Candidatos, retos que les aguardan
A los candidatos con mejores posibilidades para triunfar en las próximas elecciones en Panamá les aguardan inmensos retos. Un leve análisis sobre el significado de esta innegable realidad los obligaría a ser mucho más cautos y sinceros, es decir, menos optimistas y a alejarse de los excesos de confianza que manifiestan en sus festivos recorridos de campañas donde el abuso de promesas ha sido la tónica de los discursos tanto del PRD como de Cambio Democrático. ¿Hasta qué punto confía el pueblo en que las promesas van a funcionar? ¿Cuál es el peligro de creérselo demasiado?
Los discursos se han centrado en "culpar al otro", una herramienta que alienta la confusión entre el pueblo y confunde a los electores, pues los candidatos están abordando los problemas con promesas que, en tiempos de crisis económica mundial, serán difíciles de cumplir. La mayoría de sus planes de gobierno, si no todos, requieren reformas estructurales profundas. En muchos casos se tendrá que actuar con planes urgentes y con plazos de cumplimiento de dos meses o menos. Es el caso de la educación y la salud, dos sectores clínicamente enfermos de anemia institucional aguda.
Pero hasta la fecha los principales candidatos actualmente en escena se han mostrado excesivamente condescendientes con el pueblo y no hablan claro de los sacrificios que se tendrán que realizar para una transformación sustancial de la sociedad en pleno siglo XXI. Lo único que deberían hacer, para promover el cambio que realmente se necesita, sería empezar a hablar con transparencia y sin miedo a la sentencia de los votos.