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Caos en la ciudad


Al tiempo que transcurre el período del presidente Torrijos hacia su final, se demuestra la incapacidad del gobierno para mantener el orden en el país. La inseguridad en la población es la característica, la delincuencia sigue tomando terreno frente a la nula existencia de un programa serio y objetivo que permita tener los planes necesarios para poder encontrar soluciones a corto plazo y beneficio de la comunidad.

La Policía Nacional, con unidades muy capaces y objetivas, con visiones claras de programas reales, sigue siendo comandada por incapaces que han dado muestra de que no tienen los conocimientos necesarios para dirigir una unidad policial. Siendo esto así, vemos que mientras no se da protección a la población frente a la delincuencia, sí se da muestras de exceso policial para reprimir las protestas, con justa causa o no, pero los medios de comunicación nos muestran a esos policías reprimiendo, golpeando, pateando, incluso hiriendo y matando obreros.

El miércoles, fue un día que nunca se debió de dar, pero el gobierno, sin personas capaces de establecer un diálogo o una negociación, ha provocado que la ciudad se paralice. No puede ser que mientras unidades policiales se sobrepasan en sus actuaciones, su director, que dice que su jefe es sólo el Presidente de la República, sale justificando hechos que a todas luces y frente a los medios no son como los quiere justificar, haciendo con esta imprudencia que los ánimos se sigan caldeando.

Pero de ¿dónde proviene la fuerza y poder del SUNTRACS? Precisamente de las irresponsabilidades del partido gobernante, que cuando era oposición aupaba a estos grupos radicales para que protestaran y así sacar ventaja política de la inestabilidad del gobierno al no poder soportar estas protestas. Ahora el PRD está pagando caro ese amamantamiento. La criatura le ha salido respondona, pues para nadie es un secreto que los sectores del SUNTRACS y de la tendencia del PRD se conocían y entendían, con la sola búsqueda de la desestabilización del gobierno pasado.

Ojalá al final del túnel alguien, ya sea de la oposición, se presente como mediador en esta crisis que nos afecta a todos; se apersone y logre mediar, pues el gobierno no tiene a ninguna persona con capacidad de acercamiento y mucho menos con capacidad de mediación, pues todos, sin omitir nombre alguno, han ofrecido en estos momentos una incapacidad soberana como funcionarios, lo cual debe pasar por la puesta de sus cargos a disposición del Presidente de la Nación para que él busque al alguien que realmente quiera hacer el trabajo.

No es cuestión de coroneles, ni militares en puestos públicos. Todos, sin excepción, han demostrado falta de capacidad, pues simplemente se escogieron a esos militares que se metieron a la política y dejaron por fuera a los profesionales que saben y conocen su trabajo. Pero así es el gobierno, no llegan los que deben, sino los que pueden, y el presidente Torrijos no quiere a nadie que le haga sombra y prefiere la mediocridad e incapacidad dejando la ciudad en manos de radicales que, en su mayoría, forman parte de su colectivo político o son personas que se prestaron en la administración pasada para hacerle el trabajo sucio a la oposición de ese tiempo. Así veo las cosas y así las cuento.

101 años de Panamá América

 
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