Caos vehicular de San Antonio
La entrada y salida a la barriada San Antonio, en el distrito de San Miguelito se ha convertido en un caos vehicular, debido a la gran cantidad de comercios y de vendedores ambulantes que se han apostado en la avenida principal de esa comunidad.
La instalación de establecimientos se ha incrementado en los últimos años de manera desordenada, principalmente para atender a la población de la gran cantidad de barriadas que se han edificado en las inmediaciones de San Antonio.
Esto ha traído como consecuencia que decenas de automovilistas estacionen sus vehículos en la calle, impidiendo la libre circulación.
Entre las barriadas nuevas que se encuentran en el sector destacan: Las Praderas, Altos de La Praderas, Camino Real y Cerro Viento, entre otras, incrementando el tránsito vehicular en ese sector.
Entre los comercios que se encuentran en la avenida principal de la barriada hay restaurantes, lavanderías, lavamáticos, lava autos, salas de belleza, videoclubes, farmacias, supermercados, hasta una gasolinera. Como si fuera poco, en los últimos meses han proliferado puestos de venta de frutas y vegetales, los que están instalados en la isleta que divide las vías de entrada y salida de la barriada.
A esto hay que sumarle que en la entrada de la comunidad opera una piquera de taxis y los buses de recorrido interno de la barriada.
Cabe señalar que durante los días de sorteo de la Lotería Nacional, decenas de billeteros se ubican en la isleta, lo que provoca que muchos de los compradores estacionen sus vehículos en la calle obstaculizado el libre tránsito.
Residentes que tienen más de 25 años de vivir en esa comunidad han mostrado su descontento con esta situación, la que han calificado como un caos, principalmente durante las horas pico.
Pacífico Bernal manifestó que ha llamado a la Dirección de Operaciones del Tránsito (DOT) de la Policía Nacional en varias oportunidades, para que atiendan el problema, pero nunca han atendido la queja, ante esto, el dilema persiste.
A juicio de Bernal las autoridades locales son cómplices de este problema, pues ellas son las que otorgan los permisos para la instalación de los comercios.
"San Antonio está saturado de establecimientos comerciales...no cabe uno más, tenemos hasta una gasolinera a pocos metros de residencias, ya aquí no se puede vivir", precisó.
Por su lado, José Cerrud detalló que aparte del problema que han generado los comercios, hay que soportar a los conductores irresponsables que transitan a altas velocidades, principalmente durante horas de la noche.
"No estoy en contra de los comercios porque de una forma u otra también nos benefician, pero hay que regularlos, pues son muchos los que operan en la vía principal de la barriada", añadió.
"Lo mismo ocurre con los vendedores de frutas y legumbres, que son panameños humildes que buscan honradamente llevar el sustento a sus casas, pero que lo hagan de manera ordenada", acotó.
Para Rosaura Sánchez, quien también residen en la barriada, el problema lo generan los automovilistas que se estacionan en la calle, porque los comercios no tienen mayor responsabilidad con esa situación.
Reconoció que el problema radica en la falta de estacionamientos, lo que son pocos para la cantidad de establecimientos existentes.
Un vendedor de frutas que está apostado en la isleta de la vía principal, que prefirió no revelar su nombre, dijo que no entiende en dónde está el problema, pues las calles de San Antonio son amplias.
"Lo que pasa es que hay gente que todo le molesta. Nosotros estamos ganándonos la plata honradamente...qué quieren, que salgamos a vender drogas o a robar", preguntó en tono airado.
Aseguró contar con la documentación que le permite operar en el lugar, pero se negó a mostrarla.
El pequeño comerciante aprovechó la oportunidad para solicitar un poco de paciencia a quienes se ven afectados con esta situación, ya que asegura que están prestando un servicio a la comunidad.
Por lo pronto, los residentes de esta barriada y de las aledañas deberán circular con precaución y paciencia.
La instalación de establecimientos se ha incrementado en los últimos años de manera desordenada, principalmente para atender a la población de la gran cantidad de barriadas que se han edificado en las inmediaciones de San Antonio.
Esto ha traído como consecuencia que decenas de automovilistas estacionen sus vehículos en la calle, impidiendo la libre circulación.
Entre las barriadas nuevas que se encuentran en el sector destacan: Las Praderas, Altos de La Praderas, Camino Real y Cerro Viento, entre otras, incrementando el tránsito vehicular en ese sector.
Entre los comercios que se encuentran en la avenida principal de la barriada hay restaurantes, lavanderías, lavamáticos, lava autos, salas de belleza, videoclubes, farmacias, supermercados, hasta una gasolinera. Como si fuera poco, en los últimos meses han proliferado puestos de venta de frutas y vegetales, los que están instalados en la isleta que divide las vías de entrada y salida de la barriada.
A esto hay que sumarle que en la entrada de la comunidad opera una piquera de taxis y los buses de recorrido interno de la barriada.
Cabe señalar que durante los días de sorteo de la Lotería Nacional, decenas de billeteros se ubican en la isleta, lo que provoca que muchos de los compradores estacionen sus vehículos en la calle obstaculizado el libre tránsito.
Residentes que tienen más de 25 años de vivir en esa comunidad han mostrado su descontento con esta situación, la que han calificado como un caos, principalmente durante las horas pico.
Pacífico Bernal manifestó que ha llamado a la Dirección de Operaciones del Tránsito (DOT) de la Policía Nacional en varias oportunidades, para que atiendan el problema, pero nunca han atendido la queja, ante esto, el dilema persiste.
A juicio de Bernal las autoridades locales son cómplices de este problema, pues ellas son las que otorgan los permisos para la instalación de los comercios.
"San Antonio está saturado de establecimientos comerciales...no cabe uno más, tenemos hasta una gasolinera a pocos metros de residencias, ya aquí no se puede vivir", precisó.
Por su lado, José Cerrud detalló que aparte del problema que han generado los comercios, hay que soportar a los conductores irresponsables que transitan a altas velocidades, principalmente durante horas de la noche.
"No estoy en contra de los comercios porque de una forma u otra también nos benefician, pero hay que regularlos, pues son muchos los que operan en la vía principal de la barriada", añadió.
"Lo mismo ocurre con los vendedores de frutas y legumbres, que son panameños humildes que buscan honradamente llevar el sustento a sus casas, pero que lo hagan de manera ordenada", acotó.
Para Rosaura Sánchez, quien también residen en la barriada, el problema lo generan los automovilistas que se estacionan en la calle, porque los comercios no tienen mayor responsabilidad con esa situación.
Reconoció que el problema radica en la falta de estacionamientos, lo que son pocos para la cantidad de establecimientos existentes.
Un vendedor de frutas que está apostado en la isleta de la vía principal, que prefirió no revelar su nombre, dijo que no entiende en dónde está el problema, pues las calles de San Antonio son amplias.
"Lo que pasa es que hay gente que todo le molesta. Nosotros estamos ganándonos la plata honradamente...qué quieren, que salgamos a vender drogas o a robar", preguntó en tono airado.
Aseguró contar con la documentación que le permite operar en el lugar, pero se negó a mostrarla.
El pequeño comerciante aprovechó la oportunidad para solicitar un poco de paciencia a quienes se ven afectados con esta situación, ya que asegura que están prestando un servicio a la comunidad.
Por lo pronto, los residentes de esta barriada y de las aledañas deberán circular con precaución y paciencia.