Canal de Panamá... ¿Worldwide?
Alguna vez se ha puesto a pensar qué otro uso le podemos dar al Canal de Panamá, aparte del que tiene como vía interoceánica? Pues le digo que yo sí, y es que sea utilizado como una herramienta financiera, sin precedentes, para este país. Me permito a continuación explicarle la sencilla idea. Hago la aclaración que es sólo eso, una idea. No vaya a ser que los cientos de nacionalistas que viven en esta República decidan lincharme. Digamos, hipotéticamente, que el Canal se transforme en una empresa privada, en la que Panamá sea dueña del 51% de las acciones, lo normal en toda sociedad anónima, y que el 49% restante se ponga a disposición de las naciones del mundo.
Obvio que el Canal tendría que tener un precio base. Se le puede asignar el de 50 billones de dólares (quizás más). Ahora, cada acción preferencial tendría un valor de 500 millones. Haga la suma, reste, multiplique y divida cuanto quiera. El resultado sería una inyección económica a este país que ni juntando los gobiernos de Endara, Pérez Balladares y Moscoso, podrían recaudar. ¿Cómo es eso?, ha de estarse preguntando. Simple. Naciones poderosas podrían comprar las acciones y transformarse en nuestros socios comerciales, a cambio de beneficios como tarifas especiales, abanderamiento de naves, etc. Ellas podrían ser Estados Unidos, Japón, China, Rusia, Canadá, México, España, Taiwán, etc.
Calcule. 49 acciones a 500 millones. Eso da como resultado 24,500 millones de dólares. Con eso se puede hacer el tercer juego de esclusas, mejorar el transporte, la educación, la salud, la agricultura, el turismo; la inyección económica le daría estabilidad al país para recibir mayores inversiones extranjeras, traduciéndose en empleomanía, y así sigue la lista.
Yo tengo veintitrés años, no tengo la experiencia de economistas, políticos, ni de empresarios consagrados, que amasan fortunas gracias a su audacia; pero tengo algo que se llama sentido común, y si bien la idea es un poco utópica, no creo que debamos continuar pensando en el Canal como un icono nacional, representativo de nuestra idiosincrasia y de la lucha generacional de miles de panameños. Hay que explotar su potencial, debemos pensar en grande para poder ser grandes. ¡Panamá tiene que verse y manejarse como una empresa! Esa será la única manera de evitar hundirnos aún más el atraso social, económico y político de hoy en día. Echar para adelante ha de ser la meta, pero con mentalidad amplia y sobre todo con amor por lo que se hace, dejando atrás la politiquería y la corrupción.
Píenselo bien. A lo mejor esto se convierte en algo más que los insulsos TLC que Panamá ha firmado. Eso sí, que el Presidente de la Junta Directiva sea "Chinchorro". Con él a la cabeza de la administración, terminamos prestándole al BID.
(jayamal@hotmail.com)
Obvio que el Canal tendría que tener un precio base. Se le puede asignar el de 50 billones de dólares (quizás más). Ahora, cada acción preferencial tendría un valor de 500 millones. Haga la suma, reste, multiplique y divida cuanto quiera. El resultado sería una inyección económica a este país que ni juntando los gobiernos de Endara, Pérez Balladares y Moscoso, podrían recaudar. ¿Cómo es eso?, ha de estarse preguntando. Simple. Naciones poderosas podrían comprar las acciones y transformarse en nuestros socios comerciales, a cambio de beneficios como tarifas especiales, abanderamiento de naves, etc. Ellas podrían ser Estados Unidos, Japón, China, Rusia, Canadá, México, España, Taiwán, etc.
Calcule. 49 acciones a 500 millones. Eso da como resultado 24,500 millones de dólares. Con eso se puede hacer el tercer juego de esclusas, mejorar el transporte, la educación, la salud, la agricultura, el turismo; la inyección económica le daría estabilidad al país para recibir mayores inversiones extranjeras, traduciéndose en empleomanía, y así sigue la lista.
Yo tengo veintitrés años, no tengo la experiencia de economistas, políticos, ni de empresarios consagrados, que amasan fortunas gracias a su audacia; pero tengo algo que se llama sentido común, y si bien la idea es un poco utópica, no creo que debamos continuar pensando en el Canal como un icono nacional, representativo de nuestra idiosincrasia y de la lucha generacional de miles de panameños. Hay que explotar su potencial, debemos pensar en grande para poder ser grandes. ¡Panamá tiene que verse y manejarse como una empresa! Esa será la única manera de evitar hundirnos aún más el atraso social, económico y político de hoy en día. Echar para adelante ha de ser la meta, pero con mentalidad amplia y sobre todo con amor por lo que se hace, dejando atrás la politiquería y la corrupción.
Píenselo bien. A lo mejor esto se convierte en algo más que los insulsos TLC que Panamá ha firmado. Eso sí, que el Presidente de la Junta Directiva sea "Chinchorro". Con él a la cabeza de la administración, terminamos prestándole al BID.
(jayamal@hotmail.com)