default

Candidatos, aterricen el discurso


La insatisfacción es casi unánime. El discurso de los candidatos a la presidencia de la República no logra, ni mucho menos, alcanzar las expectativas del electorado. Los medios de comunicación están reflejando, en gran medida, el vacío que va dejando en la opinión pública el contenido y la forma de la oferta. Tal parece que no se viviera en el país que se pretende gobernar, ni conocerse su historia, antecedentes, ni el camino recorrido por la nación, que no sea para desenterrar venganzas y resentimientos. Se ignora que Panamá, y el mundo, vive otros tiempos y que la comunidad ha madurado lo suficiente en 100 años de República y 500 de nación, como para atreverse a pensar correctamente en futuro, con criterio y discernimiento.
Se me dirá que los procedimientos para los interrogatorios públicos no han sido los mejores y que muchas preguntas han sido extremadamente pobres. Que esta baja calidad, dirán otros, se debe al deterioro evidente de la cultura política del panameño común. Que explica, como causa y consecuencia, la decapitación de la Reforma Educativa, cuya factura después de cinco lustros, pagamos hoy con la sangre de la ignorancia y la lumpenización colectiva (sus asesinos ya han sido condenados por la Historia, como criminales de lesa educación).
Pero no sólo se trata de los interrogatorios por parte de quienes tienen la oportunidad de tener acceso a algún medio de comunicación. Está en juego el criterio y manejo público que debe tener el aspirante para ser digno de ello y para lo cual, presumimos, se ha debido preparar debidamente con tiempo y empeño.
La comunidad percibe lo del "borriguero, por iguana", cuando se confunde una propuesta, con un enunciado o un programa de gobierno, con una letanía de promesas, sin horizontes lógicos, objetivos precisos, rumbos, metas terrenales, ni mecanismos reales de ejecución. Sin una metodología coherente y entendible, que el electorado supone con razón, como una precondición para gobernar un país que aspira alcanzar en plazo razonable, la jerarquía de primer mundo, le es inaceptable el curso de la presente campaña electoral.
En esa ruta, me ronda el temor que algunos estén calibrado a su favor el fenómeno de la lumpenización, o sea el apoderamiento virtualmente de todo el tejido social y en especial de los resortes decisorios del país por parte de los sectores de población más atrasados mental y políticamente. Situación que se refleja, sin ninguna casualidad y con terribles consecuencias, en la conducta cotidiana: indolencia, irrespeto a las leyes y aún a la convivencia; arbitrariedad, falta de visión, carencia de compromiso y sentido de nación y país. Irresponsabilidad y cinismo colectivo que lleva, incluso, a altos funcionarios a justificar el absurdo, ya se llame desastre vial, aguas negras en las calles de las ciudades, hasta la agresión al ambiente y a la naturaleza, como bien lo señala El Pulso de Panamá, de este mismo diario (16-1-04). Y en este camino, la burla a los productores del campo, a los trabajadores y a todo aquel que se atreva a pensar o a opinar correctamente; la corrupción descarada y al desprecio a la opinión pública; el "hacer lo que me da la gana", a parlotear primero, y si queda tiempo, acaso, a pensar después. De paso, los candidatos parecen haberse olvidado de Bocas del Toro, Colón y Darién.
Personalmente, y gracias al virtual imperio del lumpen, no me hago ilusiones en cuanto al continuismo de la mediocridad y la corrupción ya institucionalizada, avalada en las urnas. No obstante, sigo confiando en panameños como Narciso "Chicho" Pineda, mediano ganadero de Setegantí, quien me refresca el optimismo que "desde tiempos históricos el Darién sigue cuidando al país, protegiéndolo como barrera natural ante las enfermedades y la perversidad ajena, en un gesto de sacrificio de su gente que los políticos insisten en desconocer..."
A escasos dos meses y medio, debo creer que aún hay tiempo para rectificar y enriquecer el discurso, superar la incredulidad. Igualmente hemos de confiar que cada cual tiene equipos de trabajo, como para que aquellos candidatos que realmente creen en este país y su gente, y que sin duda alguna existen, hagan lo que la comunidad espera de ellos. Amanecerá y veremos.
* Presidente de la Red de Periodistas y Comunicadores (REDPA).
(adagal43@hotmail.com)

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América