrar en el barrio chino de Montreal.
Frente a la sala de los Congresos en Montreal, los asiáticos han colocado un próspero centro comercial con la cultura propia del Oriente. Más al norte, a Rue René Levesque tiene uno de los complejos financieros más importante de Norteamérica.
La babel francocanadiense es otro ejemplo de la tolerancia de lenguas y etnias. Se habla francés e inglés, algo que en otros tiempos hubiera generado problemas en otros continentes. Pero la pujanza de los latinoamericanos ha ido creciendo y la obligación de hablar el Español se volvió necesaria en Canadá.
Historia. La gran potencia norteña que conocemos como Canadá cumple hoy, 136 años como país independiente.
Canadá adquirió su independencia de Gran Bretaña de manera pacífica a través de la Constitución de 1867. El país es aún parte del Commonwealth Británico.
Antes del Acta de 1867, Canadá estaba compuesta por Canadá la Alta y Canadá la Baja (ambas en territorio de la provincia de Quebec en aquel entonces, 1791). Lord Dorchester (Sir Guy Carleton) ideó tal organización política con el fin de crear una sociedad inglesa en la parte oeste (Canadá Alta) y una sociedad francesa en el este con ley civil y lenguaje franceses, así como con sus propias instituciones religiosas.
La historia de Canadá se remonta al siglo XVI. En este espacio les presentamos solamente algunos datos interesantes. Lo importante es recordar que Canadá está cimentada en tres culturas: francesa, inglesa e indígena. Estas culturas han definido la personalidad y el carácter canadienses.
En los años posteriores a 1867, el país ha crecido con un flujo de inmigrantes de decenas de países distintos, contribuyendo a un multiculturalismo dinámico, sobre todo en las grandes ciudades.
El 17 de abril de 1982, la Reina Isabel proclamó el Acta de la Constitución que rige a Canadá actualmente, aunque con particularidades únicas al Canadá como es el hecho de que la provincia de Quebec no es signataria de la Constitución.
Latinos canadienses. Establecerse y adaptarse a un nuevo lugar es un proceso muy individual. Cada inmigrante tiene su historia. Sin embargo, existen elementos en común a casi todos los hispano parlantes que vienen a Canadá. El más importante es la cultura. Las culturas hispanas, como sabemos, tienden a ser muy amistosas y sociales. Compartir con familias y amigos es parte integral de la cultura. Nos encanta reunirnos a conversar, bromear y bailar.
La cultura canadiense, aunque presenta los mismos elementos, se expresa de una manera distinta. Cabe señalar que la cultura quebecois o francocanadiense es más parecida a la hispana por su influencia franco-mediterránea. De manera que en Montreal se siente el ambiente más fiestero e informal que en Vancouver.
Refiriéndonos a la cultura anglocanadiense, aunque queremos enfatizar que no nos agradan las generalizaciones y estereotipos, tiende a ser una cultura reservada y tranquila. Los anglocanadienses no son muy dados a expresar afecto en público, por ejemplo. Inclusive, en reuniones familiares no se ven muchos abrazos y besos cuando los familiares se saludan. El “Hi” o el “Hey” son muy comunes. Otro elemento de la cultura anglocanadiense es la cortesía, la cual tiene un valor muy importante.
Año difícil. Este año ha sido muy difícil para este pueblo, de más de 39 millones de personas. El 2003 trajo consigo grandes retos que este coloso debió afrontar a cuenta gotas: la neumonía atípica, el síndrome de las vacas locas. Sin embargo, Canadá ha logrado superar las adversidades.
Para América Latina, en especial Panamá, la relación con esta potencia norteamericana ha crecido en los últimos años e, indudablemente, seguirá fortaleciéndose debido al mutuo interés de Ottawa y el istmo panameño por acrecentar el comercio norte -sur, además de la ruta de tránsito del Canal Interoceánico.